El diputado bonaerense Ricardo Lissalde presentó dos proyectos distintos para modificar las reglas electorales de la provincia. Uno establece la renuncia previa de los funcionarios que sean candidatos a otro cargo y el otro exige residencia efectiva para representar una sección electoral.
El diputado bonaerense de Fuerza Patria, Ricardo Lissalde, presentó dos proyectos de ley destinados a modificar las condiciones de las candidaturas en la provincia de Buenos Aires.
Se trata de dos iniciativas independientes. Una busca poner límites a las denominadas candidaturas testimoniales, mientras que la otra propone establecer un requisito de residencia para quienes aspiren a representar a una sección electoral determinada.
Un candidato deberá residir en la sección que pretende representar
Uno de los proyectos propone modificar la Ley Electoral bonaerense para establecer que quienes se postulen como diputados o senadores provinciales deberán acreditar una residencia efectiva y continuada de al menos seis años en un municipio perteneciente a la sección electoral por la que se presentan.
La iniciativa apunta a evitar que dirigentes sean candidatos por una sección con la que no tienen residencia o vinculación territorial directa.
Lissalde cuestionó lo que definió como una práctica de “turismo electoral” y sostuvo que en los últimos años se produjeron candidaturas de dirigentes que no tienen pertenencia con los distritos que integran las secciones que luego representan en la Legislatura.
Según el legislador, el objetivo es que las bancas respondan a representantes con un vínculo concreto con el territorio y sus comunidades.
El otro proyecto apunta a las candidaturas testimoniales
La segunda iniciativa tiene un objetivo diferente y apunta directamente a las candidaturas testimoniales.
En este caso, Lissalde propone incorporar el artículo 137 bis a la Ley Electoral provincial para establecer que los funcionarios públicos en ejercicio que se presenten como candidatos a un cargo diferente deberán renunciar previamente a la función que ocupan.
La renuncia debería ser presentada ante la Junta Electoral al momento de oficializar la candidatura y se convertiría en un requisito para que la postulación pueda ser aceptada.
El planteo busca evitar que un funcionario se presente a una elección sin dejar previamente el cargo que ocupa, manteniendo la posibilidad de regresar a esa función en caso de no resultar electo.
Lissalde sostuvo que esa situación puede generar un conflicto de intereses y planteó que quien aspire a otro cargo debe optar entre continuar con sus funciones actuales o competir electoralmente.
Dos propuestas diferentes
De esta manera, las iniciativas plantean dos modificaciones distintas al sistema electoral bonaerense.
Por un lado, se propone que un candidato a legislador represente únicamente a la sección electoral en la que acredita residencia efectiva durante al menos seis años.
Por otro, se busca que los funcionarios que sean candidatos a otro cargo deban renunciar al puesto que ocupan antes de oficializar su candidatura.
Ambos proyectos fueron presentados en la Cámara de Diputados bonaerense y deberán ser analizados por la Legislatura para determinar si avanzan.








