El sacerdote e investigador de la Universidad Nacional del Sur falleció a los 56 años. Desarrolló una extensa tarea pastoral en Bahía Blanca, Punta Alta, Monte Hermoso y Coronel Dorrego, además de una reconocida trayectoria académica.
Profundo pesar generó en Bahía Blanca y distintas comunidades de la región el fallecimiento del padre Walter Alejandro París, quien murió durante la madrugada de este jueves a los 56 años, luego de atravesar una enfermedad que avanzó durante las últimas semanas.
París falleció acompañado por familiares, sacerdotes y allegados, precisamente en el Día de Nuestra Señora de la Merced, patrona de Bahía Blanca.
Sus restos fueron velados desde las 11.30 en la Capilla Virgen Niña, ubicada en Islas Orcadas y 25 de Mayo, donde también se celebró una misa a las 16.
El sacerdote tuvo una extensa trayectoria pastoral en la región. En Punta Alta estuvo al frente de la comunidad de San Pablo y se desempeñó como vicario de María Auxiliadora durante casi una década.
En marzo de 2018 asumió nuevas responsabilidades pastorales en Monte Hermoso y Coronel Dorrego, mientras que a comienzos de este año regresó a Bahía Blanca para incorporarse a la comunidad de la parroquia Inmaculado Corazón de María.
Una trayectoria también ligada a la investigación
Además de su labor religiosa, Walter París desarrolló una importante carrera académica.
Era licenciado en Ciencias Sociales y Humanidades por la Universidad Nacional de Quilmes, institución en la que recibió la medalla de oro, y doctor en Historia por la Universidad del Salvador.
También se desempeñó como investigador de la Universidad Nacional del Sur, donde orientó parte de sus estudios hacia la evangelización de la Patagonia y la presencia de los primeros misioneros salesianos.
Como resultado de sus investigaciones publicó “El imaginario de los misioneros salesianos”, obra basada en su tesis doctoral y presentada en 2024 durante la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires.
París también escribió y colaboró en distintos medios de comunicación, donde abordó temas relacionados con la fe, la educación, la juventud y distintas problemáticas sociales.
El recuerdo de sus comunidades
Su fallecimiento provocó numerosas muestras de pesar entre quienes compartieron su tarea pastoral a lo largo de los años.
Desde la comunidad de Punta Alta, el padre Adán Caraballo lo recordó destacando su entrega al sacerdocio y su servicio a la Iglesia.
“Damos gracias por su vida entregada, por su sacerdocio, por su servicio como asesor pastoral del colegio, y por todo el amor con el que acompañó y sirvió a la Iglesia y a su comunidad. Que descanse en la paz de Cristo aquel que supo servir con amor”, expresó.
La muerte de Walter París deja así una profunda huella en las comunidades religiosas que acompañó durante años y también en el ámbito académico de Bahía Blanca, donde desarrolló parte de su trabajo como investigador y estudioso de la historia religiosa y social.








