El diputado provincial de la Coalición Cívica respaldó la discusión por un nuevo Estatuto del Periodista y advirtió sobre la degradación de la actividad, el avance de los operadores políticos y los ataques del presidente Javier Milei contra quienes ejercen el periodismo.
También consideró necesario adaptar la normativa a las nuevas tecnologías y contemplar a quienes trabajan por fuera de una relación de dependencia.
Andrés De Leo se refirió al debate que se abrió en torno a la actualización del Estatuto del Periodista y aclaró que, si bien no integra el equipo que trabaja específicamente en el proyecto, decidió acompañar la iniciativa impulsada desde la Asociación de Periodistas de la Provincia de Buenos Aires.
Según explicó en CAFEXMEDIO, la discusión cobra especial relevancia luego de que el Gobierno nacional dejara sin efecto el estatuto mediante un Decreto de Necesidad y Urgencia y planteara incluir la actividad periodística dentro del nuevo esquema de relaciones laborales.
“Obviamente estamos acompañando la idea y la necesidad de que el Estatuto del Periodista exista”, señaló De Leo, quien consideró que se trata de una actividad con características particulares que deben ser contempladas.
En ese sentido, planteó que cualquier nueva normativa debería incorporar los cambios producidos por la tecnología y por las nuevas formas de ejercer la profesión. También coincidió con la necesidad de que el alcance del estatuto no quede limitado exclusivamente a quienes trabajan bajo relación de dependencia.
“Hay dificultades para llevar adelante la actividad del periodismo”, sostuvo, y remarcó la situación de aquellos trabajadores que ejercen la profesión de manera independiente, muchas veces desarrollando además tareas vinculadas con la producción y el sostenimiento económico de sus propios medios.
Periodistas, opinólogos y operadores políticos
Durante la entrevista, De Leo hizo además una diferenciación entre quienes ejercen el periodismo profesionalmente y aquellos que utilizan los medios de comunicación principalmente para expresar opiniones o defender intereses políticos.
En ese punto, sostuvo que la discusión no debería pasar por exigir una supuesta objetividad absoluta, sino por preservar determinados principios básicos vinculados con la honestidad intelectual y el respeto por los hechos.
“La objetividad plena no existe”, afirmó. Para De Leo, un periodista o un medio puede tener una determinada mirada o preferencias, pero existe un límite que no debería cruzarse: la falsificación de datos, la distorsión de los hechos y la utilización del espacio de comunicación para agredir o estigmatizar.
“Cuando alguien falta a la verdad, agrede, te descalifica o te pone en un lugar que no es cierto, o cuando se falsean datos, hechos, me parece que esto sí ya es un hecho absolutamente grave”, expresó.
El diputado provincial consideró que esta problemática excede las discusiones coyunturales y representa un deterioro de la calidad del sistema democrático.
“Estamos no dándonos cuenta, me parece, muchos argentinos, pero hay una degradación muy importante. Así como hay degradación en la institucionalidad política, la comunicación en Argentina está viviendo algo muy, muy, muy serio”, advirtió.
Críticas a Milei y a los medios
De Leo también cuestionó el contexto político en el que se desarrolla esta discusión y apuntó directamente contra el presidente Javier Milei por sus enfrentamientos públicos con periodistas y medios de comunicación.
En ese sentido, habló de un “creciente ataque presidencial” contra la libertad de opinión y señaló que las diferencias políticas forman parte del debate democrático, pero que la descalificación y el agravio representan otra cosa.
“Una cosa es debatir, que me parece bien, y otra cosa son las descalificaciones y los agravios”, sostuvo.
El legislador también hizo referencia a la concentración de medios y al rol que pueden asumir determinados grupos empresarios. Según planteó, existe el riesgo de que algunos medios sean utilizados como herramientas de propaganda, instalación de determinados discursos o descalificación de adversarios.
Para De Leo, el problema no se limita a una cuestión laboral. También está en juego el derecho de la sociedad a acceder a información diversa y de calidad para poder construir sus propias opiniones.
“La sociedad no va a progresar, no va a tener mejor calidad de información para que pueda forjarse una opinión y tomar una opinión propia si no corregimos esto”, afirmó.
Finalmente, insistió en que el debate sobre el periodismo también debe incluir una autocrítica dentro de la propia actividad. “Así como le cabe la crítica a la política, le cabe la crítica a este momento de la actualidad periodística argentina”, concluyó.








