La diputada bonaerense de la UCR sostuvo que las desvinculaciones representan una pérdida significativa para el sistema científico nacional y alertó por la situación del Centro Científico Tecnológico Bahía Blanca.
La diputada bonaerense de la Unión Cívica Radical, Priscila Minnaard, manifestó su rechazo a la decisión del Gobierno nacional de no prorrogar las becas de más de 400 investigadores del CONICET, cuyos vínculos finalizaron el pasado 31 de julio.
La legisladora cuestionó que la medida deje sin continuidad laboral a científicos que desarrollan distintas líneas de investigación y advirtió que el impacto de la política de ajuste trasciende a los investigadores, ya que también afecta el funcionamiento de los institutos y centros científicos distribuidos en el territorio bonaerense.
“Esto no representa un ordenamiento administrativo, sino una vulneración explícita del capital intelectual de la Nación”, sostuvo Minnaard.
Según planteó la diputada, desde el inicio de la actual gestión nacional el sistema científico habría acumulado una pérdida de aproximadamente 2.800 puestos de trabajo, cifra que, de acuerdo con sus cálculos, equivale a cerca del 12% de la planta total del CONICET.
Minnaard también cuestionó la pérdida del poder adquisitivo de los salarios del sector y sostuvo que la situación genera dificultades crecientes para sostener las estructuras de investigación.
La preocupación por Bahía Blanca
Uno de los puntos centrales del planteo de la legisladora de la Sexta sección fue el impacto territorial de las medidas. En ese sentido, destacó que buena parte de la investigación científica bonaerense funciona bajo un esquema de doble dependencia institucional, con numerosos laboratorios, centros de investigación y entidades vinculadas al CONICET.
Entre los nodos afectados mencionó a La Plata, Mar del Plata, Bahía Blanca, Tandil y el Centro Científico Tecnológico NOBA, con presencia en Pergamino y Junín.
En el caso de Bahía Blanca, la advertencia adquiere particular relevancia por la presencia del Centro Científico Tecnológico CONICET Bahía Blanca, que articula el trabajo de investigadores y profesionales vinculados con distintas áreas de conocimiento.
La diputada sostuvo que el ajuste no solo alcanza a investigadores, sino también a personal técnico y administrativo cuyos contratos no son renovados.
“Las estructuras regionales del organismo sufren no solo la pérdida de investigadores, sino también del personal técnico y administrativo encuadrado bajo contratos precarizados que no son renovados”, afirmó.
Alerta por el éxodo de investigadores
Minnaard también cuestionó la falta de incorporación de nuevos becarios y el financiamiento de proyectos científicos en curso. Según planteó, esta situación puede profundizar el éxodo de profesionales jóvenes formados en el país.
“La no incorporación de nuevos becarios y el cese de financiamiento para proyectos en curso no solo empuja a los profesionales más jóvenes a un inexorable éxodo científico”, señaló.
La legisladora remarcó además el vínculo entre la investigación y la actividad productiva bonaerense. En particular, destacó áreas como la agroindustria, la biotecnología, la sanidad y el control epidemiológico ambiental.
“Nuestra región depende crucialmente de los desarrollos locales del CONICET para innovar en áreas críticas como el sector agroindustrial, la biotecnología aplicada a la producción, la sanidad y el control epidemiológico ambiental”, afirmó.
La iniciativa de repudio cuenta con el acompañamiento de los legisladores radicales Valentín Miranda y María Alejandra Lordén.
Finalmente, Minnaard sostuvo que garantizar la continuidad de quienes desarrollan tareas de investigación constituye una responsabilidad del Estado y no un beneficio sectorial.
“Frente al desfinanciamiento sistemático y la desprotección que hoy padece el sector, la Legislatura bonaerense no puede permanecer indiferente”, concluyó la diputada de la Sexta sección electoral.








