Los últimos pronósticos proyectan un fenómeno de intensidad excepcional para 2026/2027. En la provincia de Buenos Aires, las lluvias podrían superar ampliamente los valores habituales durante el último trimestre del año.
El fenómeno de El Niño 2026/2027 comienza a generar preocupación entre especialistas por la posibilidad de alcanzar una intensidad excepcional. Las últimas actualizaciones de los modelos climáticos proyectan anomalías de temperatura cercanas a los 3,5 °C en el Pacífico ecuatorial central durante el momento de mayor intensidad.
La actualización de los pronósticos difundida el miércoles 19 de agosto refuerza un escenario que viene tomando fuerza durante las últimas semanas. De confirmarse las proyecciones, podría convertirse en uno de los episodios de El Niño más intensos registrados.
Qué está ocurriendo en el Pacífico
Los datos del Centro Internacional para la Investigación del Fenómeno de El Niño (CIIFEN) muestran que durante julio se intensificaron las anomalías cálidas de la temperatura superficial del mar en el Pacífico ecuatorial.
Los registros alcanzaron valores de entre 2,5 °C y 5 °C por encima de lo normal.
Esta situación estaría relacionada con la propagación de una onda Kelvin hacia el Pacífico Central y Oriental. También se intensificaron las anomalías de vientos del oeste en el Pacífico Central, mientras que el Índice de Oscilación del Sur se mantuvo dentro del umbral correspondiente a El Niño durante todo julio.
Buenos Aires, entre las provincias que podrían recibir más lluvias
Uno de los aspectos que genera mayor atención en Argentina es el posible impacto sobre las precipitaciones.
Las estimaciones disponibles anticipan que durante el último trimestre de 2026 podrían registrarse lluvias muy superiores al promedio en Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba.
En particular, los modelos proyectan:
- Octubre: hasta un 30% más de precipitaciones de lo habitual.
- Noviembre: alrededor de un 70% por encima del promedio.
- Diciembre: hasta un 90% más de lluvias que los valores normales.
Estos porcentajes corresponden a proyecciones climáticas y no significan que necesariamente llueva ese porcentaje adicional en cada localidad. La distribución de las precipitaciones puede variar considerablemente dentro de una misma provincia.
¿El cambio climático puede intensificar sus efectos?
Los especialistas señalan que no existen indicios concluyentes de que el cambio climático esté aumentando la frecuencia o intensidad de los episodios de El Niño.
Sin embargo, el calentamiento global puede potenciar algunos de sus impactos, debido a que una atmósfera y océanos más cálidos tienen mayor capacidad para aportar energía y humedad a fenómenos extremos.
Esto puede favorecer episodios de lluvias intensas y olas de calor de mayor magnitud.
El Niño se presenta, en promedio, cada dos a siete años y alterna de manera irregular con La Niña y períodos de condiciones neutrales. Habitualmente alcanza su máxima intensidad entre noviembre y enero, aunque sus señales pueden detectarse varios meses antes.
Para la provincia de Buenos Aires y particularmente la región bonaerense, el seguimiento de estas proyecciones será clave durante los próximos meses, especialmente ante el escenario de precipitaciones superiores a lo habitual previsto para el cierre de 2026.








