Mar12112018

ActualizadoMar, 11 Dic 2018 12pm

Lectura de Domingo: "Los planes de la RAM" por Carlos Baeza

Si bien con anterioridad ya habían sucedido episodios de violencia por parte de la Resistencia Ancestral Mapuche (RAM) tanto en el sur de nuestro país como en Chile, el grupo adquirió notoriedad a partir del caso de Santiago Maldonado.

 

1° Como es de público y notorio, en agosto de este año, un grupo de la RAM, entre quienes se encontraba Santiago Maldonado, había cortado una ruta en demanda de la liberación de su líder, Facundo Jones Huala, preso y por ser extraditado a Chile por suponerlo autor de al menos 70 ataques y atentados, entre ellos, la quema de una vivienda con sus moradores en el interior.

Habiendo dispuesto la justicia el desalojo de la ruta, un grupo de Gendarmería llevó a cabo esa tarea y tras un enfrentamiento entre ambas partes, se produjo la desaparición de Maldonado. Inicialmente se acusó al gobierno nacional y a la Gendarmería por la “desaparición forzosa” del nombrado, con base en el testimonio de un integrante de la RAM quien aseguró que escapando de la persecución montado a caballo y desde un monte pudo ver con binoculares como Maldonado era detenido por la Gendarmería y luego de sufrir una fuerte golpiza fue arrojado a un vehículo de esa fuerza, el cual desapareció con rumbo desconocido.

Desde ese momento se impidió la entrada de la justicia en el lugar de los hechos alegándose que se trataba de “tierra sagrada” y recién luego de transcurrido un largo periodo se permitió el ingreso de funcionarios quienes previo al acceso fueron “requisados” por los miembros de la RAM. Todo el arco opositor, incluido gran parte de los medios, sindicatos, organizaciones sociales y los propios integrantes de la RAM, se embarcaron entonces en una campaña reclamando la aparición de Maldonado, siempre sosteniendo que el mismo había sido secuestrado por la Gendarmería.

Sin embargo, más de 70 días después de estos hechos, el cuerpo de Maldonado apareció ahogado en el río Chubut a escasos metros de uno de los puestos de la RAM. Practicada la autopsia con la intervención de más de 50 peritos, entre ellos los de la propia familia, se llegó por unanimidad a la conclusión que el joven había muerto por asfixia por sumersión ayudada por hipotermia, la que se había producido en el mismo lugar en que cayó al agua sin saber nadar y por llevar más de 20 kilos de peso en ropa.

Que en ese sitio estuvo por más de 70 días y que el cuerpo no había sido colocado allí ni movido de otro lugar, no presentando golpes, heridas ni lesiones de ninguna naturaleza. Lo patético del caso es que el cuerpo del infortunado joven permaneció más de 70 días en el mismo lugar, lo cual implica que encontrándose el mismo dentro del “territorio sagrado” de la RAM y escasos metros de uno de sus puestos de vigilancia, no pudo no haber sido advertido por los nombrados sino que todo lleva a concluir en que a sabiendas de su muerte, pretendieron silenciarla durante todo ese extenso periodo por motivos que se desconocen aunque se presumen.

2° En lo que hace a la RAM gran parte de los medios ha pretendido desdibujar falsamente su naturaleza a punto tal de convertir a sus miembros en un grupo de boy scouts con finalidades altruistas. Para disipar esa creencia basta recurrir a Google y buscar el manual de inteligencia militar de la RAM denominado “Kutralwe-Herramientas para las luchas”, del que cabe destacar algunas de las propuestas de estos discípulos de Baden Powell, respecto a cómo enfrentar a los enemigos, a saber:

-“ Has que estén obligados a entrar en el escenario o campo de batalla que uno les tiene preparado premeditadamente, donde uno domina y ellos no. Aprovechar las ventajas y particularidades del tiempo y del terreno para que ellos queden desprevenidos y desconcertados por los planes rigurosamente estudiados. Conocer a fondo al enemigo, la forma de comportarse y de trabajar que tiene, sus programas, protocolos, ideologías, aliados y operadores"

- “Luego, plantea que para producir un cambio se debe renunciar a las instituciones fuera de la comunidad mapuche, como ‘las iglesias, las instituciones y los colegios’, ya que ‘son espacios donde ellos dirigen y reproducen sus formas, contenidos y lógicas funcionales a los intereses políticos y económicos’".

