mié. 12 de agosto de 2026
Bahía Blanca:

Se extiende el boom de los bazares chinos y preocupa al comercio local

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El ministro de Producción bonaerense advirtió que la proliferación de comercios que venden productos importados no es un fenómeno exclusivo del Conurbano. Señaló que también impacta en las ciudades del interior y cuestionó la política comercial del Gobierno nacional.

El crecimiento de los bazares de productos importados ya no es un fenómeno exclusivo del Conurbano bonaerense. La expansión de estos comercios también puede observarse en distintas ciudades del interior de la provincia y volvió a poner en discusión el impacto de la apertura de importaciones sobre los comerciantes y fabricantes locales.

La situación fue planteada durante la conferencia de prensa del Gobierno bonaerense, donde el ministro de Producción, Ciencia e Innovación Tecnológica, Augusto Costa, vinculó el avance de este tipo de negocios con la política económica impulsada por el Gobierno nacional.

“Que proliferen este tipo de comercios es algo esperable cuando se realiza una apertura indiscriminada de importaciones”, sostuvo el funcionario.

Costa consideró que el actual esquema genera mejores condiciones para la comercialización de mercadería extranjera y advirtió que esto modifica la competencia que deben afrontar los comercios que históricamente trabajaron con productos fabricados en el país.

Un fenómeno que llegó al interior bonaerense

Aunque el crecimiento de los bazares chinos adquirió particular notoriedad en distintos municipios del Conurbano, la expansión de este modelo comercial también se registra en ciudades del interior bonaerense, donde los comerciantes tradicionales deben competir con una oferta cada vez más amplia de productos importados.

El fenómeno alcanza a localidades de diferentes regiones de la Provincia y se suma a otros canales de comercialización que permiten el ingreso de mercadería extranjera, como las plataformas de comercio electrónico.

Para Costa, el problema no se limita a un determinado tipo de comercio ni a una región específica. Forma parte de una modificación general de las condiciones en las que funcionan el comercio y la producción bonaerenses.

“El Gobierno está premiando la actividad importadora y la comercialización de productos importados”, afirmó.

El ministro sostuvo que esta situación puede desplazar a comerciantes y emprendimientos que durante años se abastecieron de productos nacionales y que ahora deben competir con artículos provenientes del exterior.

La Provincia no puede regular las importaciones

Ante la posibilidad de establecer algún tipo de regulación específica para este tipo de establecimientos, Costa aclaró que la Provincia no cuenta con herramientas para intervenir sobre la política de importaciones, ya que esa facultad corresponde al Gobierno nacional.

“Nosotros no tenemos capacidad regulatoria de este tipo de situaciones”, señaló.

De todos modos, aseguró que la administración bonaerense trabaja mediante diferentes programas de asistencia al comercio y mencionó las acciones desarrolladas por la Subsecretaría de Desarrollo Comercial.

El funcionario consideró, sin embargo, que las herramientas provinciales tienen un alcance limitado frente a decisiones adoptadas a nivel nacional.

“Quien tiene que hacerse cargo de no destruir el comercio de la provincia de Buenos Aires es el Gobierno nacional”, sostuvo Costa.

La preocupación de los comerciantes

La discusión se produce en un escenario marcado por la caída del consumo, el avance de las importaciones y las dificultades que atraviesan comercios y pequeñas industrias.

En ese contexto, según publica LaNoticia1, los bazares que ofrecen una amplia variedad de productos importados se transformaron en una de las expresiones más visibles del nuevo escenario comercial.

El debate, sin embargo, excede al Conurbano. En las principales ciudades del interior bonaerense también se observa la llegada de comercios con este formato y el aumento de la oferta de productos extranjeros.

Para el Gobierno provincial, el desafío consiste en evitar que el comercio y la producción bonaerenses pierdan terreno frente a una competencia que, según Costa, está siendo favorecida por la actual política económica nacional.

La discusión queda así planteada en toda la geografía bonaerense: qué lugar ocuparán los comercios y fabricantes locales en un mercado cada vez más abastecido por productos importados.

Foto: OKdiario

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