mié. 8 de julio de 2026
Bahía Blanca:
El tiempo - Tutiempo.net
DIÁLOGO EN CAFEXMEDIO

Responsable de Seguridad Vial: “Los reductores que se eliminaron ya no cumplían ninguna función”

Facebook
X
LinkedIn
WhatsApp
Email

Martín De Charras explicó que el Municipio realizó un relevamiento de 345 reductores de velocidad y aclaró que no se busca eliminarlos de la ciudad, sino adecuarlos según las características de cada sector para mejorar la seguridad vial y la fluidez del tránsito.

El titular de la Agencia Municipal de Seguridad Vial aclaró que el plan que lleva adelante el Municipio no implica la eliminación masiva de lomos de burro, sino una readecuación de los reductores de velocidad a partir de un estudio técnico realizado en Bahía Blanca, Cabildo y General Daniel Cerri.

“Se identificaron 345 reductores de velocidad y el 75% se encuentran instalados en vías principales de circulación”, explicó el funcionario en CAFEXMEDIO, al detallar el relevamiento que sirvió como base para definir las intervenciones.

Según indicó, uno de los principales objetivos es reemplazar las antiguas mesetas de un metro de ancho por lomadas de cuatro metros, que permiten reducir la velocidad de los vehículos a entre 20 y 25 kilómetros por hora sin generar los fuertes impactos que provocaban los reductores tradicionales.

“El paso del vehículo por encima del reductor es más suave, sin producir ese golpe, pero logrando igualmente la reducción de velocidad necesaria antes de llegar a una intersección”, señaló.

De Charras también desmintió que la intención sea eliminar todos los lomos de burro de la ciudad: “Los reductores que se han eliminado principalmente son los que ya no cumplen ninguna función”, afirmó.

Como ejemplo, mencionó aquellos ubicados en antiguos cruces ferroviarios que hoy cuentan con barreras automáticas, además de otros instalados en calles que dejaron de tener doble sentido de circulación o cuya configuración vial cambió con nuevas obras de infraestructura, como ocurrió en avenida Buenos Aires y calle Terrada.

Reductores según cada sector

El funcionario explicó que la utilización de reductores de velocidad forma parte de una estrategia integral de seguridad vial y que su implementación depende de las características de cada calle.

“Lomo de burro es una de las estrategias. Después tenemos otras como semáforos, rotondas o distintas soluciones según el tipo de calle o la jerarquía de la intersección”, sostuvo.

En ese sentido, remarcó que las mesetas más elevadas continuarán utilizándose en sectores donde existe una mayor circulación peatonal.

“En espacios verdes, escuelas y jardines, donde hay mayor presencia de peatones, estas mesetas van a seguir estando porque permiten reducir aún más la velocidad.”

Análisis permanente del tránsito

De Charras aseguró que antes de instalar un nuevo reductor siempre se analizan otras alternativas para resolver problemas de siniestralidad.

“La elección de un reductor de velocidad siempre surge después de analizar otras posibilidades para resolver el conflicto vial, como la colocación de un semáforo o modificaciones en el sentido de circulación.”

Durante la entrevista también tomó nota de un planteo sobre la circulación en calle Parera, en el sector próximo a Rojas, donde se advirtió sobre complicaciones generadas por el doble sentido de circulación, el estacionamiento y el paso del transporte público.

“Lo analizamos para ver la prohibición de estacionamiento y mejorar la circulación”, respondió.

Estacionamiento en el centro

Consultado sobre la problemática del estacionamiento en el micro y macrocentro, De Charras indicó que el Municipio ya realizó un relevamiento específico sobre los espacios reservados.

“Hace dos años se hizo un estudio de los reservados, se eliminaron algunos que ya no tenían función y también se redujo el área del parquímetro para favorecer la rotación de vehículos y mejorar los controles.”

Si bien reconoció que existen cuestiones que exceden a la Agencia Municipal de Seguridad Vial, sostuvo que el ordenamiento del tránsito requiere una evaluación permanente de la infraestructura y de las condiciones de circulación en cada sector de la ciudad.