“La exclusión de Bahía Blanca no debe leerse como un desmedro de sus capacidades actuales, sino como la consolidación de una visión estratégica que busca eficiencia en aguas profundas”.
Es la conclusión del sitio especializado Runrún Energético, donde se menciona que “Río Negro se consolida como nodo exportador energético argentino desplazando a la Provincia de Buenos Aires”.
Artículo completo:
La arquitectura exportadora de Vaca Muerta ha tomado una definición irreversible. A través de un reciente edicto de YPF para notificar a superficiarios, se confirmó que la traza del nuevo poliducto de líquidos asociado al proyecto de GNL se desarrollará íntegramente por territorio rionegrino, dejando finalmente a Bahía Blanca fuera del mapa de esta inversión estratégica.
La ruta de los líquidos:
El ducto tendrá una extensión de 570 kilómetros, conectando la zona de Meseta Buena Esperanza, en Neuquén, con el puerto de Punta Colorada (Sierra Grande). Esta infraestructura es crítica para el megaproyecto Argentina LNG, ya que permitirá transportar y procesar el propano, butano y gasolinas naturales que se separan del gas natural antes de su licuefacción para exportación.
Punta Colorada:
El nuevo puerto energético Con esta decisión, la provincia de Río Negro se adjudica un “pleno” en materia de infraestructura energética. Punta Colorada no solo albergará la planta de GNL y el oleoducto Vaca Muerta Sur, sino que ahora suma la planta fraccionadora y las terminales portuarias para los líquidos del gas. El complejo se perfila como la salida más profunda y eficiente hacia los mercados internacionales.
Impacto en el sistema portuario:
Mientras Bahía Blanca lamenta la pérdida de esta inversión, que se suma a la ya conocida relocalización de la planta de GNL, el sector energético celebra la simplificación logística. Al concentrar toda la infraestructura en un mismo nodo exportador, se reducen costos operativos y se acelera el “time-to-market” de los hidrocarburos no convencionales.
La Visión de Runrún Energético
Estamos asistiendo al nacimiento de un nuevo polo industrial en la Patagonia. La exclusión de Bahía Blanca no debe leerse como un desmedro de sus capacidades actuales, sino como la consolidación de una visión estratégica que busca eficiencia en aguas profundas. En Runrún creemos que Punta Colorada está llamada a ser para el siglo XXI lo que Bahía Blanca fue para el XX: la gran puerta de salida de la riqueza argentina al mundo. (Runrún Energético)









