La iniciativa fue confirmada durante una reunión encabezada por Axel Kicillof y directivos de Louis Dreyfus Company. El proyecto fortalecerá el perfil agroexportador del puerto bahiense y generará un fuerte impacto productivo en la región.
Bahía Blanca podría convertirse en sede de la mayor planta procesadora de girasol del mundo gracias a una inversión de 400 millones de dólares anunciada por la empresa Louis Dreyfus Company (LDC).
La iniciativa fue analizada durante un encuentro encabezado por el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, junto al ministro de Desarrollo Agrario, Javier Rodríguez, y autoridades de la compañía agroindustrial.
Una inversión estratégica para Bahía Blanca
El proyecto contempla la construcción de una moderna planta de molienda multisemillas dentro del complejo industrial que LDC ya opera en el puerto de Bahía Blanca.
La nueva instalación se integrará a la infraestructura logística y de almacenamiento existente. De esta manera, la empresa busca potenciar la capacidad productiva y exportadora de uno de los principales polos agroindustriales del país.
Además, la obra reforzará el papel estratégico que cumple el puerto bahiense en el comercio exterior argentino.
La mayor planta de girasol del planeta
Según se informó, la planta tendrá capacidad para procesar hasta 4.000 toneladas diarias de semillas de girasol.
Esa capacidad la convertirá en la mayor instalación del mundo dedicada a este tipo de procesamiento, consolidando a Bahía Blanca como un centro de referencia para la industria oleaginosa internacional.
La empresa también prevé incorporar tecnología de última generación para optimizar los procesos productivos y mejorar la eficiencia operativa.
Energía renovable y menor impacto ambiental
Uno de los aspectos más destacados del proyecto es su enfoque sustentable.
La planta funcionará con un sistema energético basado en biomasa renovable obtenida a partir de las cáscaras de girasol. Esta modalidad permitirá reducir el consumo de combustibles tradicionales y disminuir la huella de carbono generada durante el proceso industrial.
De esta manera, la iniciativa combinará crecimiento productivo con criterios de sostenibilidad ambiental.
Más allá del girasol
El emprendimiento no estará destinado exclusivamente al procesamiento de girasol.
La compañía también proyecta trabajar con otras oleaginosas como soja, colza y camelina, cultivos que han ganado protagonismo en los últimos años debido a su potencial para la producción de biocombustibles avanzados.
Esta diversificación permitirá ampliar la generación de valor agregado en origen y fortalecer nuevas cadenas productivas vinculadas a la transición energética.
Infraestructura y competitividad
Durante la reunión, funcionarios provinciales y representantes de la empresa analizaron aspectos vinculados al transporte, la logística y la infraestructura vial.
Las partes coincidieron en la necesidad de continuar mejorando las condiciones de conectividad para facilitar el movimiento de cargas y reducir costos operativos.
El fortalecimiento del sistema portuario y de las rutas de acceso aparece como un factor clave para sostener la competitividad de las exportaciones bonaerenses.
Buenos Aires lidera la producción nacional
La provincia de Buenos Aires mantiene su liderazgo como principal productora de girasol del país.
Los datos oficiales muestran un crecimiento sostenido de la superficie sembrada durante los últimos años. Mientras que en la campaña 2020/21 se implantaron 990 mil hectáreas, en el ciclo 2025/26 la cifra alcanzó 1,27 millones de hectáreas.
Este incremento del 28% refleja la expansión del cultivo y explica el interés de las grandes compañías por invertir en infraestructura industrial asociada a la cadena oleaginosa.
La futura planta de Louis Dreyfus Company representa uno de los proyectos industriales más importantes de los últimos años para Bahía Blanca y podría consolidar aún más el perfil agroexportador de la ciudad y de toda la región.









