La iniciativa propone limitar el uso de agua potable en actividades de limpieza, promover tecnologías de ahorro y aplicar multas a quienes incumplan las nuevas disposiciones.
La senadora bonaerense Malena Galmarini presentó un proyecto de ley para fomentar el uso responsable del agua en la provincia de Buenos Aires. La iniciativa apunta a reducir el consumo de agua potable en actividades que no están relacionadas directamente con el uso humano, como el lavado de vehículos, la limpieza de veredas y el mantenimiento de edificios.
La propuesta busca promover prácticas más eficientes y generar conciencia sobre la importancia de cuidar un recurso cada vez más valioso.
Lavaderos de autos en el centro del proyecto
Uno de los puntos principales de la iniciativa está dirigido a los lavaderos de automóviles. Según el proyecto, estos establecimientos deberán utilizar agua de pozo o industrial en lugar de agua potable, siempre que las condiciones del lugar lo permitan.
Además, tendrán que incorporar equipos con sistemas de inyección de aire o tecnologías similares para disminuir el consumo de agua durante las tareas de limpieza.
Galmarini sostuvo que estas herramientas permiten obtener resultados similares utilizando una cantidad mucho menor de recursos hídricos.
Menos consumo en edificios y comercios
La propuesta también alcanza a los consorcios de edificios y a determinados establecimientos comerciales.
En concreto, los edificios con más de diez departamentos y los comercios que superen cierto nivel de consumo deberán instalar reguladores de caudal o sistemas de presión que ayuden a optimizar el uso del agua.
La medida incluye además la limpieza de veredas y fachadas, actividades que suelen demandar grandes cantidades de agua potable.
Reutilización y ahorro de recursos
Otro aspecto importante del proyecto es la reutilización del agua. Los establecimientos que consuman más de 150 metros cúbicos mensuales deberán incorporar sistemas para recuperar parte del agua utilizada durante los procesos de lavado.
De esta manera, podrán reutilizarla en etapas posteriores y reducir significativamente el consumo total.
Según explicó la legisladora, un edificio promedio puede gastar cerca de 300 litros de agua en un solo baldeo de vereda. Con equipos más eficientes, esa cifra podría reducirse a apenas 60 litros.
Campañas de concientización
La iniciativa no se limita a imponer obligaciones. También propone desarrollar campañas de información y educación para promover el uso racional del agua.
Estas acciones incluirían cartelería en espacios públicos, difusión en medios de comunicación y mensajes incorporados en las facturas de servicios.
El objetivo es que la población conozca el impacto del desperdicio de agua y adopte hábitos más sustentables en la vida cotidiana.
Multas para quienes incumplan
El proyecto contempla sanciones económicas para quienes no respeten las nuevas disposiciones.
Las multas podrían oscilar entre el equivalente a 200 y 1.000 metros cúbicos de agua, mientras que los reincidentes enfrentarían penalidades más severas.
Los fondos recaudados se destinarían a programas definidos por el Poder Ejecutivo provincial.
Una propuesta para cuidar un recurso estratégico
Galmarini argumentó que la iniciativa complementa la legislación ambiental vigente y se apoya en el Código de Aguas de la provincia.
La senadora remarcó que el crecimiento urbano y los cambios climáticos obligan a adoptar medidas concretas para garantizar un uso eficiente del recurso.
En ese sentido, consideró que la reducción del consumo de agua potable en actividades no esenciales representa un paso importante para construir una política pública sostenible a largo plazo.









