El periodista Agustín Sagasti relató la difícil situación de los comunicadores durante la inundación del 7 de marzo. Muchos periodistas quedaron aislados en sus casas por el agua y la falta de energía eléctrica. Esta situación transformó la dinámica habitual de las noticias en Bahía Blanca.
El colapso de la tecnología
Sagasti explicó que los medios locales perdieron sus herramientas básicas de trabajo. Sin internet ni servidores operativos, los periodistas bahienses informaban solo lo que veían por sus ventanas. Mientras tanto, los medios nacionales obtenían datos a través de las redes sociales que aún funcionaban en otras zonas.
La prioridad familiar
El jefe de noticias de Telefe subrayó que los comunicadores también sufrieron la catástrofe como vecinos. Muchos debieron atender emergencias familiares antes de poder acudir a sus puestos laborales. Esta vivencia en primera persona marcó un antes y un después en el periodismo regional.
Foto ilustrativa: 0221.com.ar









