El diputado bonaerense de La Libertad Avanza, Oscar Liberman, cuestionó el nuevo Código de Ordenamiento Urbano y Territorial (COUT) impulsado por el Municipio de Bahía Blanca y confirmó que presentó una iniciativa en la Legislatura bonaerense para intentar frenar algunos de sus alcances.
El legislador bahiense criticó especialmente el mecanismo previsto para que el Estado municipal pueda captar parte de la valorización que adquieren los inmuebles como consecuencia de determinadas obras públicas.
“Si el Municipio hace una obra, por ejemplo asfaltar, es creador de parte del valor de tu propiedad y, a partir de ahí, quedarse con hasta un tercio de esa valorización. Si el valor cae, en cambio, la pérdida sigue siendo enteramente tuya”, cuestionó Liberman.
El diputado planteó que el esquema otorga al Estado municipal una capacidad de intervención que considera excesiva sobre la propiedad privada.
“Nosotros pensamos distinto: lo que es tuyo, es tuyo”, sostuvo. En esa línea, consideró que la comuna debe establecer reglas para ordenar el crecimiento de la ciudad, pero sin avanzar sobre las decisiones de los propietarios.
Críticas a las autorizaciones urbanísticas
Otro de los puntos cuestionados por Liberman es el sistema de autorizaciones y excepciones contemplado en el nuevo ordenamiento.
El legislador advirtió que un esquema basado en prohibiciones generales y permisos posteriores podría generar discrecionalidad y tratamientos diferentes frente a situaciones similares.
Por eso, reclamó que el nuevo código establezca reglas claras y criterios transparentes para determinar qué tipo de construcciones podrán desarrollarse en cada sector de Bahía Blanca.
También expresó reparos por la incorporación de conceptos como “género” y “resiliencia” entre los ejes generales del ordenamiento territorial.
En este último caso, reconoció la necesidad de preparar a la ciudad frente a eventos climáticos extremos, especialmente después de la inundación del 7 de marzo de 2025, aunque sostuvo que esa problemática debe abordarse con medidas concretas de infraestructura y prevención.
La expansión de Bahía Blanca, otro punto de conflicto
Liberman también cuestionó la estrategia planteada por el Ejecutivo municipal para contener la expansión de la planta urbana.
Según el diputado, en lugar de limitar el crecimiento de determinados sectores, el Estado debería anticiparse y planificar la llegada de calles, servicios e infraestructura.
“Si el Estado no planifica antes, esas zonas van a crecer igual, pero de manera desordenada y sin buenos servicios. El foco tiene que estar en una planificación real, no en prohibiciones que no resuelven el problema de fondo”, sostuvo.
En paralelo, el dirigente libertario advirtió sobre el impacto que las nuevas reglas podrían tener sobre las inversiones inmobiliarias.
“Cuando nadie sabe bien qué se puede construir y qué no, invertir en Bahía Blanca se vuelve un riesgo innecesario”, afirmó.
Qué plantea el nuevo Código Urbano
El nuevo Código de Ordenamiento Urbano y Territorial impulsado por la gestión de Federico Susbielles busca reemplazar el Código de Planeamiento Urbano vigente y establecer nuevas pautas sobre qué, dónde y cuánto podrá construirse en la ciudad.
La propuesta incorpora criterios vinculados con la densidad habitacional, las alturas de los edificios, las dimensiones mínimas de los departamentos y la expansión de la planta urbana.
Uno de los ejes está relacionado con la impermeabilización del suelo, estableciendo qué proporción deberá conservar capacidad de absorción en cada sector. La medida está vinculada con la necesidad de reducir el impacto de futuras precipitaciones intensas.
El proyecto también contempla una reducción cercana al 30% de la actual planta urbana, además de nuevas pautas para calles, veredas y espacios destinados al arbolado.
A su vez, incorpora herramientas para proteger el patrimonio arquitectónico y cultural, los bosques nativos y los espacios públicos.
La discusión también incluye un futuro Código de Edificación, que prevé mayores exigencias estructurales, reservas domiciliarias de agua y cisternas para contener precipitaciones.
El debate llegará al Concejo Deliberante
La propuesta fue presentada por el Ejecutivo municipal el pasado 10 de agosto y actualmente se encuentra en una etapa de discusión con vecinos, profesionales, universidades, colegios y distintas instituciones de Bahía Blanca.
La intención del oficialismo es enviar el proyecto al Concejo Deliberante antes de fin de año.
Mientras tanto, Liberman busca trasladar parte de la discusión a la Legislatura bonaerense y avanzar con una iniciativa destinada a limitar algunos de los alcances que cuestiona del nuevo Código Urbano.
El debate promete sumar nuevas voces en las próximas semanas, mientras Bahía Blanca define las reglas que determinarán su crecimiento y desarrollo urbano durante los próximos años.








