mié. 1 de abril de 2026
Bahía Blanca:
El tiempo - Tutiempo.net
ENTREVISTA EN CAFEXMEDIO

Gran Maestra de la Logia: “La masonería femenina es uno de los logros del feminismo”

Facebook
X
LinkedIn
WhatsApp
Email

Durante décadas, la masonería fue sinónimo de misterio, discreción y, en muchos casos, silencio público. Sin embargo, los tiempos cambian y también las instituciones.

En entrevista con CAFEXMEDIO, María Elena Castillo, Gran Maestra de la Gran Logia Femenina de la República Argentina, ofreció una mirada detallada sobre el presente de la masonería, su evolución histórica y su inserción en la sociedad actual, con especial referencia al trabajo que se realiza en Bahía Blanca.

Lejos de los estereotipos que la rodean, Castillo definió a la masonería como una organización de la sociedad civil con un fuerte anclaje en valores éticos y en la formación de ciudadanos comprometidos. “Es una institución filosófica, filantrópica y progresista”, explicó, al tiempo que remarcó que su objetivo central es el perfeccionamiento del ser humano y su compromiso con la comunidad.

Una institución atravesada por la historia

Uno de los ejes centrales de la conversación fue el vínculo entre la masonería y los contextos políticos. Castillo señaló que el desarrollo y la visibilidad de la institución están profundamente ligados a los momentos históricos: “Se expande en tiempos de democracia, cuando hay libertad de pensamiento. En contextos autoritarios, sus miembros han sido perseguidos y han debido resguardarse”.

En ese sentido, explicó que el carácter reservado que históricamente se le atribuye no responde únicamente a una decisión interna, sino también a la necesidad de proteger a sus integrantes en determinados períodos. Hoy, en cambio, la apertura al diálogo con la sociedad forma parte de una nueva etapa.

Mujeres en la masonería: una conquista histórica

Uno de los aspectos más relevantes de la entrevista fue el rol de las mujeres dentro de la masonería. Castillo no dudó en marcar un punto de inflexión: “La masonería femenina es uno de los logros del feminismo”.

La Gran Maestra explicó que, en sus orígenes modernos —que se remontan a 1717—, la institución estaba destinada exclusivamente a hombres, en línea con una sociedad que relegaba a las mujeres al ámbito doméstico. “No había un fundamento real que justificara esa exclusión”, sostuvo.

Con el tiempo, las mujeres comenzaron a reclamar su lugar en la institución, dando origen a logias femeninas y, posteriormente, a espacios mixtos. En la actualidad, conviven logias masculinas, femeninas y mixtas, reflejando una transformación que acompaña los cambios sociales.

Qué ocurre puertas adentro

Uno de los puntos que más curiosidad genera en torno a la masonería es su dinámica interna. En ese sentido, Castillo fue clara: hay dos temas que no se abordan desde la fragmentación dentro de las logias: la política partidaria y la religión.

Sin embargo, esto no implica que la institución sea ajena a los debates de la sociedad. “Las problemáticas se trabajan desde una mirada integral, evitando las polarizaciones que generan bandos y dificultan los consensos”, explicó.

Según detalló, este enfoque permite desarrollar una práctica real de la tolerancia y el respeto, promoviendo el diálogo entre personas con diferentes ideas y creencias. “No se trata de negar las diferencias, sino de aprender a convivir con ellas sin que se conviertan en obstáculos”, agregó.

Mitos y realidades sobre el ingreso

Otro de los ejes abordados fue el acceso a la masonería, históricamente rodeado de mitos. Castillo desmintió categóricamente la idea de que se trate de un espacio reservado para élites económicas. “Es una falacia”, afirmó.

Si bien reconoció que la institución es selectiva, aclaró que los criterios de ingreso no tienen que ver con el nivel socioeconómico, la religión o la ideología política. “Tenemos mujeres de todas las edades, profesiones y realidades. Desde jóvenes de 18 años hasta integrantes de más de 90”, señaló.

El proceso de admisión incluye entrevistas en las que se busca conocer al aspirante y evaluar su disposición a iniciar un camino de crecimiento personal. “Lo que buscamos es alguien que esté dispuesto a cuestionarse, a revisar sus certezas y a trabajar en sí mismo”, explicó.

En ese sentido, destacó que la masonería promueve una “espiritualidad laica”, basada en la reflexión, el pensamiento crítico y el compromiso social.

Tradición, símbolos y estructura

La entrevista también permitió conocer aspectos más simbólicos de la institución. Castillo confirmó que se mantienen ciertos elementos tradicionales, como la vestimenta formal en las reuniones y el uso de insignias que representan los distintos grados y responsabilidades.

En cuanto a la organización, explicó que cada Gran Logia es autónoma y soberana, por lo que no existe una autoridad máxima a nivel mundial. No obstante, sí hay espacios de articulación internacional donde se comparten proyectos y visiones, algunos de ellos con vínculo con organismos de Naciones Unidas.

También se refirió al carácter simbólico de muchas de las referencias históricas de la masonería, como el rey Salomón o Hiram Abif, que no deben entenderse en sentido literal, sino como herramientas para transmitir enseñanzas éticas y filosóficas.

Resistencias y cambios

A pesar de los avances, Castillo reconoció que aún existen sectores dentro de la masonería que se resisten a la participación femenina. Sin embargo, destacó que estas posiciones son cada vez menos frecuentes y forman parte de un proceso de transformación en curso.

“Pensar que ya alcanzamos la perfección sería limitante. La evolución es parte de nuestra esencia”, reflexionó.

Presencia en Bahía Blanca

En el tramo final de la entrevista, la Gran Maestra puso en valor el trabajo que la masonería femenina realiza en Bahía Blanca. Allí, distintas logias desarrollan actividades con fuerte compromiso social, muchas veces de manera silenciosa.

“Hay mujeres que trabajan desde hace años en la ciudad, comprometidas con la mejora de la sociedad y con las problemáticas locales”, destacó.

Si bien aclaró que la masonería no reemplaza al Estado, sí busca involucrarse en la comunidad desde sus valores: la solidaridad, la justicia, la inclusión y el respeto.

Una institución en transformación

La entrevista con María Elena Castillo deja en evidencia una institución que, sin abandonar sus tradiciones, busca adaptarse a los tiempos actuales. Más abierta, más diversa y con mayor presencia pública, la masonería intenta correrse del misterio para mostrarse como un espacio de reflexión, formación y compromiso ciudadano.

En ese camino, la voz de las mujeres no solo ganó lugar, sino que se convirtió en protagonista de una transformación que, como la propia institución reconoce, aún está en pleno desarrollo.