Lectura de Domingo: "El nuevo panorama electoral de 2021" -5° y última parte- por Carlos Baeza

Quinta y última entrega con la que el constitucionalista bahiense cubrió todos los aspectos de estas P.A.S.O. y de su lectura se da respuesta a las diferentes situaciones que pueden presentarse a cada sufragante en la instancia electoral.

 

Hoy a pesar de ser domingo se levantó más temprano que de costumbre. Pensó que llegando a esa hora podría retornar pronto a su hogar. Es que al mediodía venían los nietos y debía amasar la consabida pasta. Se vistió rápido, buscó en el cajón del ropero su documento y salió rumbo a la escuela que estaba a solo dos cuadras de su casa. Al llegar se ubicó en la fila y cuando le llegó el turno, el presidente de mesa le hizo tomar un sobre (protocolo sanitario mediante) y entró al cuarto oscuro. Agradeció el consejo de su hijo que le sugirió llevar la boleta que le enviara por correo el partido de su preferencia. Pensó que realmente le hubiera costado mucho tiempo ubicarla entre la gran cantidad desparramada por todo el cuarto. Incluso muchas con los mismos candidatos pero con distintos números y diferentes agrupaciones. Salió, depositó el sobre en la urna, verificó que le hubieran firmado y sellado la constancia y retornó a su domicilio. Al rato, ya con el delantal puesto se ubicó en la cocina a preparar la comida y aguardar la llegada de la familia. Quizá a la nochecita se conocerían algunos resultados. Se fue a dormir temprano con la sensación de haber cumplido con su rol de ciudadana, pero se preguntó por qué no podía elegir a quienes le parecían más aptos e igualmente por qué en la lista por la cual finalmente tuvo que optar, había tantos nombres que ni siquiera conocía. Se durmió pensando que posiblemente, dentro de dos años, cuando nuevamente fuera convocada a votar, algo de esto habría cambiado. Este simple relato imaginario seguramente se hizo realidad en muchos hogares en este domingo en que se llevan a cabo las P.A.S.O.

1°Cabe recordar que a partir del año 2001, y bajo la consigna “¡que se vayan todos!” los partidos políticos con la forma y estructura que se los conoció desde siempre, dejaron su lugar a los “espacios” ocupados por efímeras alianzas puramente electorales en las que suelen amontonarse viejos enemigos que parecen haber olvidado sus recientes rencillas para unirse en el propósito común de lograr una banca legislativa. Además, no se ilusione: como siempre usted no elegirá a nadie. Su papel como ciudadano será simplemente optar por los candidatos que presenten los partidos políticos sin ninguna intervención suya ya que en nuestra legislación, los partidos políticos detentan el monopolio de la representación, esto es, que si usted no está enrolado en alguno de ellos no puede presentarse a ninguna elección puesto que solo los partidos están habilitados para presentar candidatos (art. 2°de la ley 23.298; 21 de la ley 26.571 y 3 de la ley 14.086) Así y como definía al elector Ambrose Bierce, usted no es más que “el que goza del sagrado privilegio de votar por un candidato que eligieron otros”

2°Si bien las P.A.S.O son un instrumento del sistema democrático, su real utilidad dista de ser lo que de él se espera. Debe recordarse que la primera norma en la materia fue la ley 25.611 (2002) que iba a regir los comicios de 2003 pero que fue suspendida por ley 25.684 y finalmente derogada en 2006 por ley 26.191 ¿Por qué? Por cuanto como sostuvieran los diputados Landau y Díaz Bancalari, “Reivindicamos sí, el derecho de autorregulación partidaria que implica las facultades de cada fuerza política de organizar su vida interna de la manera que crea más conveniente. Si lo hace bien, seguramente cautivará al electorado; si lo hace mal, será lo contrario”; agregando que “advertidos a través de la experiencia vivida consideramos que no es conveniente insistir en la aplicación de una norma que demostró más defectos que virtudes”. Sin embargo, 3 años después, esa misma fuerza logró sancionar la actual ley 26.571. ¿Por qué? Según lo explicara la ex presidente en su conferencia de prensa del 15 de agosto de 2011 en estos términos: “Hemos dado un salto cualitativo institucional muy importante al instalar un sistema que permita la apertura de los partidos políticos a la sociedad” y que ello “fue un hecho histórico como es el de haber concurrido a votar por primera vez en elecciones primarias para ampliar la democracia, para profundizar el cambio”. Cosas del “relato”. El tema es que las fuerzas políticas, por más declamaciones en su favor, siguen prefiriendo la “dedocracia”. En efecto: en las P.A.S.O presidenciales de 2011; 2015 y 2019, -y sin perjuicio de la existencia de esas elecciones en cargos legislativos en algunas jurisdicciones- lo cierto es que la totalidad de las alianzas electorales presentaron listas unificadas, es decir, que dentro de cada espacio político, no hubo competencia interna entre candidatos y haciendo que el ciudadano encontrara en el cuarto oscuro las mismas boletas tanto en las P.A.S.O como en las generales. Basta recordar que en 2011 hubo 10 fórmulas presidenciales con candidatos únicos, esto es, consensuados en el seno de cada espacio; en 2015 de los 11 espacios con binomios presidenciales, 8 de ellos llevaron lista única -por consenso o “dedocracia”- en tanto a nivel provincial 7 de los 10 espacios con candidaturas a gobernador y vice igualmente presentaron lista única; y en 2019 ninguna de las 10 fórmulas presidenciales recurrió a las P.A.S.O no obstante lo cual todos ellos debieron concurrir con idéntica boleta a las elecciones generales.

