El Gobierno nacional autorizó el ingreso al RIGI de dos proyectos de Transportadora de Gas del Sur (TGS) para procesar líquidos de Vaca Muerta y exportarlos desde Puerto Galván. La iniciativa contempla un poliducto de 577 kilómetros y nuevas instalaciones industriales en la ciudad.
Bahía Blanca sumará una nueva inversión estratégica vinculada al desarrollo de Vaca Muerta. El Gobierno nacional aprobó este lunes el ingreso al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) de dos proyectos de Transportadora de Gas del Sur (TGS), que representan un desembolso superior a los 3.200 millones de dólares.
El anuncio fue realizado por el ministro de Economía, Luis Caputo, quien destacó que las iniciativas permitirán ampliar la capacidad de procesamiento y transporte de líquidos del gas natural, además de fortalecer las exportaciones energéticas argentinas.
Según las estimaciones oficiales, los proyectos generarán alrededor de 19.000 puestos de trabajo durante la etapa de construcción y permitirán alcanzar exportaciones por 1.100 millones de dólares anuales a partir de 2030.
Bahía Blanca, protagonista de la inversión
Una de las principales obras será la construcción de un poliducto de 577 kilómetros que conectará Tratayén, en Neuquén, con Bahía Blanca.
A través de esta infraestructura se transportarán los líquidos separados del gas natural extraído de Vaca Muerta hasta nuevas instalaciones industriales que se construirán en nuestra ciudad.
El proyecto contempla una planta de fraccionamiento, instalaciones de almacenamiento y obras en la terminal marítima de Puerto Galván, desde donde se realizarán las exportaciones.
La capacidad prevista permitirá producir y despachar aproximadamente 2,7 millones de toneladas anuales de propano, butano y gasolina natural, destinadas en su totalidad a mercados internacionales.
La puesta en funcionamiento está proyectada para marzo de 2030.
Dos proyectos que conectan Vaca Muerta con el puerto bahiense
La inversión se dividirá en dos iniciativas. La primera estará a cargo de Procesadora de Gas del Sur (PGS) y se desarrollará en Tratayén, donde se ampliará la infraestructura para separar los líquidos del gas natural.
Las instalaciones tendrán capacidad para procesar 43 millones de metros cúbicos diarios e incluirán un gasoducto de aproximadamente 100 kilómetros.
La segunda iniciativa, a cargo de Midstream de Gas del Sur (MGS), comprenderá el poliducto hacia Bahía Blanca y las instalaciones de fraccionamiento, almacenamiento y exportación en Puerto Galván.
TGS ya cuenta con acuerdos comerciales con YPF, Pluspetrol y Chevron, que comprometen más del 80% de la capacidad prevista.
Bahía Blanca suma otra inversión energética al RIGI
La aprobación de los proyectos de TGS se suma a la incorporación al régimen de la ampliación de Compañía Mega, que contempla una inversión de 365,4 millones de dólares.
Esta última iniciativa incluye obras en Loma La Lata, nuevas estaciones de bombeo en General Roca y La Adela, y mejoras en las instalaciones de almacenamiento de su planta de fraccionamiento de Bahía Blanca.
Con ambos proyectos, la ciudad concentra dos importantes inversiones destinadas a ampliar la capacidad de procesamiento y exportación de líquidos provenientes de Vaca Muerta.
La infraestructura permitirá fortalecer el papel del complejo portuario bahiense como punto de salida de productos energéticos hacia los mercados internacionales.
Crecen las exportaciones de gas licuado
El anuncio se produce en un contexto de expansión de las exportaciones argentinas de gas licuado de petróleo (GLP).
Entre enero y agosto de 2026, el país exportó 1.206.700 toneladas, un 26,7% más que en el mismo período del año anterior.
Durante esos ocho meses, el producto argentino llegó a 16 países, frente a los nueve mercados registrados un año antes.
Compañía Mega encabezó los envíos con 473.300 toneladas, seguida por YPF, con 275.800, y TGS, con 248.000 toneladas.
Una inversión con posibilidades de ampliación
Desde TGS adelantaron que el proyecto fue diseñado para permitir futuras expansiones.
La compañía adquirió terrenos para incorporar nuevos equipos de procesamiento y contempla la posibilidad de ampliar la capacidad de almacenamiento en Puerto Galván.
Además, el poliducto comenzará a operar utilizando aproximadamente un tercio de su capacidad total, lo que permitirá incrementar los volúmenes transportados en los próximos años.
Tras la aprobación del Comité Evaluador del RIGI, resta la publicación de las resoluciones correspondientes del Ministerio de Economía en el Boletín Oficial.
Con estas inversiones, Bahía Blanca consolida su posición como uno de los principales centros industriales, petroquímicos y portuarios del país, con un papel cada vez más importante en la exportación de los recursos energéticos de Vaca Muerta.








