Miles de hinchas coparon las inmediaciones del Teatro Municipal tras el agónico 3 a 2 frente a Egipto que depositó a Argentina en los cuartos de final.
La Selección argentina protagonizó una remontada para el recuerdo y Bahía Blanca volvió a vivir una noche de festejos. Tras el agónico triunfo por 3 a 2 frente a Egipto, cientos de hinchas se concentraron este martes en las inmediaciones del Teatro Municipal para celebrar la clasificación a los cuartos de final.
El tradicional punto de encuentro de los bahienses para las grandes alegrías deportivas volvió a colmarse de camisetas albicelestes, banderas, bombos y bocinazos. Familias, grupos de amigos y automovilistas transformaron el centro de la ciudad en una verdadera fiesta.
El encuentro parecía sentenciado durante gran parte del partido. Argentina perdía 2 a 0 y, para colmo, Lionel Messi había fallado un penal en el primer tiempo. Pero cuando la eliminación parecía inevitable, el equipo reaccionó de manera extraordinaria.
A los 79 minutos, Cristian “Cuti” Romero descontó y alimentó la esperanza. Minutos más tarde, Messi se tomó revancha con el empate y, ya en tiempo de descuento, Enzo Fernández marcó el gol del 3 a 2 que selló una clasificación tan sufrida como emocionante.
El pitazo final desató la euforia tanto en el estadio de Atlanta como en distintos puntos del país. En Bahía Blanca, los hinchas no tardaron en salir a las calles para celebrar una victoria que quedará entre las más memorables de la historia reciente de la Selección.
Con este triunfo, el conjunto argentino se metió entre los ocho mejores del torneo y ahora espera por el vencedor del cruce entre Colombia y Suiza, rival al que enfrentará el próximo sábado en busca de un lugar en las semifinales.









