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ActualizadoLun, 18 Ene 2021 9am

Lectura de Domingo: "Odiadores seriales" por Carlos Baeza

“Desde el momento en que uno puede esperar vengarse, comienza a odiar” Stendhal

 

En el reciente acto conmemorativo de nuestra Independencia, el presidente Alberto Fernández sostuvo que “vine a terminar con los odiadores seriales”, por lo cual la elíptica frase no permite conocer a los destinatarios de la misma y lleva a especular a quiénes aludiría y aquí cada uno tiene el derecho de formular su propio análisis.

Cabe no olvidar que en Venezuela, una ley sancionada en 2017 impone una pena entre 10 y 20 años de prisión a quienes públicamente o por cualquier medio de difusión pública fomenten, promuevan o inciten al odio, pero no dudo que esta no será la forma para acabar con los “odiadores seriales” en nuestro país.

1° “A menudo el odio se disfraza con una careta sonriente, y la lengua se expresa en tono amistoso, mientras el corazón está lleno de hiel” (Solón). Quizá -solo es una posibilidad- el presidente tuvo presente en ese momento al líder de su movimiento, quien como militar participara activamente en los golpes de 1930 y 1943 y bendijera el de 1966 y que siendo presidente dejó para la posteridad un verdadero manual de odios hacia quienes no concordaban con sus ideas políticas. Así, pudo expresar frases como estas: “El día que se lancen a colgar, yo estaré del lado de los que cuelgan" (02/08/1946). "Con un fusil o un cuchillo a matar al que se encuentre"(24/6/47)."Distribuiremos alambre de enfadar, para colgar a nuestros enemigos" (31/8/51). "Levantaremos horcas en todo el país, para colgar a los opositores" (8/9/47). "Aquel que en cualquier lugar intente alterar el orden en contra de las autoridades puede ser muerto por cualquier argentino”(31/8/55).Quizá no tuvo en cuenta estos antecedentes pero que es una verdadera e irrefutable prueba de cómo se odiaba nadie lo puede negar.

2° “En la naturaleza del hombre está odiar a quienes ha ofendido” (Tácito) A quien parece difícil privarla del primer puesto en el podio de “odiadores seriales” es a Hebe de Bonafini quien sigue atacando al presidente Fernández y cuestionando con quienes se reúne, pero su historial es muy vasto. Así, cuando fue el atentado terrorista a las Torres Gemelas, sostuvo que “Por primera vez le pasaron la boleta a Estados Unidos. Yo estaba con mi hija en Cuba y me alegré mucho cuando escuché la noticia. No voy a ser hipócrita con este tema: no me dolió para nada el atentado”. Asimismo, y luego de la detención de guerrilleros de la ETA tras cometer un atentado, afirmó que “las Madres de la Plaza de Mayo peleamos y nos solidarizamos con los presos políticos vascos y que nunca estaremos con los asesinos, los torturadores y los fascistas”; en tanto que al inaugurarse el Museo de la Memoria dijo "¡qué pena que no estén los FAL, que eran las armas con las que nuestros hijos quisieron hacer la revolución”. Igual respeto ha demostrado por las instituciones de la República, al sostener que “el Parlamento no vale nada, ni una m…Todos los días nos hacen la contra”…”El Parlamento era nada más que un nido de ratas. Hoy se volvió a abrir y ahí están desde las 10 de la mañana, las ratas con las víboras”; en tanto que respecto a la Corte Suprema de Justicia Nacional sostuvo que “son unos turros, cómplices de la dictadura. Tienen que renunciar y se tienen que ir si no quieren ayudar al pueblo. Hay que arrancarle a esta Corte la decisión, que es nuestra. Arranquémosela de la mano y si tenemos que tomar el Palacio de Tribunales, tomémoslo”. Y no menos contundente fue en sus comentarios xenófobos: de Horacio Verbitsky sostuvo que “Es un sirviente de los Estados Unidos. Además de ser judío, es totalmente pro-norteamericano”; e igualmente, dirigiéndose a un grupo de ciudadanos de Bolivia que reclamaban por el asesinato de un connacional en manos del “gatillo fácil” les espetó: “¡Váyanse de nuestra plaza, bolitas h.d.m.p.! ¡Váyanse bolivianos de m…!”

3° “No hay odio más peligroso que el producido por la vergüenza de un beneficio sin recompensar” (Séneca) Tal vez el presidente hizo un déja vù y recordó su largo periodo de enemistad con CFK durante el cual no se guardó lindeza alguna al momento de recordar su gestión de gobierno. En tal sentido dijo en los medios: “En épocas de CFK se estigmatizó a todo el que pensaba distinto. Yo fui víctima de todo eso”. “Cristina es cínicamente delirante. Ha tenido el patético cuidado de haber hecho ley ese memorándum porque sabía que esa era su inmunidad”. “Lo de Cristina es un liderazgo delirante , es un delirio cínico, simulado”. “Yo estoy seguro que es un acto delirante cada cosa que ha escrito y ha dicho”. “En verdad lo que quisiera y cree que es una ventaja, es ser funcionaria pública y no presentar declaraciones juradas y nadie te investiga”. “El peronismo patético se bancó a Boudou, Moreno, Milani, el Pacto con Irán”.

