Universidades, organismos científicos, empresas, entidades productivas y autoridades públicas firmaron una declaración conjunta al cierre del BahIA Summit 2026. El encuentro reunió a más de 300 asistentes y definió una agenda de trabajo con objetivos hacia 2030.
Bahía Blanca dio un paso importante en su posicionamiento como uno de los principales centros nacionales de desarrollo de inteligencia artificial aplicada a la producción. Representantes del sector público, científico-tecnológico, universitario, productivo y empresarial asumieron el compromiso de construir una agenda común para potenciar las capacidades existentes en la ciudad.
El acuerdo quedó formalizado este 26 de agosto, durante la clausura del BahIA Summit 2026, con la firma de la Declaración de Bahía Blanca sobre Inteligencia Artificial, Innovación y Desarrollo Productivo.
El documento plantea la consolidación de la ciudad como un nodo estratégico del sur argentino para el desarrollo y la aplicación de esta tecnología en sectores como la industria, el agro, la actividad portuaria y las pequeñas y medianas empresas.
Más de 300 asistentes y dos jornadas de debate
El BahIA Summit reunió durante dos jornadas a investigadores, empresarios, especialistas y representantes del sector público para analizar de qué manera el conocimiento científico y tecnológico puede transformarse en soluciones concretas para el sistema productivo.
Más de 300 personas participaron del encuentro, que agotó rápidamente los cupos disponibles y contó con inscripción libre y gratuita.
A lo largo de cerca de 20 paneles se presentaron experiencias, casos de aplicación y reflexiones sobre el presente y el futuro de la inteligencia artificial.
Una de las definiciones que dejó el encuentro fue pronunciada por una expositora representante de una empresa global del sector tecnológico: “A Bahía Blanca ningún proyecto le queda grande”.
La afirmación estuvo vinculada con las condiciones que presenta la ciudad, que cuenta con un importante entramado productivo, infraestructura energética y portuaria, universidades y un consolidado sistema científico-tecnológico.
La presencia de la Universidad Nacional del Sur, la Universidad Tecnológica Nacional y los organismos vinculados al CONICET conforman, según se destacó durante el encuentro, una plataforma que permite transformar a la inteligencia artificial en una herramienta concreta para el desarrollo productivo.
Una declaración para trabajar de manera conjunta
En un Aula Magna de la Universidad Nacional del Sur colmada, los representantes de las principales instituciones vinculadas al proyecto leyeron y rubricaron la declaración.
El texto remarca que “ningún sector puede afrontar por sí solo esta transformación” y plantea la necesidad de articular esfuerzos entre el sistema científico-académico, el sector productivo y los distintos niveles de gobierno.
Además, se destaca el potencial de la inteligencia artificial para incrementar la productividad y la competitividad, generar nuevas actividades económicas y favorecer la creación de empleo altamente calificado.
El documento también realiza un llamado a los poderes ejecutivos y legislativos nacionales, provinciales y municipales para impulsar políticas de largo plazo, mecanismos de cooperación institucional y herramientas que favorezcan la investigación, la formación de talento y la incorporación de estas tecnologías en la gestión pública y el sistema productivo.
El compromiso de las principales instituciones de la ciudad
La declaración fue firmada por el intendente Federico Susbielles, en representación de la Municipalidad de Bahía Blanca; el presidente del Consorcio de Gestión del Puerto de Bahía Blanca, Santiago Mandolesi Burgos; la directora del CONICET Bahía Blanca, Silvia London, y la vicerrectora de la Universidad Nacional del Sur, Andrea Castellano.
También suscribieron el documento el presidente de la Unión Industrial de Bahía Blanca, Gustavo Elías; la secretaria de Ciencia y Tecnología de la Facultad Regional Bahía Blanca de la Universidad Tecnológica Nacional, Marta Vidal; el presidente de la Bolsa de Cereales, Maximiliano Abraham, y el presidente del Polo Tecnológico, Gabriel Hernández.
Todos expresaron su voluntad de aportar desde sus respectivas instituciones a la construcción de un ecosistema regional de innovación.
La declaración sostiene que el desafío no consiste solamente en adaptarse a la transformación tecnológica, sino también en desarrollar capacidades para participar activamente de ella.
El objetivo es generar conocimiento y tecnología propios y orientar los beneficios de la inteligencia artificial hacia el desarrollo de la comunidad y del país.
Los objetivos de Bahía Blanca hacia 2030
El acuerdo firmado durante el BahIA Summit establece una serie de compromisos concretos para los próximos años.
Entre los principales objetivos se encuentran:
- Articular un ecosistema regional permanente de inteligencia artificial.
- Transformar desafíos productivos en proyectos de conocimiento e innovación.
- Desarrollar y formar talento para acompañar la transformación tecnológica.
- Impulsar la adopción de inteligencia artificial y la creación de nuevas empresas tecnológicas.
- Medir y evaluar el desarrollo del ecosistema regional con metas proyectadas hacia 2030.
El encuentro dejó en evidencia el potencial de una ciudad que concentra industria, energía, actividad portuaria, universidades, investigadores y empresas tecnológicas.
El próximo desafío será transformar el intercambio generado durante el BahIA Summit en proyectos concretos, transferencia tecnológica, nuevas empresas, aplicaciones industriales y conocimiento producido desde Bahía Blanca.
Con una agenda común entre los principales actores de la ciudad, Bahía Blanca busca no limitarse a observar la transformación impulsada por la inteligencia artificial, sino posicionarse como uno de los lugares desde donde ese futuro también comienza a construirse.








