jue. 13 de agosto de 2026
Bahía Blanca:

Caída del poder adquisitivo: El sueldo perdió 10 tanques de nafta por mes en menos de tres años

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Un informe de la Fundación Encuentro advierte que el precio de los combustibles aumentó 558% desde noviembre de 2023 y que un sueldo promedio pasó de alcanzar para 26,3 tanques de nafta súper a solo 16,4. También cuestiona el destino del impuesto a los combustibles.

El precio de llenar el tanque se convirtió en uno de los principales indicadores del deterioro del poder adquisitivo. Un informe de la Fundación Encuentro, denominado “El Tanque que Paga el Ajuste”, analizó la evolución de los combustibles desde diciembre de 2023 y concluyó que el salario promedio perdió capacidad de compra frente al aumento registrado en los surtidores.

Según el estudio, la nafta aumentó un 558% durante el período analizado. Como consecuencia, mientras en noviembre de 2023 un sueldo promedio permitía comprar 26,3 tanques de nafta súper, actualmente alcanza para unos 16,4.

En términos concretos, esto significa que el mismo ingreso perdió capacidad para adquirir casi 10 tanques de 50 litros por mes.

Actualmente, llenar un tanque de esas características supera los $100.000, según el relevamiento citado por el informe.

Vaca Muerta y el precio de los combustibles

El trabajo también pone el foco en una particularidad de la Argentina: el país incrementó fuertemente su producción de hidrocarburos gracias al desarrollo de Vaca Muerta, pero los consumidores continúan afrontando precios determinados bajo referencias internacionales.

De acuerdo con el informe, la producción de Vaca Muerta creció un 47% en el último año, mientras las refinerías locales trabajan con elevados niveles de utilización.

La Fundación Encuentro cuestiona particularmente el criterio de “paridad de importación”, al considerar contradictorio que un país productor establezca sus precios internos tomando como referencia el valor que tendría importar esos combustibles.

El impacto, sostiene el estudio, no se limita a quienes utilizan vehículos particulares. El combustible forma parte de la estructura de costos del transporte y la logística, por lo que los aumentos pueden trasladarse posteriormente al precio de los alimentos y otros productos.

El impuesto a los combustibles, en el centro de la discusión

Otro de los ejes planteados por el informe es el destino de los recursos recaudados a través del impuesto a los combustibles, históricamente vinculado al financiamiento de infraestructura vial.

Según la Fundación Encuentro, por cada $100 recaudados mediante ese impuesto, apenas $26 fueron ejecutados efectivamente en obras, mientras que el resto no habría regresado a la infraestructura vial en los términos planteados originalmente.

El informe cuestiona así que el esfuerzo realizado por los consumidores en cada carga de combustible no tenga un correlato equivalente en la mejora de las rutas.

La conclusión del estudio apunta a una paradoja: mientras la producción energética argentina crece y el Estado sostiene una política de superávit fiscal, los trabajadores necesitan destinar una porción cada vez mayor de sus ingresos para llenar el tanque.

El trabajo plantea además la necesidad de transparentar la formación de los precios de los combustibles y reclama que los recursos vinculados al consumo de naftas y gasoil tengan un impacto visible en la infraestructura que utilizan diariamente los argentinos.

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