Lectura de Domingo: "El nuevo panorama electoral de 2021" -3°parte- por Carlos Baeza

Tercera entrega que el constitucionalista bahiense nos hace llegar para cubrir todos los aspectos de estas P.A.S.O. y dar respuesta a las inquietudes que en cada instancia electoral planteada por los votantes. Continuando con el análisis de la legislación hoy trataremos distintos aspectos prácticos que hacen al acto electoral en sí.

 

1°Personal de custodia: Una práctica viciosa se daba con el personal de custodia de las mesas, quienes antes de la apertura del acto electoral, invocaban su inexistente derecho a votar en alguna de las mesas ubicadas en el local en que ejercían sus funciones. Cabe señalar que antes de la ley 24.904 el personal policial, soldados y demás miembros de las fuerzas armadas y de seguridad, no podían votar (art. 3 inc. c) del Código Electoral); pero esta cláusula fue derogada y de allí, que estando habilitados desde entonces a votar, pretendían y lograban hacerlo en mesas en las que no estaban inscriptos, violando abiertamente el art. 87 que -como viéramos- sólo admitía como excepciones a las autoridades de mesas y a los fiscales. Ahora el art. 34 del CEN dispone: que “Veinticinco (25) días antes de cada elección, los jefes de las fuerzas de seguridad comunicarán a los jueces electorales que correspondan la nómina de agentes que revistan a sus órdenes y los establecimientos de votación a los que estarán afectados. Los jueces electorales incorporarán al personal afectado a un padrón complementario de una de las mesas que se encuentren en tal lugar siempre que por su domicilio en el padrón electoral le corresponda votar por todas las categorías de la misma jurisdicción”. La duda que surge es que si recién 25 días antes de los comicios los jefes de cada unidad deberán comunicar a la autoridad electoral la nómina del personal a su cargo y que cumplirá tareas en esa jornada, será prácticamente imposible que lleguen a tiempo los padrones complementarios que, necesariamente, deberán contener no sólo los datos de dicho personal, sino igualmente los troqueles de constancia de emisión del voto. Por ello, si las autoridades de mesa no cuentan con ese padrón complementario no pueden permitir el voto del personal de custodia del establecimiento, salvo claro está que alguno de ellos estuviere inscripto en ese sitio.

2° No constitución de mesas: El art. 81 Código Electoral determina que si hasta las ocho y treinta horas no se hubieren presentado el presidente de mesa y su suplente, la autoridad policial y/o el empleado postal hará conocer tal circunstancia a su superior y éste a su vez por la vía más rápida a la Junta Electoral para que ésta tome las medidas conducentes a la habilitación de dicha mesa. Tal como se advierte el único órgano competente para poder designar a quién o quiénes cubrirán la ausencia de autoridades es la justicia electoral, no obstante lo cual se había hecho práctica que en esas circunstancias, el personal de custodia del lugar designara a cualquier elector -“el primero de la fila”- para hacerse cargo de la función, contraviniendo la normativa vigente. Mediante diversas acordadas -especialmente las n° 57/2009, 86/2011, 34/2012, 68/2014 y 134/2014, entre otras- la Cámara Nacional Electoral dispuso la designación de un delegado en cada lugar de votación a quien se le encomendó diversas funciones, entre ellas,“a cubrir las vacancias, seleccionando a los primeros electores que se presenten en el establecimiento”, como igualmente a habilitar un Cuarto Oscuro Accesible (COA) para que puedan emitir su voto los electores con dificultades motrices. En la actualidad las funciones de delegados son cumplidas por los directores de los establecimientos educacionales donde funcionan mesas electorales y que son los únicos habilitados para asignar funciones como presidente de mesa o suplente a cualquier elector que se encontrare en el lugar, por lo cual de no ser así, ninguna otra autoridad puede obligar a un ciudadano a asumir tales roles.

