La provincia de Buenos Aires cuenta desde este martes con una nueva ley destinada a promover el turismo gastronómico y fortalecer las economías locales. La Cámara de Diputados convirtió en ley el proyecto impulsado por la senadora Fernanda Raverta.
La iniciativa había recibido media sanción del Senado el 15 de septiembre y completó su tratamiento en la Cámara baja durante la última sesión.
La normativa busca ampliar la oferta turística durante todo el año y promover el desarrollo de rutas gastronómicas, ferias, festivales, fiestas populares y experiencias vinculadas con la identidad culinaria de cada localidad.
El turismo gastronómico queda definido como aquel que motiva el desplazamiento de visitantes para conocer el patrimonio culinario de un lugar y disfrutar de sus productos, servicios y experiencias.
Un sello para productos y establecimientos bonaerenses
Uno de los puntos centrales de la ley es la creación del sello “Gastronomía Bonaerense”, que podrá ser otorgado a productos y establecimientos que representen la identidad gastronómica de la provincia.
La autoridad de aplicación deberá establecer los requisitos y procedimientos necesarios para acceder a esta distinción.
Además, la ley contempla la elaboración de un Plan Estratégico del Turismo Gastronómico, que tendrá entre sus objetivos relevar productos, platos, celebraciones y actividades representativas de cada municipio.
El plan también buscará articular acciones entre la Provincia, los municipios, productores, emprendedores y establecimientos gastronómicos.
La gastronomía como motor turístico y económico
La nueva legislación apunta a utilizar la gastronomía como una herramienta para generar empleo, fortalecer emprendimientos locales y promover el arraigo en el interior bonaerense.
El objetivo es aprovechar las características productivas y culturales de los 135 municipios para generar nuevos circuitos turísticos y favorecer las escapadas durante fines de semana largos y otras fechas de alta movilidad.
Raverta sostuvo durante el tratamiento del proyecto que detrás de cada plato típico existen productores, cocineros, emprendedores y comercios, y que la promoción de esas propuestas puede traducirse en mayor actividad turística y económica.
De esta manera, la Provincia incorpora un nuevo marco para desarrollar el turismo gastronómico y posicionar productos, sabores y tradiciones locales como parte de la oferta turística bonaerense.








