Sáb06232018

ActualizadoVie, 22 Jun 2018 4pm

Lectura de Domingo: "¿Cuál es el olor del oro?" por Carlos Penelas

El autor propone mirar el mundo de las empresas en escala mundial desde otro espacio, corriéndose del tradicional y apreciando que no todo lo presentado es tan simple a primer vistazo.

 

Hace tiempo que vengo investigando algunos temas que pienso son de interés para lectores y no lectores. Sobre todo porque pocos se ocupan en conocerlo o en difundirlo. Es interesante percibir algunos datos, por supuesto, partiendo de un análisis serio y con información precisa.

Desde el fondo de los tiempos- más allá de los cantos gregorianos, de la poesía mística, de las obras maestras en pintura o escultura, para no hablar de arquitectura - hay una base económica sólida, compleja y plena de epopeya celestial.

Más allá de los despojos, miserias y humillaciones (hay una bibliografía notable, una teatralidad de susurros y monólogos) el sustento ideológico y económico es inquietante. Si no optamos por la espectacularidad, por la fachada, los rituales y las fragancias de los atardeceres, por los mensajes intimidatorios del infierno, la mirra y el incienso, de los concelebrantes y el cáliz, de los óleos benditos y las exequias, nos queda el oro.

El oro es parte de la formación educativa, de seminarios, de universidades, de comisiones dolosas y sobrefacturas, de voces nasales y de liturgias. Hay, entonces algo que tiene relación con lo empresario, con el hormigueante dinero, con los emolumentos u honorarios. Zurcidos milenarismos, ávidos, aterciopelados evangelios del más acá. Y monaguillos.

Algunos datos, caro lector, que dejo a su análisis e investigación. No crea en mí, por favor.

"El Vaticano, podemos afirmarlo sin rubor, es tal vez la empresa más grande del mundo. Está alineado con compañías de la industria del plástico, la electrónica, el acero, el cemento, los textiles, la química. Está presente en el sector de los alimentos, y también en la construcción y las inmobiliarias. Participa en negocios de alquitrán, hierro, destilerías, agua potable, hornos a gas, hornos industriales…"

"El Vaticano ha participado o participa todavía como accionista de Banco Di Roma, Banco Dil Santo Spiritu, Credito Centrale Di Lazio,1era. Centrale di Credito, Banco Católico Veneto, Banco Comerciale Italiano, Cassa di Risparmio di Roma, 1er. Bancario Italiano, Banco Popular, Chase Manhattan Bank, CajaSur, Caja de la Inmaculada de Aragón, Cajacírculo, Bankers Trust. También en la firma Alitalia e Italgas".

"El Papa es propietario o participa en fábricas y constructoras de Europa y Sudamérica. Interviene como dueño o accionista en una extensa lista de poderosas empresas, entre ellas están Alitalia y Fiat, además de Olivetti, Lancia (Propiedad del Grupo FIAT son la marca Lancia, Ferrari, Alfa Romeo, Maserati), también Chrysler Group LLC (Dodge, Jeep, Ram Trucks, GEM Cars).

Además de Grupo Pesenti, Pozzi, Sogene, Vianini, Condotte D’Aqua, Betlehem Steele, Ferrosmatto, RCA Victor, Cisa-Viscosa, Antonio Biondi, Hilton Di Roma, Betlehem Steele, Shell, TWA, Gulf Oil, General Motors, Inditex, Endesa y la General Electric fundada por Thomas Edison y es fabricante de automóviles eléctricos y… ups, también se habla del Casino de Montecarlo".

Por último, un dato que causo revuelo hace unos años. Pietro Beretta es una fábrica de armamento fundada en 1526, una de las empresas armamentísticas en activo más antiguas del mundo. Produjo armas para los alemanes en 1945. Dispone de la más moderna fábrica de producción de armas de fuego en el mundo. Beretta, de la mano del Vaticano, produce armas. Recordemos, no lo olvidemos nunca, a Benito Mussolini y el Tratado de Letrán.

En fin, caro lector, comencemos a mirar los balcones mitológicos, las mansardas y las cariátides desde una gigantesca escenografía. Una estrategia retórica, si usted quiere.

Otra forma del folclore de la tragedia.

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