lun. 15 de abril de 2024
Bahía Blanca:
El tiempo - Tutiempo.net

El desgarrador recuerdo de la madre de Daiana Herlein a 10 años de su muerte: “Estoy yendo, te amo”…

Facebook
Twitter
LinkedIn
WhatsApp
Email

Fue en el Parque de Mayo el 5 de marzo de 2014. Un experto forestal explicó que la caída se produjo porque el pino “estaba muerto en pie por lo menos desde hacía 7 años”. Un informe lo advertía pero nadie tomó medidas. A diez años, el motivador recuerdo de su madre.

“Estoy yendo. Te amo”, le escribió en un mensaje de texto a su mamá Daiana Herlein en la madrugada del miércoles 5 de marzo de 2014. Pero la adolescente, que había ido con un compañero al Parque de Mayo de la ciudad de Bahía Blanca para aprovechar su último día de vacaciones antes de iniciar el cuarto año del secundario, nunca llegó a su casa. Un árbol se cayó en el camino y la mató en el acto.

Recién en marzo de 2019, tres funcionarios públicos fueron juzgados y dos de ellos condenados por la muerte de Daiana, aunque no por homicidio simple como buscaba la familia. “No se hizo Justicia por ella, es una vida que se perdió, la de una niña”, dijo a 10 años del hecho Lorena Zerneri, su mamá, en diálogo con TN.

La convicción de que lo ocurrido no había sido un accidente los acompañó desde un primer momento y los testimonios que se escucharon a lo largo del debate respaldaron su teoría después. Uno de ellos fue el del ingeniero Julio César Bernio, quien indicó que el árbol que mató a la joven “estaba muerto en pie por lo menos desde hacía 7 años”. “Debería haberse hecho algo”, subrayó frente a los acusados.

Y la Justicia resolvió, pero el fallo dejó gusto a poco. “Nos intentaron convencer de que este juicio solo era el principio y que seguirían investigando al resto de los funcionarios implicados responsables, pero fue una gran mentira. Nos entretuvieron agarrando perejiles”, afirmó la mamá de Daiana.

Y completó: “Después de 10 años puedo decir que no hubo un cambio, que los responsables de la muerte de Dai, se camuflaron durante un tiempo para luego volver al ruedo, y además es muy difícil luchar en contra de la corrupción y la delincuencia de guantes blancos, hicimos mucho, pero quizás deberíamos haber hecho más”.

La imagen de la desolación
Unas horas antes de la tragedia, Daiana le pidió permiso a su mamá para salir con un amigo. Lorena Zerneri dudó, intentó decirle que no porque al día siguiente empezaban las clases pero terminó cediendo al entusiasmo de su hija. “Vamos hasta el Parque, estamos un rato y vuelvo temprano”, prometió la chica. Se despidieron con un beso y la madre se quedó recostada en un sillón para esperarla mientras miraba televisión.

Era la 1 de la madrugada cuando llegó el mensaje de Daiana para avisar que volvía y apenas un rato después empezó a llamar su celular. Del otro lado de la línea una voz conocida le decía que fuera rápido al parque, que algo había pasado. Así empezó la pesadilla de la nunca más se despertó.

Sólo tres fueron los minutos que Lorena tardó en llegar a la avenida Alem al 1.900. Fueron suficientes para especular con todo tipo de hipótesis pero ni su teoría más descabellada podía prepararla para lo que iba a encontrar en ese lugar.

“Soy la mamá de Daiana Herlein, ¿qué pasó?”, le preguntó desesperada a los policías que le bloqueaban el paso. Y entonces, su mundo se derrumbó: “Miré para abajo y veo detrás de ese cordón perimetral un cuerpo tapado con una bolsa de nylon negra, asomaban sus zapatillas.” “Fue el momento más doloroso de mi vida, es la imagen que jamás podré borrar de mi mente, es la desolación, la desesperación, la locura”, afirmó a TN.

“Dos mujeres policías me sujetaron de los brazos, mi cuerpo permanecía en el aire, grité tanto, tanto, hasta que la lengua se me pegó en el paladar, la boca se me secó completamente y ya no pude gritar más. En ese momento me soltaron y caí al piso”, recordó Lorena.

