El pueblo de cuento en Buenos Aires que sorprende por su tranquilidad y paisajes

En lo más alto de la Provincia de Buenos Aires, a 350 metros sobre el nivel del mar, se alza esta comarca en la que residen 1000 habitantes entre arroyos, cerros y verdes campos.

 

Cada rincón de la Argentina tiene su magia. Existen pueblos con paisajes e historias atrapantes que esperan como tesoros a ser descubiertos por los curiosos viajeros.

En lo más alto de la Provincia de Buenos Aires, a 350 metros sobre el nivel del mar, se alza esta comarca en la que residen 1000 habitantes entre arroyos, cerros y verdes campos.

Villa Ventana es un tranquilo pueblo que sorprende por su paz y bellas postales que dibujan túneles de verdes árboles en los cuales es un placer dar paseos mientras se disfruta de los sonidos de la naturaleza.

Ubicado al sur de la provincia, a 560 kilómetros de la Ciudad Autónoma de Buenos aires, este pueblo posee un microclima muy particular dado por la altitud del relieve y con algunas semejanzas patagónicas, a tal punto que es posible encontrar en su paisaje especies de aquella región, como los arrayanes, y en invierno la nieve suele pintar de blanco el paisaje.

Su historia
Villa Ventana fue fundada el 25 de julio de 1945. En estas tierras se construyó con capitales ingleses el Club Hotel, lugar en el que años más tarde se instalarán temporalmente allí los tripulantes del acorazado alemán “Graf von Spee”, hundido en el Río de la Plata durante la Segunda Guerra Mundial.

Estos marinos alemanes, junto a los soldados argentinos de su guardia, y habitantes de la región, crearon lazos entre ellos, fue así de estas relaciones y vínculos que nació la comarca Villa Ventana.

El ingeniero Rodolfo Schulte fue uno de los primeros pobladores, quien comenzó con la demarcación de sus terrenos, y posterior construcción de su vivienda y una hostería.

¿Qué hacer en Villa Ventana?
El casco urbano de este pueblo se encuentra rodeado por los arroyos Belisario y De Las Piedras, que descienden de los Cerros Colorados y que, mediante el arroyo Del Loro, vuelcan sus aguas en el río Sauce Grande. En sus cauces, se forman atractivos espejos de agua y frondosas arboledas que son dignos de disfrutar.

En el verano darse un chapuzón en el balneario El Dique sobre el arroyo Belisario seguro será una excelente opción.

Para aquellos que les guste hacer trekking, caminar por los cerros y adentrarse en sus quebradas con guías especializados les resultará maravilloso. Allí también es posible disfrutar de cristalinas cascadas o piletones naturales de agua.

Además, hay alternativas para los que buscan un poco de adrenalina, como excursiones en 4×4, cabalgatas por el bosque y recorridos guiados a las ruinas del Ex Club Hotel para conocer sus misterios ocultos.

Si visitas Villa Ventana y te consideras un amante de la naturaleza recorrer el Parque Provincial Ernesto Tornquist tiene que estar sí o sí en la lista de cosas por hacer. (MDZOL.com.ar)