Con la nafta por encima de los $2.000 el litro, muchos conductores buscan ahorrar en cada carga. Especialistas explican cuándo alcanza con nafta Súper y en qué casos es indispensable optar por Premium.
El constante aumento del precio de los combustibles llevó a muchos automovilistas de Bahía Blanca y el resto del país a preguntarse si realmente vale la pena pagar más por la nafta Premium o si es posible cargar nafta Súper sin afectar el rendimiento ni la vida útil del motor.
La respuesta, según especialistas del sector automotor, depende del tipo de vehículo. En la mayoría de los autos nafteros de uso cotidiano, la nafta Súper cumple con las especificaciones exigidas por los fabricantes y no representa ningún riesgo para la mecánica.
La mayoría de los autos puede cargar nafta Súper
Modelos de amplia circulación como Fiat Cronos, Peugeot 208, Chevrolet Onix, Renault Kwid, Toyota Yaris o Volkswagen Polo, entre otros vehículos con motores aspirados o turbo de última generación, están diseñados para funcionar correctamente con nafta de 95 octanos, es decir, la tradicional Súper.
En estos casos, utilizar combustible Premium no implica una mejora significativa en el rendimiento del vehículo, sino que aporta un paquete de aditivos orientados principalmente a mantener limpio el sistema de alimentación del motor.
Por el contrario, los vehículos de alta gama o con motores de elevadas prestaciones sí requieren nafta Premium (98 octanos), ya que fueron desarrollados para trabajar con combustibles de mayor octanaje.
El ahorro puede ser importante
Con los valores actuales de referencia, el litro de nafta Súper ronda los $2.048, mientras que la Premium supera los $2.240.
En un vehículo con un tanque de aproximadamente 50 litros, la diferencia entre llenar con un combustible u otro puede superar los $10.000, una cifra que cobra relevancia para quienes cargan varias veces al mes.
Actualmente, la diferencia de precio entre ambas opciones ronda el 10%, bastante menor a la que existía algunos años atrás.
El caso de las camionetas diésel
La situación cambia para las pick-ups modernas con motores turbodiésel.
En estos vehículos, las automotrices exigen la utilización de gasoil Premium, debido a su menor contenido de azufre y a las exigencias técnicas de los sistemas de inyección de última generación.
Utilizar diésel común en estos motores puede provocar fallas mecánicas y reducir la vida útil de componentes de alto costo.
¿Conviene alternar entre Súper y Premium?
Muchos conductores optan por combinar ambos combustibles pensando que obtendrán un mejor rendimiento.
Los especialistas sostienen que una práctica aceptable es cargar dos o tres tanques de Súper y luego uno de Premium, aprovechando el mayor poder detergente de este último para colaborar con la limpieza del sistema de alimentación.
Sin embargo, remarcan que esta estrategia no es obligatoria para los vehículos cuyo fabricante recomienda únicamente nafta Súper.
Qué recomiendan los especialistas
La principal recomendación es respetar siempre las especificaciones del fabricante del vehículo, ya que fueron definidas durante el desarrollo del motor.
Además, aconsejan cargar combustible en estaciones de servicio confiables, donde se garantice una correcta conservación de los tanques y una buena calidad del producto.
También desaconsejan agregar aditivos por cuenta propia para intentar convertir una nafta Súper en Premium. En algunos casos, estos productos pueden remover sedimentos acumulados en el tanque y provocar obstrucciones en el sistema de inyección. Incluso, si el vehículo se encuentra en garantía, el uso de aditivos no autorizados podría generar inconvenientes ante un eventual reclamo.
Para la gran mayoría de los automovilistas, la conclusión es sencilla: si el manual del vehículo indica nafta Súper, no existe ninguna necesidad técnica de gastar más dinero en cargar Premium. Solo los modelos que requieren un combustible de mayor octanaje deberían utilizar esa opción de manera permanente. (Infobae)









