En entrevista con CAFEXMEDIO, Juan Pablo Baylac, exvocero presidencial durante el mandato de Fernando De la Rúa, ofreció un análisis profundo de las circunstancias políticas y mediáticas que rodearon la renuncia del expresidente en diciembre de 2001.
A 23 años de aquel estallido social, Baylac apuntó directamente al rol de Marcelo Tinelli y su programa “Videomatch” como uno de los factores clave en la pérdida de credibilidad de la figura presidencial.
“Tinelli fue el responsable de la destrucción de la imagen de credibilidad del señor Fernando De la Rúa”, afirmó Baylac, quien recordó con detalle los intentos por dialogar con el conductor televisivo para moderar los contenidos humorísticos que ridiculizaban al entonces presidente. Según el exvocero, las parodias y burlas constantes en los medios no sólo influyeron en la percepción pública, sino que contribuyeron a socavar la autoridad política del mandatario.
Baylac relató que, en un intento de frenar el impacto negativo, se reunió personalmente con Tinelli. “Le pedí que fuera más prudente, que no jugara con la autoridad política del país. Pero lejos de eso, Tinelli continuó con su estilo, incluso aumentando la sátira”. Según el exfuncionario, la caricatura de un De la Rúa “sonso y perdido” caló hondo en la sociedad y se sumó a un clima de desconfianza impulsado por sectores políticos opositores.
Además del rol mediático, Baylac insistió en que la renuncia de De la Rúa fue el resultado de un complot político cuidadosamente planeado. “Desde meses antes, sabíamos que había movimientos para empujar al presidente a la renuncia”, aseguró, mencionando a Eduardo Duhalde como uno de los principales artífices. Según Baylac, Duhalde buscaba implementar medidas económicas que beneficiaran a grandes empresarios endeudados en dólares y perjudicaran a los pequeños ahorristas, algo que finalmente ocurrió con el corralito y la devaluación.
El caos del 20 de diciembre de 2001 no fue espontáneo, según el exvocero. “La Plaza de Mayo fue invadida por militantes del Partido Justicialista de la Provincia de Buenos Aires, enviados por sectores que buscaban desestabilizar al gobierno”, afirmó, responsabilizando también a las fuerzas de seguridad y a la justicia por la violencia desatada durante esas jornadas.
Baylac también reflexionó sobre el legado de esa crisis y cómo quedó plasmado en la historia. “La justicia y los medios suelen estar del lado de los que ganan, y eso quedó claro con la manera en que se cargó a De la Rúa con toda la culpa de lo sucedido”, dijo, recordando las múltiples muertes y la represión de aquellos días.
Con una mirada crítica, Baylac concluyó que la figura de De la Rúa quedó marcada injustamente por los errores y las traiciones de un contexto mucho más amplio y complejo. Su frase final resuena como un eco de advertencia: “De aquellos barros, estos lodos”.









