Dalma Irigoyen, madre de dos supuestas víctimas en la causa contra el exconcejal Matías Rojas, habló tras la negativa judicial al pedido de sobreseimiento. Relató cómo surgieron las denuncias, las secuelas que atraviesan las familias y las presiones que, asegura, continúan recibiendo.
La Justicia rechazó el pedido de sobreseimiento presentado por la defensa de Rojas, en el marco de una causa que investiga presuntos hechos de abuso sexual denunciados por varias personas. La decisión fue recibida con alivio por las familias denunciantes, aunque el proceso continúa y aún resta la realización del juicio oral.
Dalma Irigoyen, madre de dos presuntas víctimas, sostuvo que la noticia representó una pequeña señal positiva en medio de un proceso que describió como “muy duro”.
“Ya queremos cerrar un capítulo de esto, porque además tenemos que seguir afrontando otras situaciones, como el bullying que siguen viviendo las chicas”, expresó en CAFEXMEDIO.
Según relató, desde el inicio de la investigación hubo situaciones que las familias interpretaron como obstáculos o demoras en el avance de la causa. “Que se haya denegado el sobreseimiento es como una palmada en la espalda”, señaló.
De acuerdo con el relato de Irigoyen, la causa reúne ocho denuncias, aunque dos de ellas no avanzaron judicialmente debido a la prescripción. Según indicó, todo comenzó cuando una joven realizó una publicación en redes sociales relatando hechos y posteriormente identificando al denunciado.
“Primero publicó lo sucedido sin dar el nombre y después escribió quién era. Ahí fue una alarma gigante para todas las madres”, recordó.
La mujer contó que la situación generó un fuerte impacto por el vínculo cercano que existía entre el acusado y varias familias: “Él entraba a nuestras casas. Yo le cebaba mate, él comía en mi casa, mis hijas le decían ‘tío’”, afirmó.
Irigoyen señaló que fue una de las primeras personas en presentar una denuncia y explicó que luego comenzaron a surgir otros testimonios. “Ese día denunciamos dos madres y después empezaron a aparecer caso tras caso”, dijo.
También describió el impacto que el caso tuvo en la comunidad, donde —según explicó— Rojas era una persona conocida por su actividad política y laboral. “Al principio casi nadie nos creía porque era un tipo amable, simpático”, sostuvo.
Respecto a la situación actual, confirmó que el exconcejal permanece detenido en la Unidad Penal N°19 de Saavedra mientras aguarda el juicio oral, cuya fecha todavía no fue definida. Además, aseguró que las familias continúan atravesando conflictos derivados de la situación. “Hemos recibido presiones de muchos lados”, manifestó.
En ese contexto, mencionó situaciones de hostigamiento que, según afirmó, incluyeron mensajes provenientes de personas privadas de la libertad.
Uno de los momentos más fuertes de su relato apareció al recordar los días previos a la difusión pública de las denuncias. “El domingo estuvo en mi casa y el martes me enteré que era él el denunciado”, recordó.
Mientras continúa la espera por el juicio, Irigoyen señaló que algunas menores aún deben atravesar nuevas instancias de Cámara Gesell y sostuvo que las consecuencias emocionales continúan presentes.
La causa continúa en etapa judicial y será en el proceso oral donde se determinarán las responsabilidades correspondientes.









