El concejal de la UCR lanzó duras críticas al funcionamiento del sistema de transporte público en Bahía Blanca y apuntó tanto contra el Ejecutivo municipal como contra las fallas estructurales del servicio.
En medio del recorte de frecuencias y la eliminación momentánea de servicios nocturnos, el edil advirtió que la situación “era previsible” y que hoy el sistema atraviesa una combinación de problemas que lo vuelven “inviable”.
Según explicó, el transporte local enfrenta una ecuación económica cada vez más compleja: aumento del combustible, subas salariales y una caída del 20% en la cantidad de pasajeros. “Tenés más costos y menos recaudación. Así, el sistema no cierra por ningún lado”, resumió.
Sin embargo, Salaberry puso especial énfasis en lo que considera una de las principales distorsiones: la cantidad de usuarios que no pagan boleto. “Hay un 22% de pasajeros que viajan gratis. Eso desbalancea completamente el sistema. Es evidente que hay abuso y falta de control”, sostuvo. En ese sentido, mencionó casos extremos, como tarjetas con cientos de viajes mensuales, lo que —según afirmó— evidencia irregularidades.
El concejal también cuestionó la falta de acción del municipio: “El Ejecutivo no tiene que describir el problema, tiene que resolverlo. Hace años que se sabe lo que pasa y no se toman medidas concretas”. Entre ellas, reclamó mayores controles sobre los beneficios y un sistema más riguroso para validar los pasajes gratuitos.
Otro de los puntos críticos es la situación legal del sistema. Salaberry remarcó que las concesiones del transporte están vencidas desde hace una década, lo que limita la capacidad del Estado para exigir mejoras a las empresas. “No hay marco legal. Es todo precario, todo parche”, advirtió.
En paralelo, también cuestionó a las compañías prestatarias por la falta de inversión. Señaló que no se renovó la flota en años y que eso incrementa los costos de mantenimiento y deteriora la calidad del servicio. “Hoy tenés colectivos viejos, que se rompen seguido, y un servicio malo que encima pretende aumentar la tarifa”, planteó.
Sobre este último punto, el edil fue crítico con el pedido empresarial de llevar el boleto a casi el doble de su valor actual. Consideró que una suba de esa magnitud solo agravaría la crisis: “Si hoy ya cayó un 20% la cantidad de pasajeros, con una tarifa más alta va a viajar todavía menos gente”.
Para Salaberry, la solución requiere un abordaje integral: controles más estrictos, revisión del esquema de gratuidades, mayor eficiencia empresarial y una redefinición completa del sistema a través de una nueva licitación. “Hay que barajar y dar de nuevo. No se puede seguir así”, insistió.
Finalmente, advirtió que sin cambios de fondo el sistema podría colapsar: “Antes, las ineficiencias se tapaban con subsidios nacionales. Hoy eso no está más. Si no se actúa con seriedad, el transporte público en Bahía Blanca puede dejar de ser viable”.









