mar. 29 de septiembre de 2026
Bahía Blanca:
DIÁLOGO EN CAFEXMEDIO

“No podemos quedarnos sentados y ver cómo el mar sigue avanzando”, conclusiones tras la sudestada en Monte Hermoso

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Pablo Rueda, desarrollador inmobiliario de Bahía Blanca y la zona, analizó el impacto de las últimas sudestadas en Monte Hermoso y planteó la necesidad de avanzar rápidamente con una solución definitiva para proteger el frente costero.

Rueda consideró también que el Estado debe asumir un rol activo, pero también sostuvo que los propietarios de los inmuebles más expuestos deberían involucrarse y eventualmente realizar un aporte económico.

“El frente marino quedó muy vulnerable a cualquier impacto. Sudestadas que históricamente vimos toda la vida, ahora, si no hacemos nada, le van a empezar a pegar más fuerte”, explicó en CAFEXMEDIO.

Rueda señaló que la última sudestada, con vientos de entre 70 y 80 kilómetros por hora, no estuvo entre las más intensas que puede soportar la zona. “Cuando uno arma una estructura en el frente costero, tanto en Bahía Blanca como en Monte Hermoso, piensa en algo que puede llegar a resistir 200 kilómetros por hora”, sostuvo.

En ese contexto, consideró que es necesario avanzar con obras que permitan proteger de manera permanente el sector afectado. Según explicó, actualmente se analizan alternativas junto con especialistas del Instituto Argentino de Oceanografía (IADO) de la Universidad Nacional del Sur.

“Hay básicamente dos tipos de alternativas: una blanda y una dura. La blanda es trabajar con arena, que es lo que se vino haciendo estos meses. Para mí no es algo duradero, porque cuando viene el mar enfurecido se la vuelve a llevar”, planteó.

Para Rueda, la alternativa debería apuntar a la construcción de barreras, rompeolas u otras estructuras capaces de disminuir la fuerza con la que el mar impacta sobre la costa. “Me parece que hay que empezar a trabajar ya con algo que sea definitivo y duradero”, afirmó.

El desarrollador reconoció que se trata de obras costosas y que, según su visión, ni el Municipio ni la Provincia estarían actualmente en condiciones de afrontar por sí solos una intervención de esa magnitud. También puso en duda que el Estado nacional vaya a aportar los fondos necesarios.

Sin embargo, consideró que la discusión no puede limitarse a determinar quién debe pagar. En ese sentido, se mostró abierto a que los propietarios de los departamentos ubicados frente al mar realicen algún tipo de aporte extraordinario.

“Obviamente que uno nunca va a llegar diciendo ‘estoy contento de poner más plata’. Es algo incómodo, a nadie le gusta. Pero hay que pensarlo un poco en ese sentido, porque indudablemente quien tiene una propiedad frente al mar es el más afectado”, señaló.

Rueda incluso planteó que, frente al valor de las propiedades, un aporte de algunos miles de dólares podría ser razonable si permite proteger el patrimonio. “Si una propiedad vale entre 150 y 250 mil dólares, de pronto tener que hacer un aporte de 3.000 o 4.000 dólares no pareciera una locura”, sostuvo.

Para el empresario, el objetivo no debería ser trasladar toda la responsabilidad al sector privado, sino generar un esquema de trabajo conjunto. “El Estado tiene que tener un rol activo de buscar soluciones, presupuestarlas y llevarlas adelante. Y el privado no se puede quedar en la cómoda a decir ‘yo no hago nada y que me solucionen todo’”, afirmó.

En esa línea, propuso incluso la creación de una comisión de vecinos que pueda acompañar al Municipio en la búsqueda de alternativas y en la definición de las obras necesarias.

“Hay que moverse”

Rueda aseguró que, hasta el momento, no tiene información sobre daños estructurales en los edificios construidos frente al mar. “Por ahora no hemos tenido ningún efecto en el corto plazo”, indicó. Sin embargo, advirtió que la situación puede agravarse si no se interviene.

“Hoy lo que ha afectado es la vereda. Pero si se dan combinaciones de vientos fuertes con mareas potentes y no hacemos nada, se va a llevar puesta la calle”, alertó.

Por eso, consideró que no necesariamente es necesario esperar a contar con un proyecto integral para comenzar a actuar. “Yo me parece que ya se podría hacer de acá al verano, aunque sea cien metros. Agarrar esta cuadra y empezar por acá”, propuso.

El desarrollador también mencionó ejemplos internacionales de ciudades que cuentan con infraestructura para proteger sus frentes costeros y señaló que no sería necesario “inventar nada”, sino analizar soluciones que ya se aplican en distintos lugares del mundo.

Además, remarcó que los próximos meses son importantes teniendo en cuenta el comportamiento de las mareas. “Las mareas más fuertes son en marzo y en septiembre. Ahora tuvimos una que podría haber sido peor”, explicó.

Por eso, planteó que el objetivo debería ser llegar a marzo con alguna obra iniciada: “No sé si los 700 metros, pero por lo menos tener 100, 200, lo que se pueda. Pero empezar a moverse”.

Y pidió dejar de lado las discusiones políticas o las responsabilidades históricas para concentrarse en el problema actual. “No podemos decir ‘si son de La Libertad Avanza, del PRO’ o empezar a hacer una catarsis de qué hace el Estado con la plata. Bajo esas excusas no hacemos nada y vamos a terminar perdiendo el frente costero de Monte Hermoso”, sostuvo.

Para Rueda, el debate sobre cómo se desarrolló históricamente la ciudad tampoco debería impedir una respuesta en el presente.

“Puede ser que el frente marítimo tendría que haber sido en Avenida Argentina, pero ahora ya está ahí. ¿Qué hacemos? ¿Vamos a quedarnos protestando porque tendría que haber sido otra cosa?”, cuestionó.

Y cerró con una definición que resume su postura frente al escenario actual: “Son decisiones que se tomaron hace treinta, cuarenta o cincuenta años. Ahora ya tenemos que bailar con lo que nos toca”.

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