vie. 4 de septiembre de 2026
Bahía Blanca:

Investigan el robo de fentanilo en el Hospital Municipal y una posible maniobra interna

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La Fiscalía analiza tres hipótesis por la desaparición de 25 ampollas de fentanilo. Tres técnicos anestesiólogos fueron allanados y se secuestraron 11 teléfonos celulares.

La Justicia de Bahía Blanca investiga el faltante de 25 ampollas de fentanilo del Hospital Municipal y analiza una posible maniobra destinada a perjudicar al jefe del servicio de Anestesiología, en medio de un conflicto por la distribución de horas extras.

La investigación está a cargo del fiscal Mauricio del Cero, quien señaló que existen tres hipótesis sobre lo ocurrido. Hasta el momento, la más consistente apunta a que la sustracción pudo haber tenido como objetivo generar un escándalo alrededor del responsable del área.

El caso comenzó a partir de una denuncia presentada el 1 de abril, después de que las autoridades detectaran la desaparición de las monodosis. El jefe de Anestesiología, Pablo Espuro, había realizado un control de stock el 27 de marzo sin detectar irregularidades.

Tres días después comprobó que faltaban las 25 ampollas.

Allanaron a tres técnicos anestesiólogos

El sector de Anestesiología está integrado por aproximadamente diez técnicos anestesiólogos. Según la investigación, son quienes tienen autorización para ingresar a la oficina y al armario donde se almacenan fentanilo, propofol y otros medicamentos utilizados en los quirófanos.

En el marco de la causa, la Policía Federal Argentina realizó el 27 de agosto allanamientos en los domicilios de tres sospechosos. También fueron revisados lockers dentro del Hospital Municipal.

Durante los procedimientos se secuestraron 11 teléfonos celulares. Además, en una de las viviendas fueron encontrados 81 gramos de marihuana distribuidos en cuatro frascos.

Las ampollas aparecieron abiertas y vacías

Uno de los elementos que llamó la atención de los investigadores ocurrió seis días después de la desaparición.

El 6 de abril aparecieron las 25 ampollas que habían sido denunciadas como faltantes. Los envases estaban abiertos y vacíos dentro de una bolsa de nailon, colocada en un cesto ubicado debajo del armario donde se almacenaba el medicamento.

Para el fiscal, el hallazgo resulta relevante porque quien hubiera sustraído el fentanilo con fines de consumo o comercialización no tendría, en principio, motivos para devolver los envases vacíos.

“Lo más llamativo de todo es que quien quiera sustraer eso para venderlo afuera o para administrárselo como narcótico no va a devolver las botellas”, explicó Del Cero.

Tres hipótesis bajo investigación

La primera hipótesis evaluada por la Fiscalía fue que el fentanilo hubiera sido sustraído para consumo recreativo. Sin embargo, esa posibilidad presenta dificultades debido a que una persona con acceso al sector podría obtener remanentes de ampollas utilizadas sin generar un faltante de esta magnitud.

La segunda línea investigativa contempla una posible venta en el mercado negro a centros médicos, clínicas o profesionales.

El fiscal consideró menos probable esta alternativa debido al bajo costo del fentanilo y a que las ampollas cuentan con identificación por lote, lo que permite realizar un seguimiento dentro del sistema hospitalario.

La tercera hipótesis apunta a que la sustracción haya buscado provocar un escándalo y perjudicar al jefe de Anestesiología.

El conflicto por las horas extras

Esta última línea está relacionada con un cambio en la distribución de las horas extras dentro del servicio.

Según explicó Del Cero, antes de la llegada del actual jefe de Anestesiología, la asignación se realizaba bajo un esquema que calificó como discrecional.

Espuro, de acuerdo con la investigación, presentó planillas para demostrar que durante su gestión impulsó una distribución más equitativa de esas horas.

Ese cambio habría provocado una reducción de ingresos para algunos integrantes del servicio. La Fiscalía analiza ahora si esa situación pudo generar un conflicto que derivara en una maniobra contra el responsable del área.

Por ahora no hay pruebas de una acción conjunta

La investigación todavía no permite afirmar que los tres técnicos anestesiólogos sospechados hayan actuado de manera coordinada.

Sin embargo, Del Cero señaló que alguno de ellos estuvo de turno tanto el 30 de marzo, cuando se detectó el faltante, como el 6 de abril, cuando aparecieron nuevamente los envases.

Además, los investigadores detectaron un antecedente ocurrido en diciembre de 2025, cuando desaparecieron entre cuatro y cinco monodosis de fentanilo del Hospital Municipal. Aquellas unidades también fueron posteriormente restituidas.

Según la Fiscalía, los técnicos que actualmente están bajo sospecha se encontraban de guardia durante aquel episodio.

Por el momento, según publica Infobae, la causa se investiga como un hurto de una sustancia controlada. Esa calificación podría modificarse si durante la investigación aparecen elementos que permitan demostrar un acuerdo previo entre los sospechosos para perjudicar al jefe de Anestesiología.

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