El intendente Pablo Garate defendió la evolución de las cuentas municipales desde el inicio de su gestión y aseguró que el distrito logró avanzar hacia una mayor autonomía económica, a partir de un incremento en la recaudación propia y de una política tributaria que, según explicó, busca ampliar la cantidad de contribuyentes en lugar de aumentar fuertemente la presión sobre quienes ya pagan.
“Cuando yo asumí, los ingresos municipales eran 66 por ciento ingresos de la provincia de Buenos Aires y 34 por ciento ingresos propios de Tres Arroyos. Hoy son 52 de la provincia, 48 municipales”, detalló Garate en CAFEXMEDIO. Y agregó: “Queremos empezar a solidificar una forma autónoma de mantener nuestro distrito”.
El intendente remarcó que ese cambio adquiere especial relevancia en un contexto de restricciones presupuestarias. “En momentos en que no hay recursos, que vos hagas cosas con tus recursos es muy importante”, sostuvo, al enumerar obras de pavimento, agua, cloacas, gas, cordón cuneta, unidades sanitarias y ampliaciones realizadas con fondos municipales.
Garate también destacó que el municipio no aplicó fuertes aumentos de tasas. “En Tres Arroyos el aumento de tasas del año está presupuestado en un 27 por ciento”, afirmó, para luego remarcar: “Nosotros no hicimos un tarifazo en las tarifas municipales”. Según explicó, la estrategia estuvo acompañada por una política de mayor austeridad y eficiencia en el manejo de los fondos públicos.
En ese sentido, planteó que el municipio modificó su estrategia tributaria. “Acá había un municipio que le cobraba siempre más a los de siempre, a los que siempre cumplían. Ahora nosotros estamos haciendo una política tributaria que tiene que ver con que todos paguen un poco y todos hagan el esfuerzo”, explicó.
El jefe comunal también puso como ejemplo la situación del Hospital Municipal, donde aseguró que la gestión debió incrementar fuertemente la inversión para sostener la demanda sanitaria. “Hemos invertido en el hospital 3.193 millones de pesos más, es decir, que no estaban presupuestados y que de algún lado tienen que salir”, señaló.
A pesar de las dificultades, Garate sostuvo que el municipio logró mantener una estructura relativamente estable. Según indicó, actualmente hay 1.558 empleados municipales, apenas dos menos que el mes anterior y 42 más que cuando asumió. El crecimiento, explicó, estuvo vinculado principalmente con nuevas especialidades médicas, inspectores, la Patrulla Municipal y servicios para las localidades.
Una ciudad que busca crecer
Garate planteó además una visión de Tres Arroyos que apunta a consolidar su crecimiento urbano, productivo y educativo. Entre sus principales objetivos mencionó la creación de una universidad en la ciudad, la transformación del Hospital Municipal en un hospital zonal y la ampliación de los servicios de transporte público.
“Tres Arroyos no tiene transporte público y es la segunda ciudad de la sexta sección electoral. Eso es imposible que no tenga transporte público”, afirmó. Según anticipó, la intención es contar con el pliego para avanzar con el servicio antes de fin de año.
También destacó la compra del edificio del CRESTA y el proyecto de ley universitaria para Tres Arroyos, además de la incorporación de vehículos y combis que, según señaló, respondieron a demandas históricas de los vecinos.
En materia productiva, el intendente destacó el peso del sector agropecuario y afirmó que Tres Arroyos se encuentra entre los principales distritos de la provincia en términos de Producto Bruto Agropecuario. “Siempre terminamos peleando con Villegas o Tres Arroyos quién es el primero y quién es el segundo”, explicó.
Para Garate, uno de los desafíos centrales consiste en lograr que esa fortaleza productiva genere mayor valor agregado dentro del propio distrito. En ese marco, destacó el desarrollo del sector agroalimentario y metalmecánico vinculado al campo y señaló que actualmente hay doce empresas interesadas en adquirir terrenos en el Parque Industrial.
“Nosotros entendemos que es necesario la construcción de una política industrial y eso es un debate provincial y nacional con valor agregado en el distrito”, sostuvo.
Turismo y fiestas populares
El turismo también aparece como una de las áreas que el municipio busca potenciar. Garate reconoció que Tres Arroyos tiene una fuerte actividad turística durante el verano, pero planteó la necesidad de desarrollar propuestas para el resto del año.
En ese sentido, mencionó el turismo rural, el turismo de eventos y las fiestas populares como herramientas para generar movimiento económico en las localidades.
Una de las medidas impulsadas por el municipio consiste en eximir de tasas durante la temporada baja a comerciantes de las localidades balnearias. La propuesta contempla que no paguen entre el 30 de marzo y el 30 de noviembre y que tributen durante la temporada alta.
Para el intendente, las fiestas populares también pueden convertirse en una herramienta de desarrollo. Incluso propuso comenzar a trasladar algunas actividades a los sábados por la noche para favorecer que los visitantes permanezcan en las localidades durante el fin de semana.
“Si le das un buen atractivo en lo que tiene que ver con el sábado, puede ir gente ya el sábado y decir: ‘Me quedo a dormir acá porque mañana es la fiesta’”, explicó.
El reclamo por las rutas
Uno de los principales reclamos de Garate estuvo dirigido a la situación de las rutas nacionales y provinciales que atraviesan el distrito.
El intendente aseguró que busca obtener autorización de Vialidad Nacional para que el municipio pueda intervenir sobre determinados sectores de la ruta y planteó que los tramos que atraviesan zonas urbanas deberían ser declarados formalmente como tramos urbanos, permitiendo una mayor participación municipal en cuestiones como semáforos, demarcación y mantenimiento.
Pero además fue más allá y reclamó una discusión estructural sobre la infraestructura del país. “Me parece que hace mucho que la Argentina tiene un plan logístico de transporte e infraestructura vial. No lo tenemos”, afirmó.
En ese sentido, sostuvo que Tres Arroyos perdió conectividad con Bahía Blanca, Tandil y Mar del Plata y cuestionó también el impacto del sistema de peajes sobre los vecinos de las localidades del distrito.
“Me cortaron con el peaje, me cortaron el distrito a la mitad”, graficó. Y planteó como alternativa que el peaje pueda ubicarse en los límites distritales, para evitar que vecinos de localidades como Reta o Copetonas deban pagar para trasladarse hacia Tres Arroyos.
Para Garate, el desafío político pasa por construir propuestas que trasciendan las discusiones internas y permitan pensar en el desarrollo del interior bonaerense. “Tenemos que ser capaces nosotros de representar y de manera ahora también proponer y plantear estos temas”, concluyó.








