El edil de Fuerza Patria impulsó una ordenanza en Bahía Blanca orientada a prevenir el endeudamiento familiar crítico, un fenómeno que —según advierte— crece de manera sostenida y empieza a mostrar señales alarmantes tanto a nivel local como nacional.
La iniciativa parte de un diagnóstico claro: cada vez más hogares recurren al crédito no para consumir bienes durables, sino para cubrir gastos básicos. “Estamos viendo un cambio muy fuerte en la lógica del endeudamiento. Antes se tomaban créditos para un electrodoméstico o un viaje; hoy, en muchos casos, es para alimentos, medicamentos o incluso para pagar otras deudas”, explicó en CAFEXMEDIO.
Datos recientes respaldan esa preocupación. Según cifras del Banco Central, la morosidad en créditos con entidades financieras pasó en poco más de un año del 2,67% al 11,2%. En el caso de billeteras virtuales y fintech, el nivel de incumplimiento oscila entre el 20% y el 30%. A nivel local, estudios del Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales del Sur (UNS-CONICET) indican que dos de cada tres hogares están endeudados, con una morosidad superior al 30%, que se agrava en sectores vulnerables y alcanza niveles cercanos al 84% en hogares con jefatura femenina.
Carucci definió este escenario como “sobreendeudamiento crítico”, es decir, cuando el crédito deja de ser una herramienta de crecimiento y pasa a ser un recurso de subsistencia cotidiana.
Frente a este panorama, la ordenanza aprobada propone cuatro líneas de acción desde el ámbito municipal, aun reconociendo las limitaciones locales para resolver un problema estructural.
En primer lugar, plantea el desarrollo de programas de educación financiera, especialmente dirigidos a jóvenes y sectores vulnerables, donde crece el uso de créditos rápidos a través de aplicaciones. En segundo término, impulsa un trabajo articulado entre el área de Políticas Sociales y la Oficina Municipal de Información al Consumidor (OMIC) para detectar tempranamente casos críticos y brindar acompañamiento integral, tanto social como económico.
El tercer eje apunta a la generación de un sistema de información local que permita dimensionar con mayor precisión el nivel de endeudamiento en la ciudad, mientras que el cuarto propone la creación de una mesa interinstitucional con empresas de servicios públicos para evitar cortes en situaciones de extrema vulnerabilidad.
“El endeudamiento no es solo un problema económico, también es social. Genera तनाव, deteriora vínculos y afecta la salud mental. Por eso el abordaje tiene que ser integral”, sostuvo el concejal.
Consultado sobre el alcance real de la medida, Carucci fue claro en marcar sus límites: “La cuestión de fondo tiene que ver con la pérdida del poder adquisitivo y la caída del consumo. Eso excede al municipio. Pero sí podemos acompañar, asesorar y poner el tema en agenda”.
En ese sentido, mencionó como antecedente el programa brasileño “Desenrola”, implementado en 2023, que buscó facilitar la reestructuración de deudas familiares a gran escala.
Finalmente, destacó el carácter innovador de la iniciativa: “Es la primera ordenanza en el país que aborda específicamente el endeudamiento familiar. Hay proyectos similares en otros lugares, pero todavía no han avanzado”.
Mientras tanto, el diagnóstico sigue encendiendo luces de alerta: en Bahía Blanca, como en gran parte del país, el crédito dejó de ser una herramienta de progreso para convertirse, cada vez más, en un recurso para sobrevivir.









