En el marco de un operativo de seguridad preventiva, personal de la Comisaría Séptima desplegó durante la madrugada un dispositivo especial en Bahía Blanca con el objetivo de prevenir picadas ilegales y ruidos molestos en distintos sectores de la ciudad.
El procedimiento, dispuesto por la Orden de Servicio 126/2026, comenzó alrededor de la 1:00 y contó con la participación del Gabinete de Táctica Operativa (GTO), efectivos de guardia y agentes de Tránsito Urbano.
Como punto central del operativo se estableció un retén en la intersección de calles 17 de Mayo y Vieytes, en inmediaciones del skatepark, considerado un sector frecuente para este tipo de conductas.
Según se informó, el despliegue tuvo como finalidad reforzar la prevención de infracciones y posibles delitos vinculados al tránsito, además de garantizar el orden y la tranquilidad en la vía pública. En ese sentido, adelantaron que los controles continuarán de manera aleatoria en distintos puntos de la jurisdicción.
En cuanto a los resultados, se detectaron dos casos de alcoholemia positiva en conductores de automóviles, quienes circulaban con niveles de alcohol en sangre superiores a los permitidos. En ambos casos, los vehículos fueron secuestrados en el marco de la Ley Nacional de Tránsito 24.449.
Además, se procedió al secuestro de dos motocicletas —una de ellas de 110 cc— debido a la falta de documentación obligatoria para circular. También fue retenido un automóvil de alta gama, modelo Vento, por presentar irregularidades en su documentación.
Todos los vehículos incautados fueron trasladados al Tribunal de Faltas Municipal para su correspondiente intervención y regularización.









