Dom10202019

ActualizadoDom, 20 Oct 2019 9pm

Los “Productos Esenciales” ya cuestan hasta 65% menos que el resto: En un año se duplicó el precio de la leche

En los 81 días que llevan sin aumentar, los precios de los artículos del nuevo acuerdo se fueron retrasando frente a los demás. Y su demanda llegó a quintuplicarse. Polémica por el abastecimiento.

 

La inflación fue del 3,1% en mayo, según el Indec. El dato de junio daría 2,6% y el de julio 2,5%, según los economistas que encuesta el Banco Central. Se acumularía, así, un 8,4% en sólo tres meses. “Todo aumentó”, se suele escuchar.

Pero hubo una excepción: los 64 alimentos y bebidas que, desde el 22 de abril y hasta octubre, deben mantener su precio en los supermercados, según lo acordado por el Gobierno con las grandes cadenas y las 16 empresas que los fabrican.

Los “Productos Esenciales”, tal como se los debe identificar en las góndolas, llevan 81 días sin subas. Y eso, en tiempos de remarcación generalizada, logró que estos artículos hayan pasado a ser los más económicos de la góndola. O que, si ya lo eran desde el inicio, la brecha con el resto se haya agrandado. Todo esto, con el efecto de que esa canasta, de pronto, haya multiplicado el lugar que venía ocupando en los “changuitos”.

Esta semana Clarín tomó 20 artículos del acuerdo y relevó, en supermercados porteños, cuánto cuestan hoy productos similares no “congelados”. Se halló que, en promedio, la opción “esencial” fue un 40% más barata que llevar un producto de marca líder de la misma categoría, aunque en varios casos el ahorro incluso superó el 60%.

Por ejemplo, el paquete de tallarines secos del acuerdo, de la marca Regio, cuesta $ 21,28. ¿Qué se ofrece alrededor? Los Favorita a $ 32,20, los Terrabusi a $ 42,50, los Matarazzo a $ 54 y los Knorr a $ 59. Así, la opción esencial cuesta hasta un 64% menos.

Si la comparación se hace con los 180 gramos de cacao, se pasa de pagar $ 67 (Nesquik) a $ 26,77 (Arcoa): 60% menos. En el agua de dos litros, la opción acordada (Cellier, a $ 24,94) ya es 59% más económica que la Villavicencio ($ 61,50). Y en galletitas de agua, lejos de los $ 24,90 del paquete de Criollitas, las “esenciales” Mediatarde cotizan un 56% menos: $ 10,96.

En el acuerdo, medio kilo de arroz largo fino se paga a $ 18,38 (Susarelli): es hasta un 46% menos que los $ 26,60 del Lucchetti, los $ 31 del Knorr y los $ 34,19 del Gallo. Por el kilo de yerba “esencial” se abona $ 96,10 (Chamigo), mientras la Taragüí está a $ 181, la Rosamonte a $186 y la Playadito a $ 190. Y por una caja de té común se pagan $ 23, en vez de casi $ 50.

Al pacto entró el sachet de leche La Martona a $ 35,80, que ya está 25% por debajo del de La Serenísima (que sale $ 47,70). Y como opción larga vida está la Apóstoles, que a $ 45 deja ahorrar hasta un 29% frente a los $ 63,50 de la marca líder. En yogur, en tanto, la brecha fue del 33%, dado que la botella del bebible Ilolay, a $ 63, quedó lejos ya de los $ 85 del Yogs y de los $ 93,50 del Yogurísimo.

¿Qué pasa con otros básicos del almacén? La opción de aceite de 900 cc de “Precios Esenciales” (Cada Día) cuesta $ 55,23, contra $ 71 del Cocinero y $ 75 del Natura. La de azúcar común (Dominó) vale $ 34,25, en vez de los $ 38,10 de la Ledesma. Bajo la marca Morixe, la harina de trigo 000 se oferta a $ 24,36, cuando la Cañuelas y la Favorita rozan los $ 32; y la de 0000 está a $ 34,30: 35% menos que los $ 53 de la líder Blancaflor.

Datos de la consultora Scentia a los que accedió Clarín muestran en qué medida estas brechas llevaron a los consumidores a volcarse a estas opciones. Según registró, en mayo, el gasto en los productos del acuerdo creció 100% frente a abril; y su consumo, en unidades, saltó un 76% mensual, aunque en ciertos casos fue más.

Por ejemplo, la marca de té se vendió 387% más, las de leches 313% más, las de yogures 266% más y las de yerba, arroz y aceite, más del doble. Además, los “esenciales” pasaron a concentrar el 8,5% del consumo total para los 20 rubros que abarcan, cuando en abril eran el 4,9%.

“Fuera del acuerdo los precios se siguieron moviendo, y lo que quedó adentro ganó mucho peso dentro de la compra. En leches, las cuatro presentaciones de Precios Esenciales ya representan casi el 21% de las que se venden, el azúcar incluida pasó a ser casi un 23% de su categoría y las harinas, un 16%”, destacó Juan Vasco Martínez, director ejecutivo de la Asociación de Supermercados Unidos, citando datos también de Scentia.

“Eso muestra que los productos están”, agrega, en línea con el dato oficial de que el acuerdo se está cumpliendo en un 84% (más detalles, abajo).

