Mar10272020

ActualizadoMar, 27 Oct 2020 12am

Envueltos en una bandera de Boca, inhumaron los restos de Facundo Astudillo Castro en el cementerio de Pedro Luro

El cuerpo del joven de 22 años fue transportado en un avión de Presidencia de la Nación este mediodía.

 

Los restos de Facundo Astudillo Castro abandonaron esta mañana la sede del Equipo Argentino de Antropología Forense en el predio de la ex ESMA en Capital Federal. El cuerpo sin vida del joven de 22 años desaparecido el 30 de abril pasado viajó en un avión de Presidencia de la Nación hacia la Base Militar de Espora, en Bahía Blanca, desde donde fue trasladado a Pedro Luro, su pueblo natal. Allí, unos diez familiares participaron de una ceremonia velatoria breve y luego llevaron el féretro al cementerio municipal, donde fue enterrado.

En Bahía Blanca lo esperó una ambulancia del Servicio Solidario de Sepelios de la Cooperativa de Electricidad de Pedro Luro. Después de recorrer los 120 kilómetros hacia el sur por la Ruta Nacional 3, el sepelio comenzó cerca del mediodía en la casa velatoria de la calle 5. Según contó a Infobae un allegado a la familia, la ceremonia fue muy íntima, apenas para 10 familiares. Y breve.

El cortejo fúnebre partió de la casa velatoria cerca de las 15.40 rumbo al cementerio municipal de Pedro Luro, encabezado por un auto con el cajón que transportaba los restos de Facundo, envuelto en una bandera del club Boca Juniors, del cual era hincha, informó Infobae.

Detrás, se trasladaba Cristina Castro y uno de sus hijos, y otros familiares, que estaban acompañados por una gran caravana de autos con centenares de amigos que los seguían mientras hacían sonar sus bocinas. Antes de llegar al cementerio, el cortejo pasó por la cervecería Turnalina en la cual trabajaba Facundo, en la calle 3 al 1200 de Pedro Luro, donde sus amigos improvisaron una batucada para despedirlo.

El momento más emotivo se vivió dentro del cementerio pasadas las 16, cuando los familiares se abrazaron en torno al ataúd donde se hallaban los restos de Facundo y se escuchaba el llanto de su madre Cristina.

Fue la segunda vez que Cristina Castro enterró a un hijo. La mamá de Facundo perdió un bebé de 47 días de vida hace 27 años. Ella tenía 16 años.

“Y llevo el dolorcito en el alma desde que era muy chica. He aprendido a convivir con eso. El dolor es el mismo que ahora. Solo que en su momento yo era muy joven. Me deprimí, lloré, zapateé, estuve mucho tiempo sin tener contacto con la gente. Después nació Alejandro y me di cuenta de que tenía que salir adelante porque ya tenía otro hijo”, contó semanas atrás la propia Cristina en una entrevista con Infobae en su casa.

“Cuando me pasa esto con Facu era distinta mi forma de verlo. Decía ‘si yo no soy fuerte a mí me van a pasar por arriba, nunca voy a encontrar a mi hijo’ y yo no quería, no quería que Facu sea un número más de tantos”, relató la mujer.

El cuerpo de Facundo fue retirado de la sede del EAAF por la perito forense de parte de la querella familiar, Virginia Creimer. La jueza federal de Bahía Blanca, María Gabriela Marrón, a cargo de la causa, autorizó el pedido de Cristina Castro para trasladar el cuerpo y darle sepulcro en su tierra natal. Lo hizo después de confirmarle a la mujer que los restos hallados el 15 de agosto en el estuario de Villarino Viejo eran de su hijo gracias a los análisis de ADN y otras pruebas comparativas.

Todo esto sucede mientras se espera, por un lado, el resultado de la autopsia; es decir, el informe que realicen a partir de sus análisis los 15 peritos designados para investigar lo que “diga” el cuerpo respecto de cómo murió y en qué circunstancias.

Paralelamente, continúa la investigación criminal por desaparición forzada seguida de muerte. ¿Fue desaparecido y asesinado por la Policía Bonaerense? ¿Se trató de un accidente?

La confirmación de las últimas horas sobre la muerte de Facundo Astudillo Castro precipitó simultáneamente un cambio en la investigación para descubrir qué pasó. La incorporación de dos nuevos fiscales -incluido el jefe del que hasta ahora llevó la causa federal- se lee a la vez como un mensaje de falta de confianza de las autoridades del Poder Judicial hacia Santiago Ulpiano Martínez, recusado dos veces por la familia de la víctima, tanto como el respaldo de la Justicia a la mamá de Facundo, algo que hasta ahora no había ocurrido.

Traducido en los movimientos del expediente a partir de la triste noticia, se espera que esto signifique un nuevo rumbo en el caso, con el foco en la desaparición forzada. No habrá imputaciones ni detenciones instantáneas porque es un caso de largo aliento. Pero sí se espera que los investigadores desde ahora orienten con un poco más de determinación (por llamarlo de manera sutil) la mirada del Estado hacia la hipótesis principal, que vincula la muerte de la víctima con la Policía Bonaerense.

Así como el fiscal federal de Bahía Blanca Ulpiano Martínez nunca recibió a Cristina Castro, con el desembarco de Andrés Heim, titular de la Procuraduría de Violencia Institucional (PROCUVIN), y Horacio Azzolin, actual fiscal general ante la Cámara Federal de Apelaciones de Bahía Blanca y especialista en ciberdelincuencia, tendrán en cuenta, prometen, los reclamos de la mujer. Y también la información que ella aporte.

El nuevo escenario será “con la familia” y con ambas querellas; la particular de los abogados de Cristina Castro y la institucional, de la Comisión Provincial por la Memoria. “Los fiscales son los acusadores públicos y ellos son los acusadores privados. Se va a trabajar en conjunto”, explicaron a Infobae fuentes del caso.

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar