Tras el desastre climático que azotó a Bahía Blanca, Diego Moguiliansky, presidente de la Cámara de la Construcción local, ofreció un diagnóstico contundente en CAFEXMEDIO.
Moguiliansky se refirió al desafío actual como una etapa de “reconstrucción” más que de construcción, debido a la gravedad de los daños sufridos por la infraestructura urbana.
“La ciudad quedó virtualmente unida en toda su infraestructura, con todos sus servicios comprometidos. Es momento de evaluar qué fue lo que pasó y no solo arreglar lo que se rompió, sino mejorar”, remarcó.
Frente al debate sobre en qué zonas se debe construir y cuáles deberían ser evitadas tras el desastre, destacó que “cuando ocurren catástrofes como esta, hay que evaluar con honestidad qué es evitable y qué no”. Si bien insistió en que “en ingeniería todo se puede resolver”, enfatizó en la necesidad de repensar la planificación urbana con criterio técnico y profesional.
Uno de los puntos más fuertes de la entrevista fue la referencia al canal Maldonado, infraestructura clave en el sistema de desagües de la ciudad. “El canal se construyó en los años 40. El cambio climático que muchas veces subestimamos, evidentemente está actuando”, explicó. Y agregó que se está considerando ensancharlo, cambiar su forma interna a una más eficiente y reforzar su contención con barandas de hormigón. “La ciudad se inundó porque no existían las obras adecuadas”, sentenció.
Sobre el rol de la ciudadanía, señaló la importancia de eliminar las construcciones clandestinas y reforzar la conciencia en el mantenimiento urbano: “Cualquier papel que tiramos termina en los pluviales. Eso obstruye y disminuye su capacidad de escurrimiento.”
En cuanto al impacto en el mercado inmobiliario, indicó que, por el momento, no se ha registrado un aumento significativo en los precios, aunque sí un crecimiento en la demanda de departamentos en altura, en especial los de acceso por escalera, por la sensación de mayor seguridad ante inundaciones.
Consultado sobre si hubo especulación por parte de proveedores de materiales, descartó esa posibilidad: “Las empresas trabajaron desde el primer momento en la emergencia, incluso poniendo sus propias máquinas para ayudar a evacuar vecinos. No hubo actitudes abusivas”, aseguró.
Finalmente, sostuvo que la solución no pasa por dejar de construir casas y mudarse a edificios, sino por hacer las obras estructurales que la ciudad necesita. En ese sentido, mencionó que desde la Cámara forman parte de un consejo asesor junto a universidades y especialistas, donde el foco está puesto en diseñar y ejecutar un nuevo sistema de desagües capaz de enfrentar eventos climáticos extremos.









