Jue01182018

ActualizadoJue, 18 Ene 2018 2am

Manu Ginóbili y los churros de Monte Hermoso...

El astro del basquet argentino en la intimidad, contó las series que mira, los asados a gas y uno de los recuerdos más sorprendentes de su infancia.

 

Distendido, divertido, honesto. Así se mostró Manu Ginóbili en el mano a mano que tuvo este miércoles con la audiencia de LA NACION. Durante la charla, el jugador contó su fanatismo por temas de antropología (el último libro que leyó fue Sapiens, de Yuval Noah Harari), sus habilidades para las artes plásticas y, su anhelo por volver algún verano a Monte Hermoso, cerca de su Bahía Blanca natal.

"No estaría nada mal juntarnos a comer churros en Monte Hermoso, extraño mucho esa playa y poder disfrutarla con mis hijos", respondió el número 5 de la Selección Nacional de básquet, que sueña con volver a su ciudad, Bahía Blanca, al menos por unas vacaciones.

Pero el mejor basquetbolista argentino también recordó los días de descanso que pasó con sus compañeros de la Generación Dorada en España, que recuerda con mucho cariño. "Las vacaciones con algunos de la Generación Dorada fueron espectaculares. Fueron una de las mejores vacaciones que tuve. Después, encima, siguió a nivel familia por lugares increíbles de España. Fue un verano imborrable. Un enorme lujo que hayamos podido compartir un momento así".

Fanático de las series con humor, reconoció que hoy mira Sillicon Valley, la cual lo hace reír y The Big Bang Theory , pero también se enganchó con O.J. Simpson (American Crime Story). Sin embargo, Ginóbili también se reconoce un poco olvidadizo, sobre todo con los títulos de películas. "Me gusta el cine, no soy fanático, pero me gusta ir. Hace tres días fuimos. No me acuerdo el nombre de la película, tengo 40 años, entiendan (risas). No me acuerdo el nombre".

También reveló cómo se desempeña con las tareas del hogar. "En la cocina hago asados, pero a gas. A la americana. Y el desayuno también lo hago para mi familia, huevos revueltos y demás. Eso es lo único que hago en la cocina. Ah, también hago helado, tengo una máquina que vos ponés las frutas, y terminás haciendo un helado sano", agregó.

Pero no es la única actividad que disfruta con su familia, ya que uno de los cuadros que decoran su casa lo hizo él junto con su familia. "El cuadro que tengo de fondo fue hecho por mi mujer, mis hijos y yo. Tiramos pintura, pasamos las manos y así quedó. En un momento tiramos una pelota. Quedamos hechos un desastre, pero la experiencia estuvo buenísima".

 

 

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