mié. 11 de marzo de 2026
Bahía Blanca:
El tiempo - Tutiempo.net

Mirada periodística a un año de la inundación… “Al salir a la calle comprendí que Bahía Blanca enfrentaba la mayor catástrofe de su historia”, dijo Néstor de la Iglesia

Facebook
X
LinkedIn
WhatsApp
Email

El reconocido locutor y periodista Néstor de la Iglesia recordó cómo el inicio de la inundación engañó a muchos vecinos. Al principio, la tormenta parecía una lluvia común, pero la salida a la vía pública reveló una catástrofe sin precedentes en el corazón de Bahía Blanca.

La calma antes de la crisis

Néstor relató que pasó las primeras horas del 7 de marzo sin plena conciencia del desastre. En su hogar, la tormenta se percibía simplemente como una lluvia intensa con algunas goteras habituales. El periodista incluso se fue a dormir sin imaginar que la ciudad colapsaba afuera de su casa. Fue recién al despertar cuando las imágenes en su teléfono comenzaron a revelar la verdadera magnitud del evento.

El impacto de la realidad

La situación cambió drásticamente cuando intentó circular por la ciudad para cumplir con su labor profesional. Al salir a la calle, el periodista descubrió que el paisaje urbano se había transformado en un escenario irreconocible. Néstor describió cómo sectores céntricos estaban convertidos en ríos caudalosos que impedían el paso de cualquier vehículo. En ese momento, comprendió que Bahía Blanca enfrentaba la mayor catástrofe de su historia conocida.

Rescatistas en la ciudad

Durante su recorrido, el comunicador fue testigo de escenas dramáticas que marcaron su visión de la jornada. Observó maquinaria pesada y palas cargadoras trabajando intensamente para rescatar a vecinos atrapados por el agua. Para De la Iglesia, este despliegue de emergencia en pleno centro porteño fue la prueba definitiva de la gravedad. El agua no solo afectaba a la periferia, sino que golpeaba el corazón mismo de la funcionalidad urbana.

Un cambio de mentalidad

El periodista concluyó que esta experiencia modificó para siempre la relación de los bahienses con su entorno. Según su análisis, la seguridad que brindaban las cuatro paredes de un hogar desapareció tras el ingreso del agua. Néstor subrayó que la mentalidad de la sociedad ya no es la misma después de ver la vulnerabilidad de la ciudad. Hoy, cada alerta meteorológica se vive con una sensibilidad y una prevención que antes no existían.