“No fue un accidente”
Según el parte policial de aquel momento, el accidente ocurrió cuando los jóvenes (Daiana y su amigo) daban un paseo y fueron alcanzados por las ramas de un árbol que fue derribado por un pino más antiguo que se desprendió de raíz. Ella murió en el acto, mientras que el chico fue trasladado con politraumatismos al Hospital Muncicipal.

Ya eran cerca de las 6 de la mañana cuando Lorena volvió a su casa. “Tenía la mente en blanco, no podía razonar, no podía pensar en nada, me senté en la mesa y recién ahí comencé a llorar”, relató. Su hermano, Hernán, fue quien al rato fue nuevamente al parque para tratar de entender lo que había pasado y al regresar su conclusión fue tan dolorosa como rotunda.

“Me dijo que se había encontrado con algunos funcionarios y políticos en el lugar del hecho, y que algo estaba sucediendo, parecía que los árboles no habían caído por accidente y entonces él me dijo que fuéramos hasta la fiscalía”, siguió.

“De repente hay que aprender leyes, ordenanzas, manejos políticos, públicos, internas….”, enumeró la madre de Daiana, y resaltó: “Surge un avasallamiento, como una tormenta que aparece de repente cuando estás en el piso sin poder casi respirar, y tenés que sí o sí ponerte de pie y enfrentarla, tratando de esconder sentimientos, ocultar lágrimas y solo mostrar la fortaleza y la integridad para presentar batalla tras batalla”.

En el camino, señaló, “algunos se alejaron, y muchos aparecieron en nuestras vidas para colaborar, para estar, para compartir y contemplar la lucha”. Pero todo el esfuerzo empezó a dar sus frutos y llegó la hora de la verdad.

El juicio y las condenas
En marzo de 2019 empezó el juicio contra tres exfuncionarios por la muerte de Daiana Herlein. Marcelo Caramelli, Oscar Abraham, ambos exdirectores de Parques Municipales, fueron acusados de homicidio culposo e incumplimiento de deberes de funcionario público. En tanto, Marcelo Lenzi – extitular de la Agencia Urbana – sólo fue juzgado por el segundo de los delitos.

“Entiendo que la pena fue la máxima que existía en el Código Penal para el delito por el cual se realizó el juicio, pero se podría haber encarado de otra manera”, argumentó Lorena, la mamá de Daiana, que esperaba que fueran juzgados por Homicidio Simple. La Justicia, sin embargo, condenó solo a dos “por los cargos más bajos”.

Marcelo Caramelli recibió una pena de 5 años de cárcel por omisión de tareas inherentes al cargo. En 2017, el exdirector de Espacios Públicos del municipio de Bahía Blanca ya había recibido una condena de 7 años por coima y extorsión a un comerciante del mismo parque donde ocurrió la tragedia.

En relación al otro condenado, Lorena Zerneri subrayó: “Al arquitecto Marcelo Lenzi le aplicaron una multa insignificante y una inhabilitación para ocupar cargos públicos por un año. ¡Realmente vergonzoso!”.

El recuerdo, 10 años después
A días de que se cumpliera el décimo aniversario del hecho, Lorena explicó: “Es una fecha que nos encuentra, una vez más y como cada día de nuestras vidas, compartiendo el dolor inmenso de haberla perdido, cada uno desde su lugar y desde su rol, la recuerda y la extraña con locura”.

El dolor, dice, no desaparece. No cambia. El paso del tiempo simplemente ayuda a aprender a convivir con él. Adaptarse y sobrellevarlo, sin que deje de estar ahí. “Muy de a poco volví a insertarme en la vida, empecé a reír otra vez, a valorar y agradecer por todo lo que tengo, incluidos los quince años que compartí con ella”.

“Estaba muy interesada en los derechos de los niños, era una ferviente defensora del medio ambiente, particularmente en lo que tiene que ver con el consumo del agua, era muy independiente, desde chica hizo muchas actividades extraescolares”, enumeró, y agregó: “No le gustaba pedir absolutamente nada, ella buscaba ganar su dinero…durante el último tiempo estaba ahorrando dinero para comprarse una guitarra y aprender música”. (Fuente: TN)

300x250 profertil