En el marco de octubre, mes de concientización sobre el cáncer de mama, Guillermina Eidenson, reconocida mastóloga, participó en una entrevista en CAFEXMEDIO para compartir recomendaciones clave sobre cómo prevenir y diagnosticar tempranamente esta enfermedad, la más común entre las mujeres en Occidente.
“No se trata solo de preocuparse, sino de ocuparse”
Eidenson comenzó destacando la importancia de desterrar los miedos asociados al cáncer y enfocarse en la prevención y el diagnóstico temprano. Si bien el diagnóstico de cáncer genera un impacto emocional, subrayó que, gracias a los avances médicos, hoy existen muchas más opciones de tratamiento que hace algunas décadas, lo que ha mejorado la calidad de vida y reducido las tasas de mortalidad.
La tríada del diagnóstico temprano
La especialista explicó que en Argentina se puede llegar a un diagnóstico temprano mediante lo que ella denomina la “tríada del diagnóstico temprano”, compuesta por el autoexamen de mama, la mamografía y el control con un especialista.
- Autoexamen de mama: Eidenson resaltó la importancia de que las mujeres se tomen cinco minutos al mes para realizarse un autoexamen. Aunque este no permite detectar tumores pequeños, sí ayuda a que cada mujer conozca qué es “normal” para sus mamas, y, al estar atenta a cambios, tome acción rápidamente si nota algo fuera de lo común. Explicó que el autoexamen tiene dos partes: la observación frente al espejo, donde se busca simetría entre ambas mamas y la ausencia de lesiones visibles; y la palpación recostada, para detectar zonas endurecidas que puedan requerir atención médica.
- Mamografía y ecografía: Según la mastóloga, hoy vivimos en la “era del diagnóstico subclínico”, donde la mamografía, complementada con una ecografía, puede detectar tumores en etapas tempranas, antes de que se manifiesten físicamente.
- Control con el especialista: Eidenson enfatizó que, ante cualquier hallazgo sospechoso en el autoexamen, es fundamental acudir al especialista. Recalcó que esconder los síntomas solo aumenta la ansiedad y la incertidumbre, y que es mucho más efectivo actuar de inmediato.
Factores de riesgo y hábitos modificables
Aidenson también habló de los factores de riesgo. Si bien hay factores que no se pueden cambiar, como ser mujer o envejecer, existen otros relacionados con el estilo de vida que sí se pueden modificar. Entre ellos destacó la importancia de una dieta equilibrada, evitar el sedentarismo, mantener un peso saludable y controlar el consumo de alcohol y tabaco.
“No hace falta ser deportista de alto rendimiento. Lo importante es moverse“, dijo, recomendando cualquier tipo de actividad física que sea del agrado de cada persona, desde caminar hasta practicar deportes más exigentes.
El rol de las redes de apoyo
Eidenson cerró la entrevista haciendo hincapié en la importancia de crear redes de apoyo entre las mujeres para asegurarse de que todas tengan acceso a la atención necesaria. “Si a mí no me tocó, a otra le puede tocar. Si creamos redes, podemos ayudar a más personas a llegar a tiempo”, afirmó.
En este mes rosa, el llamado es claro: informarse, prevenir y actuar a tiempo es clave para combatir el cáncer de mama. Y como recomendó Aidenson, “sin miedo, pero con responsabilidad”.









