Manu Ginóbili luego de quedar eliminado San Antonio: "Ahora haré vida familiar y podré dormir en mi cama"

El bahiense evaluó el rendimiento de su equipo y evitó dar certezas sobre su futuro. "En este momento no me interesa pensar en una próxima temporada", afirmó.

 

El vestuario de San Antonio no es precisamente una fiesta, aunque lo que reina sobre el piso alfombrado -al que se llega no sin antes pasar por una carpeta afelpada de bienvenida de color gris con la espuela insignia del equipo- es la calma. Se respira en el aire no satisfacción, pero sí tranquilidad por haberse ido, en clara inferioridad de condiciones, con la frente alta de la casa del campeón. Con un triunfo en casa en buena forma y un muy buen partido como visitante, pese a la derrota final que tomó forma de eliminación.

En ese contexto llega Emanuel Ginóbili a ponerle palabras a las sensaciones, a transmitir la sapiencia que dan los años y ser capaz de evaluar y reflexionar pese a que acaba de terminar un partido decisivo hace tan sólo unos minutos.

“Me deja tranquilo la respuesta del equipo. Hicimos una buena serie y eso me deja tranquilo”, remarca el argentino con mucho de lógica. Aunque, siempre competitivo independientemente de las circunstancias, también analiza: “Fue una lástima, estuvimos tan cerca, peleamos tan duro… Hicimos un buen partido, peleamos y dejamos todo lo que teníamos”.

Las sensaciones de aquel triunfo del domingo, emotivo e importante pese a que al cabo no sirvió para conducir al equipo a una remontada que seguirá sin producirse en la historia de la liga, son positivas. Dice Manu: “Terminar así siempre es menos doloroso porque podríamos haber terminado 4-0. Siempre es mejor competir y da una cierta satisfacción por el trabajo realizado”. Aunque de inmediato acepta las cartas de la baraja: “Así y todo, perdimos igual . Y sentía que teníamos una mayor esperanza porque el hecho de que Curry no jugara”.

Para la franquicia toda será hora de balances y evaluaciones y, claro, de pensar en lo que viene. Pero esto último lejos está de ser una prioridad para el bahiense: “En este momento no tengo ningún interés de pensar en la próxima temporada, ahora tenemos una especie de mini luto”. Respecto al análisis de lo que pasó, la mirada que Ginóbili ofrece dice que “tuvo varias aristas”.

El propio Manu las desarrolla: “Arrancamos muy bien, llegamos a estar terceros y después tuvimos un arranque de año complicado, perdiendo muchos partidos, algunos que no deberíamos haber perdido. Después nos recuperamos y peleamos con una mayor escasez de talento ofensivo que los demás equipos”. Y en ese contexto, sin echar culpas porque no es su estilo, sino consciente de la realidad que implicaba no contar con Kawhi Leonard, reflexiona: “Todos los demás equipos tenían ese jugador al que darle la pelota cuando necesitás definir un juego. Eso no lo teníamos nosotros, o lo teníamos con LaMarcus pero de espaldas al aro, algo que es mucho más complicado en la NBA de hoy; por eso nos costó anotar”.

El ícono de San Antonio cuenta que cerró la temporada en unos “seis puntos” en lo físico. No dirá que tenía una molestia en un pie, por lo que llegó a la charla con la prensa luego de trasladarse con una tenue renguera. Ettore Messina lo reconocería unos minutos antes, al decir que “Manu tenía un problema en el pie, no se sentía bien pero decidió que quería jugar. Es otra prueba incuestionable lo que es como hombre y como jugador”.

Y al cabo, ya eliminado podrá volver a vivir un poco más tradicionalmente, alejado de esa vorágine que la NBA imprime en las existencias de los protagonistas. “Haré un poco de vida familiar, dormiré en mi cama, estaré más tiempo con los chicos, que es algo que durante el año lo podés hacer pero ya en el final de la temporada, en playoffs, cuando hay mucho que ajustar, no estás tan presente. Haré cosas de familia que el último mes no pude”. (Clarin)