Un proyecto busca procesar arena extraída del río Paraná en el Puerto de San Pedro y trasladarla por barco hacia Bahía Blanca o San Antonio Este, para luego abastecer la creciente demanda de Vaca Muerta. La iniciativa apunta a reducir el tránsito de camiones y aprovechar la infraestructura portuaria para mover grandes volúmenes.
El Puerto de Bahía Blanca aparece como uno de los destinos estratégicos dentro de un proyecto que busca modificar la logística de abastecimiento de arena para Vaca Muerta.
La iniciativa, impulsada por Silos Areneros Buenos Aires, contempla la instalación de una planta en el Puerto de San Pedro, donde la arena extraída del río Paraná será lavada, clasificada y preparada para posteriormente ser trasladada por vía fluvial y marítima.
Una vez procesado el material, la intención es embarcarlo hacia Bahía Blanca o San Antonio Este, desde donde continuaría su recorrido terrestre hacia los yacimientos de Vaca Muerta.
El proyecto fue explicado por el CEO de la compañía, Jorge Arosa, quien planteó la necesidad de aprovechar el transporte por agua para reducir la cantidad de camiones que actualmente circulan por las rutas con destino a la formación neuquina.
Bahía Blanca, dentro de una nueva alternativa logística
La posibilidad de que Bahía Blanca reciba parte de la arena proveniente del Paraná coloca al puerto local en una posición relevante dentro de una cadena logística vinculada directamente con el desarrollo energético de Vaca Muerta.
La propuesta apunta a utilizar embarcaciones de gran capacidad para trasladar el insumo. Según explicó Arosa, se analiza trabajar con barcos de aproximadamente 30.000 toneladas, con una frecuencia que podría alcanzar un viaje semanal.
El esquema también contempla la participación del Puerto de Ibicuy, en Entre Ríos. La idea es que San Pedro e Ibicuy puedan alternar los embarques para sostener una frecuencia regular.
“San Pedro podría cargar un barco una semana y la siguiente hacerlo Ibicuy. Así podríamos tener una frecuencia de un barco por semana”, explicó el empresario.
Para alcanzar esa escala, la empresa considera necesario integrar a otros productores de arena.
“Solos no se puede. Tenemos que integrar a las otras areneras y generar una escala que nos permita hacer esto de manera eficiente”, sostuvo Arosa.
Un insumo estratégico para Vaca Muerta
La iniciativa se desarrolla en un contexto de fuerte crecimiento de la demanda de arena utilizada para la estimulación hidráulica de los pozos de Vaca Muerta.
Según explicó el empresario, YPF es actualmente uno de los principales demandantes del insumo y la compañía busca avanzar hacia un esquema que permita otorgar mayor previsibilidad a la provisión.
La arena destinada a la actividad puede provenir de diferentes lugares. Entre las principales fuentes mencionadas aparecen las canteras de Entre Ríos, el río Paraná y zonas ubicadas más cerca de Vaca Muerta.
De acuerdo con Arosa, las arenas del Paraná y de Entre Ríos presentan características apropiadas para las operaciones de fractura, aunque la distancia representa un desafío logístico.
Por ese motivo, el proyecto busca combinar procesamiento, volumen y transporte marítimo y fluvial para hacer más eficiente el traslado.
Menos camiones en las rutas
Uno de los principales objetivos de la iniciativa es reducir la presión que el transporte de arena genera sobre las rutas.
El crecimiento de Vaca Muerta provocó un fuerte incremento del movimiento de camiones hacia los yacimientos. Frente a esa situación, la empresa propone utilizar el transporte por agua para trasladar grandes cantidades de material en cada viaje.
“La idea es sacar camiones de las rutas y llevar la arena por barco”, resumió Arosa.
Una embarcación de unas 30.000 toneladas permitiría transportar en un solo viaje un volumen que, por vía terrestre, requeriría una cantidad considerable de camiones recorriendo largas distancias.
“Los caminos no dan más. La cantidad de camiones que está circulando es enorme y necesitamos buscar otra alternativa”, planteó.
El desafío de la escala
El proyecto prevé instalar durante 2026 la maquinaria necesaria en el Puerto de San Pedro, realizar las pruebas correspondientes y comenzar a operar entre enero y febrero de 2027.
La iniciativa también comenzó a generar movimiento laboral en San Pedro, donde ya fueron incorporados trabajadores y se reciben postulaciones para distintos puestos relacionados con la futura planta.
El objetivo de la empresa es que San Pedro se transforme en un hub de arena con destino a Vaca Muerta, aprovechando la conexión del río Paraná con los puertos marítimos.
En ese esquema, Bahía Blanca podría convertirse en un punto clave de recepción y transferencia del material, vinculando el transporte por agua con la cadena logística que abastece a la principal formación hidrocarburífera del país.
La propuesta plantea así una alternativa a la actual dependencia del transporte terrestre: llevar arena desde el Paraná hacia puertos como Bahía Blanca, mover grandes volúmenes por barco y reducir la cantidad de camiones necesarios para abastecer a Vaca Muerta.
Para el Puerto de Bahía Blanca, la eventual llegada de estos cargamentos representaría además una nueva posibilidad de participación en una cadena logística asociada al crecimiento de la producción energética argentina. (LaNoticia1)