-"Golpear sin ser golpeados" refiere a realizar "diversos tipos de acciones de sabotaje que hagan un daño irreparable a las maquinas del capitalismo, previamente planificadas, estudiadas meticulosamente, organizadas secretamente, capacitándose en los elementos que sean necesarios para que la acción en contra el sistema que nos tiene invadido sean llevadas a cabo exitosamente, sin represalias ni investigaciones posibles, en la completa invisibilidad e impunidad, ocupando la velocidad y la firmeza para aturdir al enemigo, tomarlo desprevenido, desconcertarlo, dejando pruebas falsas que confundan a los persecutores y lo hagan perder el tiempo buscando un seudo responsable que no existe o es imposible de perseguir bajo sus mismas leyes y normas impuestas".

- “Sabotear de forma inteligente, certera, silenciosa y con la reiteración necesaria hasta invalidarlo y luego expulsarlo. Que los sabotajes lo dejen en un estado de parálisis, desconcierto e incertidumbre total, que el fuego haga su labor".

-"Una vez adentro del predio, atrincherarse, hacer escondites, trampas, barricadas, cortar cercos, hacer campamentos, construir casas, levantar Rewe y todo lo que se estime necesario…”

- “Si no se puede hacer justicia bajo las Leyes impuestas, haremos Justicia Mapuche, dentro de lo que para nosotros es digno y justo, dentro de lo que nosotros creemos y podamos hacer (…) La Justicia para nosotros está en el Fuego".

-En la "técnica de la falsa 'noticiosa sorpresiva'" invitan a crear, un "llamativo y alarmante hecho noticioso", como "por ejemplo simular un suicidio, una violación, una muerte o una tortura por carabineros, tomarse una embajada o edificio, encadenarse a un ministerio, dar un aviso de bomba…"

Por si quedara alguna duda, el RAM explicitó sus ideas el 13 de noviembre del 2014 cuando se atribuyó los ataques al Consulado de Chile; el incendio del refugio Neumeyer; el atentado contra la Catedral de Bariloche, y una serie de ataques ocurridos en los últimos dos años. Anunció el comienzo de su “guerra” contra Argentina y Chile para formar una nación propia. Dicen que el refugio Neumeyer que incendiaron representa intereses de la burguesía y el fascismo local a través del Club Andino Bariloche coludido con Parques Nacionales; en tanto su líder Facundo Jones Huala dijo hace poco: “Quiero seguir conversando con mis hermanos, para ver cómo entre todos podemos echar a esas asquerosas mineras, petroleras e hidroeléctricas, porque los vamos a echar a lo que sea, a sangre y fuego, si es necesario”.

Por eso, y luego de leer estos pequeños indicios del accionar de la RAM, será usted quien califique a este grupo, aunque cuídese de no utilizar términos como “guerrilleros” o “extremistas” porque estos paladines de la democracia pueden ofenderse.

3° Otra de las falacias en la que incurre la RAM es en lo relativo a la recuperación de tierras robadas a sus ancestros mapuches. Ante todo debe señalarse que nada tiene que ver la comunidad mapuche asentada en nuestro territorio y respetuosa de las leyes y las autoridades, con este grupo extremista que utiliza el ropaje mapuche para sus tropelías pero que son repudiados públicamente por la propia comunidad.

¿En qué radica la falacia en cuanto al recupero de tierras? El art. 75 inc. 17 de la Constitución Nacional reconoce “la preexistencia étnica y cultural de los pueblos indígenas argentinos”, garantizándoles, entre otros aspectos, “la posesión y propiedad comunitarias de las tierras que tradicionalmente ocupan”. Tal como claramente se desprende de la cláusula constitucional los derechos que la misma reconoce son para los pueblos indígenas argentinos, siendo que los mapuches no revisten esa calidad, por tratarse de comunidades indígenas chilenas que cruzando la cordillera y a sangre y fuego, mataron y dispersaron a los verdaderos indígenas argentinos que ocupaban esas tierras. Para quienes estén interesados en esta cuestión histórica, pueden verse, entre otros, los sitios: https://issuu.com/fuerzasmilitares.org/docs/triarius__especial_3_-_mapuches/2
https://www.youtube.com/watch?v=ysmQjATelMU&feature=youtu.be