Según otro informe, de la consultora Nielsen, el 53% de los “esenciales” vendidos hasta ahora fueron leches, galletitas y conservas de tomate. Además, calcularon que el 71% del listado está “por debajo del promedio de precio de su categoría”.

“El acuerdo superó las expectativas. Está funcionando muy bien. La recepción por parte de la gente fue muy positiva y el nivel de cumplimiento es alto, por la buena voluntad de todos los actores”, afirmó a Clarín el secretario de Comercio Interior, Ignacio Werner, quien descartó que la creciente brecha con los productos no incluidos pueda amenazar, a corto plazo, el abastecimiento.

“No debería haber problema porque, al cerrar el acuerdo, se consideraron todas las variables y estamos dentro de lo esperado”, opinó. Adelantó también que, “ante la buena recepción lograda”, el Gobierno apunta a la “continuidad” del plan después de octubre.

En el Gobierno aseguran que el plan se cumple al 84%, pero hay polémica

Se presentó como un “acuerdo de caballeros”, pero el plan de los “Precios Esenciales” tiene reglas estrictas: los 64 productos tienen que estar siempre en las góndolas de los 2.600 locales adheridos, bien identificados con carteles especiales. Y, si uno se acaba, debe ofrecerse otro similar al mismo precio. Ahora, ¿se cumple eso? Según el Gobierno y los súper, en gran medida sí. Pero hay discrepancias al respecto.

Tras el primer mes, la Secretaría de Comercio Interior informó que el acuerdo había tenido, en mayo, un 78,8% de cumplimiento en el país. Pero en junio, con 4.900 relevamientos, hallaron que el nivel subió al 84%. Para Capital y el Gran Buenos Aires, dicen, se llegó al 89%, frente a un 74% del interior de la Provincia. En el Centro y en Cuyo 79%, en el Norte 83% y en la Patagonia 87,5%.

“Al comienzo hubo que poner muchos reemplazos, pero todo se fue poco a poco normalizando y ahora el abastecimiento ya resulta similar al habitual para el resto de los productos”, afirman, en esa línea, en la Asociación de Supermercados Unidos.

Entre los que defienden a los clientes, sin embargo, aparecen otras perspectivas, aunque reconocen en general que el cumplimiento fue mejorando con el paso de las semanas.

La Defensoría del Pueblo de la Ciudad de Buenos Aires, por ejemplo, había hallado en mayo que, en Capital, un 25% de los productos no estaba disponible, y que en 1 de cada 4 casos estaban a otro valor. En junio, en tanto, sólo el 11% no se encontró, y los presentes el 12% de las veces estaban a un precio diferente.

Pero en la Defensoría del Pueblo de la Provincia el panorama es otro. Según informaron, en más de 300 recorridas por 35 municipios, nunca detectaron un cumplimiento superior al 62%, considerando los artículos mal identificados, los poco visibles y los faltantes. En junio, el promedio les dio 57%. “En el 92% de los locales faltaba alguna de las variedades de yogures, y en el 40% alguna variedad de fideos Regio y no había leche ni arroz ni aceite”, ejemplificaron.

Claudia Collado, presidenta de Acción del Consumidor (Adelco), contó que sus relevamientos en Capital “no han detectado faltantes importantes”, aunque remarcó que “se consiguen más por la mañana que por la tarde o la noche” y que un 25% no estaba correctamente identificado.

“La señalización suele estar, pero en fines de semana, cuando los súper lanzan sus ofertas, los carteles se superponen en la góndola y eso confunde”, agregó Sandra González, de Adecua. En esa entidad de usuarios hicieron relevamientos en Capital y el Conurbano, y detectaron faltantes. “Pero los sustituyen, así que la gente, en general, está pudiendo comprar al precio prometido”, cerró González.

Los mayoristas siguen en expansión
Mientras en los supermercados minoristas hoy el gran imán son los "Productos Esenciales", los mayoristas siguieron consolidándose, en medio de la crisis económica, como un canal alternativo para comprar con importantes descuentos.

Un informe reciente de la consultora Worldpanel Division Kantar destacó que en mayo, el consumo de las familias en los mayoristas creció un 3% frente al mismo mes del año anterior. Fue así el único canal del consumo masivo que tuvo un aumento en su demanda.

Los hipermercados, en cambio, vieron caer su demanda un 7%, en los locales de cercanía bajó un 21%, en autoservicios el retroceso fue del 3% y en almacenes y kioscos, del 2%.

"El mayorista como opción para el consumidor final continúa creciendo", destacaron, ante la consulta de Clarín. Y detallaron que, en lo que va del año, hasta mayo, el 36% de los hogares del país compraron alguna vez al por mayor. El año pasado, en cambio, la misma medición había arrojado un 34%.

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"El mayorista tiene mucha mayor llegada a los hogares en ciudades importantes del interior, como Córdoba o Mendoza (53% en ambas), mientras que en la Ciudad de Buenos Aires la penetración es como la media del país (36%). El perfil del comprador del mayorista está inclinado hacia la cima de la pirámide, donde alcanza una mayor penetración y desde donde ha crecido en el último año", precisaron en Worldpanel Division Kantar.

Y explicaron que quesos al peso, aceites, yerba mate, papel higiénico y detergentes para ropa son los productos que más busca la gente en los mayoristas actualmente.

 

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