3° De allí que se impone la urgente reforma del art. 19 de la ley 26.571 que obliga a los espacios políticos a competir en ese acto electoral aunque presenten una sola lista por cada candidatura. La citada ley 25.611 con mejor criterio disponía que los espacios que presentaran una única lista no deberían participar en las P.A.S.O sino directamente en las generales. Igualmente es imperativo, de una buena vez, terminar con el sistema de boletas en papel y adoptar alguno de los sistemas electrónicos o al menos el de boleta única, hoy en vigor en otras jurisdicciones nacionales y países del mundo. Con ello se pondría fin a muchas de las dificultades que se viven en cada elección tanto durante el acto comicial como en el escrutinio, como ser el robo de boletas; los “punteros”; el “voto cadena”; la presencia de fiscales en cada mesa y el costo de impresión de las boletas, entre otras cuestiones, todo lo que sólo favorece el “clientelismo” de los principales espacios políticos.

4°Del mismo modo urge modificar los sistemas electorales vigentes en busca de una mayor representación y transparencia, tal como acontece en algunos distritos con el perverso sistema de “ley de lemas” que permite que alguien que obtenga menos votos que otro, igualmente se alce con el triunfo, tal como ocurriera con Reutemann en Santa Fe, quien obtuvo menos votos que Usandizaga pero que no obstante fue ungido gobernador. Y algo similar acontece en nuestra provincia con el obsoleto sistema electoral de cuociente (art. 109 ley 5.109) Es indudable que los mecanismos de listas completas permiten el refugio de personajes, en muchos casos, portadores de prontuarios en lugar de curriculum, o al menos, totalmente desconocidos para los electores. Pregunto, por ejemplo, cuántos de quienes votaron en las P.A.S.O de 2.019 en esta provincia conocían a los 35 diputados nacionales que nos representarán en el Congreso, más allá de algún precandidato de la sexta sección. Ello se evitaría con el sistema anglosajón de circunscripciones uninominales donde es posible identificar plenamente al único candidato de los espacios políticos en cada circunscripción. Giovanni Sartori (“Ingeniería constitucional comparada”) diferencia ambos sistemas electorales y afirma que en los de lista es posible camuflar a los que denomina “los caballos de Calígula”, recordando al emperador que para demostrar su poder designó senador a su caballo; en tanto que en un régimen de circunscripciones uninominales, cada espacio político tratará de colocar a su mejor candidato para no perder en dichas divisiones territoriales.

5° Y si algo debería modificarse -obviamente en una futura reforma constitucional- es el organigrama electoral que nos obliga a concurrir a las urnas cada 2 años para la renovación de los cuerpos parlamentarios en todos los niveles, haciendo que entre campañas de P.A.S.O y generales, vivamos en un continuo clima de confrontación electoral, cuando sería deseable que tales comicios tuvieran lugar cada 4 años. En primer término, no me diga que no ha sentido un gran alivio cuando finalizaran las campañas electorales en los medios -en realidad 2 días antes de las P.A.S.O- cansados ya de escuchar: “Espacio cedido por la Cámara Nacional Electoral”, pero sin oir ninguna propuesta concreta sino solo agravios de unos y otros, muchos de los cuales no pasan de ser “sellos de goma”, ávidos de la ayuda estatal que con nuestros recursos financian audaces aventuras que las leyes protegen. Pero no ocurre lo mismo en los medios digitales donde se siguen difundiendo obras e inauguraciones ya inauguradas como si no fueran actos típicos de campaña, donde vemos a las planas mayores de distintos espacios tratándo de acomodarse en altas banquetas en las que algunos no entran o quedan colgados y por ello solo se apoyan, siendo esta una de las innovaciones en materia de actos políticos que revela el caletre de los jefes de campaña. Además, produce una suerte de hartazgo moral ver a candidatos de todos los espacios en sus rutinarias visitas a sociedades de fomento, clubes réplicas de “Luna de Avellaneda”, comedores escolares, organizaciones sociales y algún local comercial que pudo zafar del cierre, sacándose fotos y diciendo “Nos reunimos con María y Paula…” como si fueran conocidos de siempre, pero aprovechando para dejar su mensaje partidario montado en algún legítimo reclamo que nunca antes de la campaña fuera escuchado. Ni qué decir del cholulismo político de sacarse una selfie con uno de los 129 precandidatos a diputados nacionales que visita la ciudad cual si fuera una estrella de Hollywood o de la NBA y no un recién llegado a las lides políticas, conocido solo en su distrito. Pero no se alegre: el 30 de septiembre comenzará la campaña de las elecciones generales, así que las “patéticas miserabilidades” de las que hablaba Hipólito Yrigoyen llenarán los medios con sus mensajes cargados de falacias y promesas incumplidas, ya que como alguien dijo no hay nadie más mentiroso que un político en campaña, frase avalada por Carlos S. Menem cuando públicamente sostuvo que: “Si yo decía lo que iba a hacer, no me votaba nadie”.

6°Finalmente, debe recordarse que al igual que ocurriera en 2019, en esta ocasión tampoco se convocó a la elección de los Parlamentarios del Mercosur. Ello por cuanto los cancilleres del foro regional decidieron postergar el inicio del último periodo de renovación de autoridades hasta diciembre de 2020, razón por la cual recién en esta última fecha se deberían ampliar las actuales representaciones, asumiendo entonces el número de parlamentarios definitivo. Siendo así, y mediante decreto 343/19 el gobierno nacional resolvió no convocar en 2019 a elecciones de los parlamentarios del Mercosur, criterio que igualmente ha sido seguido para las elecciones de este año 2021.

Al poner en vigencia la ley electoral que se conocería con su nombre, decía el entonces presidente Roque Sáenz Peña: “Quiera mi país escuchar la palabra y el consejo de su Primer Mandatario. Quiera el pueblo votar...”.