4° “El odio es la venganza del cobarde por ser intimidado” (Bernard Shaw) No obstante, no creo que el presidente debiera remontarse mucho tiempo atrás para encontrar destinatarios de su frase, ya que muchos integrantes de su gobierno así como enrolados en sus filas han dado muestras suficientes de cómo odiar al que piensa distinto. Podemos comenzar con el vocero presidencial Juan Pablo Biondi quien frente a un tweet de Mauricio Macri afirmó: “Libres de vos y tu inutilidad que nos hubiera llevado a contar muertos de a miles dentro del país fundido que dejaste”. Otro fue el ex diputado y funcionario K, Luis D’Elía –actualmente procesado por el asalto a una comisaría- quien dijo: “A tu maldito Macri lo fusilaría en Plaza de Mayo y de espaldas al pueblo”, frase que no mereció ni un comentario por parte del gobierno. Y ese lugar público fue también el elegido por otro distinguido preso, el “Pata” Medina, para atentar contra la misma víctima si bien a través de otro medio de ejecución, al decir: “Macri fue un vendepatria. Este tipo tiene que estar colgado en la Plaza de Mayo”. También en este caso, silencio de radio. Y tampoco puede olvidarse lo dicho por el senador Parrilli, a quien CFK trataba de (“continuación del cuero cabelludo formada por una fibra de queratina y constituido por una raíz y un tallo” + “todo” en portugués), al definir al periodista Jorge Lanata sosteniendo que el nombrado “es al periodismo lo que Astiz fue a los derechos humanos”, comparación que resulta peligrosa y descalificante dada la absurda imputación a Lanata.

5° “El odio es una tendencia a aprovechar todas las ocasiones para perjudicar a los demás” (Plutarco) Y también 2 funcionarias del actual gobierno expresaron no solo su odio hacia un periodista sino su desapego a la forma republicana. En primer lugar, Miriam Lewin, titular de la Defensoría del Público de la Comunicación Audiovisual sostuvo que el discurso de Baby Etchecopar “es anacrónico y apuntamos a que no sea escuchado en la sociedad” aunque sin explicitar en qué forma y con qué elementos le “apuntarían”. Y para no ser menos, Victoria Donda quien funge como cabeza del INADI, -aunque la más de las veces omite iniciar acciones que le corresponde ejercer en ese cargo tal como ocurriera en los casos arriba comentados de D’Elía y el “Pata” Medina- se despachó igualmente contra el mismo periodista sosteniendo que “El asunto es que tenemos que construir una sociedad donde los Baby Etchecopar sean repudiados y no tengan audiencia, porque el problema es que la gente lo sigue escuchando. Cómo hacemos para que el oyente que escucha eso le parezca terrible y cambien de dial”. Se supone que Donda, como abogada, conoce los arts. 14 y 32 de la Constitución Nacional que aseguran a los habitantes el derecho de publicar sus ideas por medio de la prensa sin censura previa y que veda al Congreso sancionar leyes que restrinjan dicha libertad, lo que no implica que, al no existir derechos absolutos, si un periodista a través de un medio incurre en un delito pueda y deba ser juzgado. Pero como lo sostuviera la Corte nacional, si bien el legislador debe intervenir para prevenir y reprimir todo atentado a los derechos y libertades de los demás cometido a través de la prensa, tal intervención sólo puede serlo por vía de represión o reparación una vez efectuada la publicación, pero no por vía preventiva, esto es, mediante censura previa.

6° “El odio nos hace acomodaticios con las pruebas del mal; el interés hace detestar los rivales de todo género”(Manzoni) Otros que igualmente se esmeraron para integrar el grupo de “odiadores” han sido, por ejemplo, el jefe de gabinete Santiago Cafiero que al criticar a la oposición manifestó que “Lo que hacen es sembrar odio permanentemente y lo hacen públicamente en pantuflas desde su casa” aunque sin especificar -al igual que el presidente- a quiénes se refiere y cómo se manifiesta ese odio. En la misma sintonía, la diputada Mayra Mendoza, contrariada por el “banderazo” que tuvo lugar el 9 de julio, dijo que la oposición “no promueve otra cosa más que el odio” y calificó a la manifestación popular sin banderías políticas como “una actitud completamente antidemocrática”. Estos diputados que supimos conseguir ignoran también el texto constitucional y así sancionan las pocas leyes que logran debatir, dado que el art. 14 garantiza a los habitantes el derecho a peticionar a las autoridades -tal como se hizo en la ocasión a través de diversos reclamos- lo cual no solo es democrático sino republicano. Y además, el pueblo que se convocó no hizo más que seguir el consejo del propio presidente quien supo decir: “Si alguna vez no cumplo con mi palabra, salgan a la calle a recordarme que les estoy fallando”. Por eso, Mayra, sería conveniente que le hagas caso a tu jefe y no reveles tu ignorancia constitucional.

Después de lo analizado, es posible que la arenga presidencial tuviera por destinatarios a algunos de los protagonistas de los hechos y dichos señalados. Para todos ello sería útil recordar las enseñanzas bíblicas: “Seis cosas hay que detesta Yavé y siete que su alma maldice: ojos soberbios, lengua mentirosa, manos que derraman sangre inocente, corazón perverso, pies que corren hacia el mal, testigo falso que dice calumnias, y el siembra discordia entre sus hermanos” (Proverbios 6, 16-19)

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