3°- Boletas: El art. 66 CEN al enumerar el material que debe entregarse a cada autoridad de mesa, menciona en el inc. 5° a las “boletas, en el caso de que los partidos políticos las hubieren suministrado para distribuirlas”, lo cual pone esa obligación en cabeza de las agrupaciones que participen en la elección. Pero la misma norma dispone que la Junta Nacional Electoral “deberá además remitir para su custodia a la autoridad policial del local de votación boletas de sufragio correspondientes a todos los partidos políticos, alianzas o confederaciones que se presenten a la elección” Finalmente, la Junta Electoral debe remitir para cada local de votación boletas de todos los partidos para que sean entregadas a los presidentes de mesa (art. 66 inc. 5°) Esas boletas conforman el denominado “bolsón de contingencia” cuya guarda corresponde al delegado electoral en cada establecimiento quien las suministrará a las autoridades de mesa en caso de serles requeridas, conforme lo dispuesto por la Cámara Nacional Electoral en las acordadas 57/2009; 86/2011; 34/2012; 68/2014 y 134/2014, entre otras. También cabe a los fiscales partidarios entregar las boletas de sus agrupaciones políticas a las autoridades de mesa quienes las confrontarán con las enviadas por la justicia electoral (art. 82 inc. 5° CEN). En consecuencia y de darse esta situación, el elector no podrá ser obligado a emitir su voto en boleta distinta a la de su preferencia, siendo obligación de la autoridad de mesa -o de los fiscales, en su caso- reponer las mismas en el cuarto obscuro y hasta que ello no ocurra, deberá negarse a continuar con el acto electoral.
También ha vuelto a circular una falsa información según la cual el elector en las P.A.S.O podrá introducir en el sobre las boletas de todos los pre candidatos que desee que participen en las elecciones generales. Cabe recordar que ambas elecciones son obligatorias, y que únicamente participarán en las generales quienes hayan triunfado en las P.A.S.O, de modo tal que no existe posibilidad alguna que el 14 de noviembre aparezcan como candidatos a ningún cargo, ni quienes no compitieran en las P.A.S.O ni quienes habiendo participado, no resultaran triunfadores dentro de sus respectivos partidos y para cada cargo. Es que la ley dispone que el elector deberá “emitir un (1) solo voto por cada categoría de cargos a elegir, pudiendo optar por distintas listas de diferentes agrupaciones políticas”. Por tanto si en un sobre aparecieren dos o más boletas para un mismo cargo de un mismo partido, el CEN dispone que se computará una sola y se eliminarán las restantes, por lo cual el voto será válido (art.101, inc. 4° I). Si en cambio en el sobre hubiere más de una boleta para un mismo cargo pero de distintos partidos, el voto será nulo (art. 101, inc. 4°, II c). De tal forma y si se colocan en el sobre dos o tres boletas de pre candidatos en cualquier de las categorías de distintos partidos, su voto será nulo.

4°- Emisión del sufragio: Cada elector debe presentarse el día de la elección y en el horario de 8 a 18 horas en el local donde funcione la mesa en la cual se encuentra empadronado y munido de su documento habilitante (art. 86 CEN). En caso de diferencias entre las constancias de dicho documento y las del padrón, como por ej: errores de impresión en algunos datos; o si el nombre no coincidiere exactamente pero sí lo fueren los restantes datos; o cuando faltare la fotografía y respondiere satisfactoriamente a un interrogatorio acerca de sus circunstancias personales, el presidente de mesa dejará anotadas tales deficiencias en la columna “observaciones” del padrón, pero no podrá impedir el voto del elector cuyo derecho es inviolable (arts. 86 inc. 1°, 2° y 4°; 88; 89 y 90 CEN) Admitida la identidad del elector así como su documento de identidad, el presidente le entregará un sobre abierto y vacío y firmado, el que igualmente podrá ser firmado por los fiscales quienes si así lo hicieren, deberán firmar varios a fin de evitar una posible identificación del votante (art. 93 CEN) Con el sobre en su poder el elector ingresará al cuarto oscuro donde colocará las boletas de su elección en el sobre el que cerrará y una vez fuera del mismo lo ubicará en la urna existente en la mesa; hecho lo cual el presidente consignará en el padrón que el elector emitió el sufragio y le entregará un troquel firmado en el que constarán sus datos y los de la mesa y del comicio del que se trate (arts. 94 y 95 CEN)

