Las autoridades del Club Midgista del Sur realizaron esta noche un merecido reconocimiento post mortem a quien llevó adelante una parte muy importante de la vida de las competencias cada vez que uno de los protagonistas necesitaba ayuda o colaboración por choques, vuelcos, detenciones de sus vehículos.
Le decían “chiquito” pero su corazón era infinitamente grande, un bonachón extraordinario, amante de tantos de los vehículos de 4 ruedas como de las motos, siempre colaborador, siempre predispuesto, siempre con una sonria, siempre primero en cualquier trabajo de solidaridad.
La institución madre del deporte de verano por excelencia del verano bahiense decidió colocar el nombre de “Chuiquito Ullmann” a área denominada técnica del complejo de Aldea Romana.
Justo homenaje, para que su recuerdo esté presente por siempre en cada auto que pase por ese lugar, otorgando un reconocimiento que mantiene viva su huella dentro del Midget.









