El proyecto municipal contempla unidades 0 km, frecuencias adaptadas a la demanda y mayor cobertura para llegar al 97% de la población. Susbielles defendió la iniciativa y aseguró que la ciudad debe planificar pensando en las próximas generaciones.
El Municipio de Bahía Blanca presentó el proyecto licitatorio para renovar el Sistema de Transporte Público de Pasajeros. La propuesta busca reorganizar el servicio, mejorar las condiciones de viaje y ampliar las conexiones entre los distintos barrios de la ciudad.
El acto se realizó en el Salón Blanco del Palacio Municipal y contó con la participación del intendente Federico Susbielles, integrantes del gabinete, concejales, empresarios del transporte, representantes de la Comisión de Usuarios Testigo y autoridades de la Unión Tranviarios Automotor (UTA).
Durante la presentación, Susbielles destacó que la iniciativa forma parte de una planificación más amplia para la ciudad. También recordó que la gestión impulsó un nuevo Código de Ordenamiento Urbano y Territorial, luego de 41 años sin una actualización de esa magnitud.
“Sabemos que es un momento complejo porque el Gobierno Nacional se ha retirado y ha cambiado por completo el sistema de subsidios, pero tenemos la convicción de trabajar para que la gente viaje mejor”, sostuvo.
Los principales cambios del nuevo sistema
El proyecto se apoya en tres ejes centrales. El primero apunta a la renovación de la flota: se prevé que el 70% de los colectivos sean unidades 0 km, con el objetivo de ofrecer viajes más cómodos y seguros.
El segundo contempla una reorganización de las frecuencias según la demanda. Para eso, se realizaron estudios por recorrido, día y horario, con la intención de reducir los tiempos de espera y brindar mayor previsibilidad a los pasajeros.
El tercer eje propone ampliar la cobertura hasta alcanzar al 97% de la población. También incluye mejoras progresivas en las paradas, la señalización y la información disponible para los usuarios, con especial atención a las conexiones con centros de salud y establecimientos educativos.
“Era necesaria una reforma que piense en el vecino, cuide las fuentes laborales, considere la realidad del transportista y alumbre un sistema moderno y previsible con un horizonte de crecimiento”, afirmó el intendente.
Monitoreo y estudios sobre la movilidad
La iniciativa también contempla la creación de un Centro de Monitoreo para comparar el servicio programado con el que efectivamente se presta. Esa herramienta permitirá evaluar el funcionamiento de las líneas y realizar ajustes dinámicos en recorridos y frecuencias.
La secretaria de Gobierno, Florencia Molini, explicó que el diseño del proyecto se basó en un diagnóstico integral de la movilidad urbana.
El estudio incluyó el análisis de 2.564.882 transacciones de la tarjeta SUBE, relevamientos de conectividad vial y destinos de viaje, además de información sobre más de 6.000 actividades comerciales y consultas con distintos sectores de la comunidad.
Por su parte, el subsecretario de Movilidad Urbana, Fabián Lliteras, señaló que el objetivo es adaptar el transporte al crecimiento que tendrá Bahía Blanca en los próximos años y recuperar pasajeros que dejaron de utilizar el servicio.
Los próximos pasos
Tras la presentación, el Ejecutivo enviará el proyecto de ordenanza al Concejo Deliberante para su tratamiento legislativo.
Una vez aprobado, se avanzará con la apertura de la licitación pública, la adjudicación de las concesiones y la preparación técnica para poner en marcha el nuevo esquema. Luego comenzarán las etapas de seguimiento y control del servicio.
Al cerrar su exposición, Susbielles defendió la necesidad de avanzar con la reforma más allá del contexto político y económico.
“Bahía no necesita pensar en las próximas elecciones, sino en las próximas generaciones. Necesitamos un transporte pensado para lo que viene”, expresó.








