sáb. 3 de octubre de 2026
Bahía Blanca:

Profertil acompaña una nueva campaña gruesa con foco en la nutrición de los cultivos

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La campaña 2026-27 comienza con buenos perfiles hídricos, aunque las condiciones climáticas también plantean desafíos para los productores.

La nueva campaña gruesa ya está en marcha y tiene al maíz como uno de los principales protagonistas del ciclo agrícola 2026-27. En este contexto, el manejo de la nutrición aparece como un factor clave para aprovechar el potencial productivo de los cultivos.

De acuerdo con las primeras estimaciones de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, se prevé la siembra de unas 8,4 millones de hectáreas de maíz, con una producción proyectada en torno a las 66 millones de toneladas, un 3,1% más que en la campaña anterior.

Las condiciones iniciales presentan buenos niveles de humedad en los suelos. Sin embargo, las perspectivas de un evento El Niño de fuerte intensidad también generan atención entre los productores, debido a la posibilidad de contar con una mayor disponibilidad de agua, pero también de enfrentar períodos de exceso hídrico y anegamientos en algunas regiones.

El análisis de suelo, un punto de partida

En este escenario, la planificación de la fertilización adquiere especial importancia. Desde hace más de 25 años, Profertil acompaña a productores de distintas regiones del país con recomendaciones orientadas a mejorar la eficiencia en la nutrición de los cultivos.

La estrategia parte de conocer las características de cada lote. Por eso, el análisis de suelo permite determinar la disponibilidad de nutrientes, detectar posibles limitantes y definir un esquema de fertilización adaptado a las condiciones de cada ambiente.

El objetivo es utilizar las fuentes de nutrientes adecuadas, en el momento indicado y con las dosis necesarias, para mejorar el aprovechamiento de los recursos disponibles.

El nitrógeno, clave para el maíz

Entre los nutrientes fundamentales para el desarrollo del maíz se encuentra el nitrógeno, aportado principalmente a través de la urea granulada. Su disponibilidad influye en la biomasa que cada planta puede desarrollar y, en consecuencia, en componentes centrales del rendimiento.

Entre ellos se encuentran el número de espigas por metro cuadrado, la cantidad de granos por espiga y el peso de los granos.

Para mejorar el aprovechamiento del nitrógeno aplicado y reducir las pérdidas, existen tecnologías que permiten proteger el fertilizante. Una de ellas es eNeTOTAL PLUS, una urea con inhibidor de la ureasa que apunta a disminuir la volatilización y mantener una mayor disponibilidad de nitrógeno para el cultivo.

Con el inicio de la campaña gruesa, la empresa vuelve a poner el foco en la planificación y en las buenas prácticas agronómicas como herramientas para mejorar la eficiencia productiva.

De esta manera, Profertil continúa acompañando a los productores con conocimiento y soluciones orientadas a producir más y mejores alimentos, buscando al mismo tiempo una gestión sostenible de los nutrientes y del suelo.

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