Un gesto cotidiano de solidaridad ocurrido en Bahía Blanca llegó a la televisión nacional y conmovió a los conductores de “Arriba Argentinos”. La historia tiene como protagonistas a Luis, un chofer de colectivo, y a Julián, un joven ciego que necesitaba atravesar un sector de la calle donde se realizaban trabajos.
La escena fue presentada durante el programa como una de esas historias que también merecen ser contadas. Luis advirtió las dificultades que tenía Julián para avanzar, detuvo la unidad y se bajó para acompañarlo.
La situación no terminó allí. Durante la entrevista realizada por el programa, el padre de Julián, Carlos, contó que el conductor ya había ayudado anteriormente a su hijo y que otros choferes también suelen asistirlo durante sus viajes cotidianos.
“Julián va por la calle donde vaya, todo el mundo de alguna manera le hace de ángel”, relató Carlos al explicar que muchas personas se detienen para ayudarlo a cruzar o incluso para acompañarlo hasta su casa.
En este caso, el joven se encontró con una dificultad adicional debido a trabajos que se estaban realizando sobre una vereda. Luis advirtió lo que ocurría y decidió intervenir para facilitarle el camino.
Sin embargo, Carlos descubrió después que el vínculo entre ambos ya tenía varios antecedentes. Según contó, Julián le explicó que Luis en otras oportunidades también lo había esperado, buscado o ayudado a cruzar la calle.
Una rutina marcada por el Instituto Luis Braille
Julián concurre durante la semana al Instituto Luis Braille de Bahía Blanca. Para llegar, sale de su casa alrededor de las 7.25 o 7.30 y utiliza el transporte público.
Con el tiempo, varios choferes de la ciudad comenzaron a reconocerlo y a conocer su recorrido. “La mayoría de los choferes lo ayudan”, destacó su padre.
Durante la entrevista, Julián confirmó que Luis ya lo había asistido varias veces. “No sé cuántas, pero varias. Y siempre ha pasado lo mismo”, contó.
El joven también remarcó que la asistencia debe respetar la decisión de cada persona. En ese sentido, consideró importante que quienes quieran ayudar primero consulten qué necesita la persona y no supongan automáticamente que no puede desenvolverse por sus propios medios.
La historia permitió así poner en primer plano una situación que forma parte de la vida cotidiana de muchas personas con discapacidad visual: los obstáculos que aparecen en la vía pública y la importancia que pueden tener pequeñas acciones de acompañamiento. (eltrecetv)
El pedido de colaboración para el Instituto Luis Braille
La repercusión de la historia también permitió visibilizar el trabajo que realiza el Instituto Luis Braille de Bahía Blanca, una institución sin fines de lucro que acompaña a personas ciegas y con dificultades visuales.
Durante el programa, Carlos explicó que la entidad desarrolla su tarea con recursos limitados y que actualmente necesita colaboración para continuar con sus actividades.
En ese marco, se difundió el alias centro.luis.braille para quienes quieran realizar un aporte y colaborar con la institución.
La historia de Luis y Julián terminó convirtiéndose así en algo más que un video viral: una oportunidad para destacar la solidaridad cotidiana de los bahienses y, al mismo tiempo, conocer el trabajo que desarrolla el Instituto Luis Braille en la ciudad.








