La iniciativa, presentada por el diputado de LLA, Fernando Compagnoni, busca que nuestra ciudad sea condecorada con ese título debido a que el espectáculo motor convoca en promedio más de 8 mil personas por evento.
Esta semana la comisión de Deportes de la Cámara de Diputados bonaerense despachó un proyecto de ley para que la ciudad de Bahía Blanca pase a ser considerada la capital provincial del midget, debido a la historia que mantiene el distrito con este deporte automovilístico.
La iniciativa fue presentada por el diputado de La Libertad Avanza oriundo de Bahía Blanca, Fernando Compagnoni, que busca que la ciudad cabecera de la Sexta sección sea condecorada con el título de capital del midget debido a que el espectáculo motor convoca en promedio a unas 10 mil personas por evento. Ahora, deberá atravesar la comisión de Legislación General para llegar al recinto.
En rigor, el midget es un deporte originario de Estados Unidos que llegó a Argentina en la década del 30’ gracias a un grupo de pilotos oriundos del país norteamericano que viajaron a la Ciudad de Buenos Aires con sus máquinas de competición para medirse en suelo nacional. “Aquellas presentaciones deslumbraron a los pilotos locales, que comenzaron a construir sus midgets”, rememoró Compagnoni.
En 1955, la categoría llegó a Bahía Blanca a través del Automóvil Club, que organizó el primer campeonato estival de midget en un circuito alquilado al club Liniers de la ciudad. Los 25 años siguientes, las carreras fueron organizadas por una asociación de pilotos, hasta que en 1979 se fundó el Club Midgistas del Sur, que actualmente cuenta con el parque de vehículos más numeroso del automovilismo nacional.
Según el proyecto de Compagnoni, en una noche de carreras de midget en Bahía Blanca, pueden participar un máximo de 104 autos. A eso, se le suman otros 40 vehículos que se quedan en boxes durante la temporada alta de verano, a la espera de que se genere alguna vacante por problemas mecánicos o accidentes.
“Se brinda un espectáculo motor que ha generado grata sorpresa en mucha gente apasionada del automovilismo, tanto que el propio Juan María Traverso declaró en la prensa de Bahía Blanca que no podía creer la valentía de los pilotos de midget, que pilotean vehículos sin frenos que alcanzan los 100 km/h en tan solo 40 segundos”, destacó Compagnoni.
En rigor, en el midget es común de ver varios choques y vueltos en las pista ovaladas en las que se desarrollan las carreras. No obstante, el auto está capacitado con medidas de seguridad para cuidar al piloto, que construye su propio vehículo con un límite de costo. “Es normal que en los boxes se vea a los técnicos usando computadores para adquirir datos sobre el comportamiento en velocidad”, detalló el autor del proyecto.
Los pioneros en llevar el midget a Bahía Blanca fueron Enrique y Manuel Benamo, dos hombres que trajeron autos importados de Estados Unidos y los hicieron correr en Buenos Aires. Pese a no haber conseguido un gran impacto en Capital Federal, en el distrito costero la gente comenzó a acompañar a la disciplina.
“En el midget, los mecánicos se sacaban el gusto de ser los pilotos que ellos en otras categorías mayores tanto atendían. Por todo esto lo transforma en un deporte único en el país, que organiza sus propias competencias en su estadio, corre 26 carreras por año los viernes a las 20.30, con un promedio de 90 pilotos”, cerró Compagnoni.
