Sáb12152018

ActualizadoVie, 14 Dic 2018 4pm

Una "canallada"... Central se floreó ante su gente y apabulló a Olimpo

En Arroyito, le ganó 5-0 y llegó a su tercer triunfo al hilo. Los bahienses no levantan cabeza. Maximiliano Lovera y Andrés Lioi tienen menos de 21 años. Fuera de la cancha son dos pibes tímidos. Pero con una pelota y con un poco de césped son bastante desfachatados. Hoy, los dos juveniles fueron los estandartes de la paliza que Central le propinó a Olimpo en Rosario.

 

Central es un fiel reflejo de su entrenador Leandro Fernández, un confeso hincha del club que pasó de alentar detrás del alambrado a tener la inesperada posibilidad de dirigir tras un silencioso -y eficiente- trabajo en las inferiores. Respeta casi todos los ítems del manual de estilo de la filosofía del club: la intención de tratar bien la pelota, la intensidad que contagia la tribuna y el rol siempre clave de los más jóvenes.

Fernández echó manos a chicos que no tenían lugar con Paolo Montero, un DT foráneo que miró poco y nada a las inferiores. El arquero Ledesma, Maxi González, Lovera, Lioi y López Pisano (ayer jugó por primera vez desde el arranque) son solo algunos ejemplos. Marco Rubén y Néstor Ortigoza, dos de los jugadores más experimentados del plantel, miraron anoche desde el banco de suplentes brillar a los pibes. A Lovera y su desequilibrio.

A Lioi y su vértigo. A Maxi González y su despliegue. También pudieron aplaudir los goles. Los goles tempraneros de Central en el Gigante parecen ser una constante: ayer marcó por cuarta vez consecutiva antes de los 10 minutos. A los 4 Ruben le anotó a Boca, a los 2 Herrera a Newell’s en el clásico, a los 8 Tobio a Unión y anoche fue González el que festejó a los 8, tras un centro de la derecha y un desvío de Tobio. González hizo algo atípico en estos tiempos del fútbol actual: paró la pelota dentro del área chica y definió. Los defensores de Olimpo miraron la escena.

Fue todo de Central, más allá de algunos remates desde afuera de Troyansky y Depetris, los delanteros bahienses. De los muchos buenos valores de los locales, ayer se destacó Lovera.

El nacido en Formosa hace 18 años regaló una asistencia de esas que hacen aplaudir: elevó la pelota por encima de todos, con rosca, para el ingreso de Lioi, que definió de primera y sin dejar picar el balón. Fue un pase similar a los miles que Lionel Messi le sirve a Jordi Alba.


El segundo tiempo fue una continuación del primero. Lovera tuvo un arranque a pura velocidad y gambeta, Zampedri habilitó a Lioi y el juvenil la picó ante la salida de Anchoverri. Golazo para el 3-0. El propio Lioi anotó el cuarto para firmar su triplete y el quinto fue en contra del ingresado Renzo Ramírez.

 

 

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