sáb. 1 de agosto de 2026
Bahía Blanca:
El tiempo - Tutiempo.net

Kiosqueros advierten por una profunda crisis: “La factura de luz ya es más cara que el alquiler”

Facebook
X
LinkedIn
WhatsApp
Email

Desde la Unión de Kiosqueros de la República Argentina aseguraron que el aumento de las tarifas y la caída del consumo están llevando a muchos comercios a desenchufar heladeras, reducir costos y cambiar su modalidad de trabajo para poder subsistir.

La crisis que atraviesan los pequeños comercios volvió a quedar en evidencia con el duro diagnóstico realizado por la Unión de Kiosqueros de la República Argentina (UKRA), desde donde advirtieron que el incremento de las tarifas eléctricas y la retracción del consumo están poniendo en jaque la continuidad de miles de negocios.

El vicepresidente de la entidad, Adrián Palacios, aseguró que la situación se agravó en los últimos meses y afirmó que, en muchos casos, el costo de la electricidad ya supera al del alquiler de un local.

“Hoy, en junio y julio, la tarifa de luz es más cara que el alquiler de un comercio”, sostuvo.

Heladeras apagadas para reducir costos

Palacios explicó que numerosos kioscos y almacenes comenzaron a tomar medidas extremas para intentar sostener la actividad.

Una de ellas consiste en apagar heladeras y freezers durante el invierno para reducir el consumo eléctrico.

“Muchos kiosqueros y almaceneros han desenchufado heladeras y freezers porque la tarifa eléctrica es más cara que la rentabilidad que dejan los productos”, afirmó.

Según indicó, muchos comerciantes decidieron conservar únicamente los equipos indispensables para productos básicos como lácteos o bebidas, resignando la venta de otros artículos refrigerados.

Cambios para sobrevivir

El dirigente también señaló que muchos negocios abandonaron locales ubicados sobre avenidas o zonas comerciales para mudarse a calles secundarias con alquileres más bajos.

En otros casos, directamente regresaron al tradicional “kiosco de ventana” o al comercio instalado en la propia vivienda, con el objetivo de eliminar gastos fijos.

“La gente compra para engañar al estómago”

La caída del poder adquisitivo también modificó los hábitos de consumo.

Según explicó Palacios, las compras mensuales prácticamente desaparecieron y fueron reemplazadas por adquisiciones diarias y de bajo monto.

Uno de los cambios más notorios se observa en los alimentos.

“Hace un tiempo era habitual que un trabajador comprara un sándwich o una empanada al mediodía. Hoy, lamentablemente, compran galletitas o las ofertas que encuentran para engañar al estómago y llegar a la noche para comer en familia”, describió.

El “índice kiosquero”

Desde UKRA sostienen que los pequeños comercios son uno de los mejores indicadores de la realidad económica cotidiana.

“Nosotros siempre decimos que el verdadero INDEC es el kiosquero y el almacenero, porque sabemos cómo está la economía de cada vecino”, afirmó el dirigente.

Si bien reconoció que en los últimos meses los aumentos de precios comenzaron a desacelerarse, aseguró que eso todavía no se traduce en una recuperación del consumo.

“La inflación bajó, pero las ventas siguen estancadas”, resumió.

Preocupación por las importaciones

Otro de los puntos planteados por el vicepresidente de UKRA fue el impacto del ingreso de productos importados sobre la industria nacional.

Según manifestó, la llegada de golosinas y otros artículos provenientes de países como China y España afecta directamente a las pequeñas y medianas empresas argentinas.

Finalmente, cuestionó la falta de políticas destinadas a incentivar el consumo interno y sostuvo que el comercio minorista continúa sin señales de recuperación.

“La situación sigue siendo muy complicada y no vemos un cambio de rumbo que permita reactivar las ventas en los barrios”, concluyó. (Infocielo)