5°-Clases de votos: El art. 101 del CEN distingue 5 tipos de votos a saber: a) voto válido: es el emitido en boletas oficializadas, aunque contengan tachaduras, mientras sea legible el nombre del partido y el tipo de candidatura; y también cuando haya más de una boleta de un mismo partido para el mismo cargo, en cuyo caso, se dejará sólo una, destruyéndose las restantes. b) voto en blanco: es el sobre totalmente vacío o conteniendo un papel en blanco. c) voto nulo: se da cuando la boleta contiene inscripciones de cualquier tipo; o cuando por tachaduras o destrucción no es legible el partido y tipo de candidatura; o cuando hay más de una boleta de distintos partidos para el mismo cargo; o cuando el sobre contiene cualquier objeto además de las boletas. d) voto impugnado: cuando las autoridades de mesa o los fiscales pudieran tener dudas en cuanto a la identidad del elector y dado que no es posible impedirle el sufragio, se lo habilitará a tal fin haciendo constar en el formulario respectivo los datos personales y la impresión dígito pulgar del mismo, el cual se colocará dentro de un sobre abierto provisto al efecto que se entregará al elector junto al sobre para que en el cuarto oscuro emita su voto y al salir, este sobre se introducirá en el sobre especial junto al formulario y no se colocará en la urna sino que se dejará aparte y luego se remitirá a la justicia electoral (arts. 91 y 92 CEN) Esta, cotejará en los registros si la impresión digital concuerda y en tal caso, el sobre conteniendo el voto, se colocará en una urna con otros en iguales condiciones, computándose luego como válido, en blanco o nulo; caso contrario, el sobre se romperá y se ordenará el procesamiento del falso votante, sin que en ninguno de los dos casos se haya violado el secreto del sufragio (art. 119 CEN). Y e) voto recurrido: cuando algún fiscal entienda que el elector ha hecho pública su preferencia partidaria violando el secreto del sufragio, tampoco se podrá impedir que vote, sino que se labrará un acta haciendo constar la presunta infracción, la que será remitida junto al sobre cerrado conteniendo el voto a la justicia electoral, la que resolverá al respecto, rechazándolo o acogiéndolo como válido en cuyo caso se procederá igual que en el caso de los votos impugnados. Por tanto, debe tenerse en cuenta que los únicos votos que se computan para distribuir todos los cargos son los válidos ya que los nulos y los en blanco no se contabilizan a ningún fin; no se consideran para el reparto de cargos; no se distribuyen entre nadie y tampoco arriman los aportes dinerarios del Fondo Partidario Permanente a ningún partido.

Ahora bien: en las últimas elecciones, tanto desde la justicia electoral como en los medios, ha comenzado a utilizarse una clase de votos que no existe en el CEN denominados “votos afirmativos”. Esta confusa expresión fue incorporada con respecto a la elección presidencial y conforme al mecanismo regulado por los arts. 94 a 98 de la Constitución Nacional según la reforma de 1994, debiendo señalarse la deficiente técnica legislativa utilizada por los convencionales al incluir expresiones inexistentes en el régimen electoral. Así el art. 97 consagra ganadora en una elección presidencial a la fórmula que en la primera vuelta obtenga “más del cuarenta y cinco por ciento de los votos afirmativos válidamente emitidos”, expresión que igualmente se emplea en el art. 98 para el caso de la segunda vuelta, y que reproduce el CEN en los arts. 149 y 151. La expresión “voto afirmativo” no significa nada desde el punto de vista electoral y tal clase de votos no se encuentra prevista en el ya citado art. 101 del Código Electoral que sólo contempla 5 tipos y entre los cuales, precisamente, no se halla el llamado “voto afirmativo”. Y es en base a esta errónea disposición que –incluso- se ha tratado de sostener que siendo el voto en blanco un voto “afirmativo” debe computarse junto a los válidos para distribuir los cargos.

La expresión “afirmativo” es la opuesta a “negativo” y por ende sería interesante precisar cuáles de las únicas 5 clases de votos que están legisladas serían “negativas”. ¿Lo serán los votos nulos? ¿O serán los impugnados y recurridos cuando la autoridad competente no los habilite? Por otra parte y dentro de la señalada deficiente técnica utilizada por los convencionales se habla de “votos afirmativos válidamente emitidos” lo cual llevaría a concluir que debe existir otra clase de “votos afirmativos no válidamente emitidos” y en tal caso ¿cuáles serían ellos? Además y dejando de lado el término “afirmativo” es lógico que al agregar a continuación la expresión “válidamente emitidos” se está refiriendo a los votos válidos. Es claro que quien vota en blanco realiza una manifestación de voluntad electoral pero la misma es neutra ya que ella no representa un acto que sume o reste un voto a favor o en contra de algún candidato. Y precisamente Bidart Campos descartaba esta interpretación sosteniendo que “voto ‘afirmativo’ es el que afirma algo, pero queda en duda si votar en blanco también es ‘afirmar’ una abstención o un rechazo respecto de todas las fórmulas y de cualquiera, como expresión de desagrado o de repudio”; por lo cual concluye en que “la expresión ‘votos afirmativos válidamente emitidos’ significa aludir a votos que realmente son favorables positivamente para una fórmula. De este modo, no se han de computar los votos en blanco, y se han de deducir del total de los válidamente emitidos” (Manual de la Constitución reformada, t.III, p.230).