Los propios integrantes de la RAM no se reconocen como argentinos -lógicamente, pues son chilenos- aunque mal que les pese, todos quienes hayan nacido en nuestro territorio son considerados argentinos nativos, con independencia de la nacionalidad de sus padres, ya que el sistema adoptado es el del derecho de suelo (ius solis) como lo determina el art. 75 inc. 11 de la Constitución Nacional y la ley de nacionalidad. Públicamente han manifestado su no reconocimiento ni a la Constitución, ni a las leyes, ni menos aún a las autoridades argentinas, llegando a quemar en varias ocasiones nuestra bandera.

Y si bien nuestra Ley Fundamental, en su generosa amplitud y haciendo realidad el pensamiento de Alberdi de “En América, gobernar es poblar”, reconoce la igualdad de derechos civiles para argentinos y extranjeros (arts. 14 y 20), la protección respecto a los indígenas, en materia de tierras, lo es solo “para los pueblos indígenas argentinos” y en cuanto a las “que tradicionalmente ocupan” al tiempo de sancionarse la reforma de 1994, lo que excluye toda toma ilegítima a partir de esa fecha.

Precisamente, para reglamentar esta cuestión se sancionó la ley 26.160 cuyo art. 1° dispuso: “Declárase la emergencia en materia de posesión y propiedad de las tierras que tradicionalmente ocupan las comunidades indígenas originarias del país, cuya personería jurídica haya sido inscripta en el Registro Nacional de Comunidades Indígenas u organismo provincial competente o aquellas preexistentes, por el término de 4 (cuatro) años”.

Por el art. 2° se suspendieron todos los desalojos sobre dichas tierras, destacándose que “La posesión debe ser actual, tradicional, pública y encontrarse fehacientemente acreditada”; en tanto el art. 3° dispuso realizar un relevamiento de las referidas tierras a fin de promover las acciones para hacer efectiva esa protección. Esta normativa fue prorrogada por las leyes 26.894; 26.554 y 27.400 que llevó la prórroga hasta el 23 de noviembre de 2021.

Cualquiera haya sido el alcance de esta legislación, y aún con anterioridad a la reforma de 1994, las cifras oficiales dan cuenta que en Chubut, entre 1974 y 2003 se entregaron 327.000 has., mientras que entre 2003 y 2011 se dieron 110.000 has. más. Por su parte en Neuquén se entregaron 150.000 has , en tanto en Río Negro la entrega alcanzó a 25.000 has.; debiendo señalarse que según el censo de 2010 existen en nuestro país 106.000 mapuches.

Luego de este análisis, las conclusiones son obvias:

1° la RAM es un grupo extremista que ha realizado, tanto en nuestro país como en Chile, centenares de atentados y su líder está próximo a ser extraditado al vecino país para responder por los numerosos delitos que se le imputan.

2° la protección constitucional y legal en materia de tierras, es reconocida solamente para los pueblos indígenas argentinos y no a los de otras nacionalidades que viniendo de otros países, asesinaron y desplazaron a los mismos apoderándose de esos territorios.

3° el trámite de reconocimiento de derechos a estos grupos exige que la posesión de las tierras existiera al año 1994 y fuera tradicional, pública y se encontrara fehacientemente acreditada. Contrariando todo este marco legal, la RAM en la actualidad, se va apropiando de facto de tierras, sean privadas o públicas, con el simple expediente de acatar los mandatos de una vidente de 16 años que les indica cuáles son las tierras de sus antepasados y una vez en ellas, las declaran como “territorio sagrado” al que impiden el acceso hasta los propios órganos judiciales con órdenes de allanamiento, lo cual resulta inadmisible en nuestro Estado de Derecho y reclama la urgente intervención de las autoridades tendiente a hacer cesar la ilegal apropiación de tierras por parte de este grupo.

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar