jue. 20 de agosto de 2026
Bahía Blanca:

Un arquitecto bahiense y egresado de la UNS ganó un concurso internacional en Italia

Facebook
X
LinkedIn
WhatsApp
Email

Imanol Guardiola, graduado de la Universidad Nacional del Sur en 2025, obtuvo el primer puesto entre 50 finalistas de todo el mundo con un proyecto para el histórico Complejo Olivetti, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Un joven arquitecto bahiense y graduado de la Universidad Nacional del Sur (UNS) alcanzó un reconocimiento internacional al quedarse con el primer puesto en un concurso de arquitectura para intervenir un histórico complejo industrial de Italia.

Se trata de Imanol Guardiola, de 32 años, quien se recibió de arquitecto en la UNS en 2025 y actualmente reside en Bahía Blanca, donde desarrolla su actividad profesional de manera particular.

Guardiola obtuvo el primer lugar entre 50 finalistas de todo el mundo en una competencia organizada por Young Architects Competitions y el Instituto Olivetti. El objetivo era desarrollar propuestas para un nuevo espacio cultural dentro del Complejo Olivetti, ubicado en Ivrea, Italia.

El sitio tiene un enorme valor histórico y arquitectónico: fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 2018.

Una propuesta que recupera la identidad del lugar

El proyecto presentado por el arquitecto bahiense propone un espacio cultural contemporáneo que busca integrar la arquitectura existente con el paisaje y la vida comunitaria.

La propuesta incorpora luz natural, espacios verdes, terrazas, patios y recorridos exteriores, además de una combinación de colores blancos y tierra.

Guardiola explicó que su diseño busca recuperar los principios que caracterizan la identidad del complejo: la relación entre arquitectura, industria y espacio urbano, la claridad de sus volúmenes y la expresión de su estructura.

“Permite establecer un vínculo con la historia y el carácter del lugar, reinterpretando su lenguaje desde una mirada contemporánea”, explicó.

El jurado destacó especialmente la capacidad del proyecto para combinar patrimonio industrial, espacios públicos, funcionalidad y viabilidad técnica, considerando al diseño modular como una herramienta para conectar patrimonio, innovación y vida comunitaria.

Un teatro como centro del proyecto

Uno de los elementos centrales de la propuesta es un teatro, concebido como núcleo del espacio cultural e integrado con pasillos, áreas abiertas y diferentes visuales hacia el entorno.

La propuesta contempla una sala con una distribución funcional y una fuerte presencia de luz natural, además de espacios interiores que mantienen una relación permanente con el paisaje.

“A su vez, busqué integrar el entorno a través de una relación entre arquitectura y paisaje”, explicó Guardiola.

En ese sentido, planteó que patios, recorridos, áreas verdes y espacios de transición permiten que el exterior deje de ser un espacio residual y pase a formar parte de la experiencia arquitectónica.

El proyecto también contempla una estructura de acero y soluciones flexibles para las aulas, con elementos móviles capaces de transformar y unir diferentes espacios de acuerdo con las necesidades de uso.

El primer concurso y un reconocimiento internacional

El logro tiene además un significado particular para Guardiola: fue la primera vez que participó de un concurso de ideas.

Apenas un año después de obtener su título de arquitecto en la UNS, logró imponerse ante propuestas de profesionales de distintos países y alcanzar el máximo reconocimiento en una competencia internacional vinculada a uno de los grandes referentes de la arquitectura industrial italiana.

El Complejo Olivetti fue construido en Ivrea entre 1960 y 1964 y representa una experiencia en la que el desarrollo industrial estuvo acompañado por una concepción integral del progreso social.

La empresa Olivetti es reconocida mundialmente por productos como la máquina de escribir Lettera 22, la calculadora mecánica Divisumma y el Programma 101, considerado un precursor de la computadora personal.

También publicó un libro

La arquitectura también llevó a Guardiola a plasmar sus reflexiones en el libro “Dejarse ser Arquitecto”, una obra que comenzó a desarrollar durante su primer año de universidad.

Según explicó, el libro nació a partir de anotaciones y preguntas que fue acumulando durante su formación y que luego organizó alrededor de una búsqueda: encontrar el sentido de la arquitectura.

La obra propone reflexionar no solamente sobre el “cómo” de la profesión, sino principalmente sobre el “por qué”, poniendo el foco en las preguntas que acompañan el proceso creativo.

Con apenas 32 años, un año después de graduarse en la Universidad Nacional del Sur, Guardiola consiguió así su primer gran reconocimiento internacional y llevó el nombre de Bahía Blanca y de la UNS a uno de los escenarios más prestigiosos de la arquitectura contemporánea.

También le puede interesar...